Rebuscando en el desván de Netflix: analizamos 4 pilotos

A nadie se le escapa, y menos aún a los que somos clientes de la plataforma, que Netflix lleva en su ADN los registros de aquellos Blockbuster que tanto contribuyeron a la popularización de títulos de películas y series. Entrar en su sitio es como entrar en un desván con la ilusión de un crío por ver, buscar y revolverlo todo. El problema es que la avalancha de títulos que llegan a sus estanterías día sí, día no, es tan abrumadora que necesitaríamos jornadas de 48 horas y semanas de diez días para poder verlo todo. Cosa imposible, reconozcámoslo.

Así que hoy os traigo los últimos cuatro títulos estrenados y “Originales de Netflix” puestos a nuestra disposición y cuyo análisis se basará exclusivamente en los pilotos de cada uno de ellos. A fin de cuentas, es el capítulo piloto y no los teaser, los trailers o los avances, el que nos hará decantarnos por continuar la serie o no, pues de su historia, estructura, actuaciones y realización, dependerá nuestra decisión. Ya sé que habría que dar más tiempo a algunas series, pues hay historias donde su desarrollo es más pausado y no se vuelca en el impacto inicial de piloto. Lo malo es que carecemos de eso, de tiempo. Así que aquí van los títulos en español, tal cual los muestra la plataforma, y la decisión ya es sólo vuestra:

TÍTULO: Queridos Blancos

GENERO: Comedia/Comedia dramática. Creada por Justin Simien quien también dirige algunos episodios incluido el piloto

ÉPOCA NARRADA: Actual

ESTRUCTURA: Diez episodios de 30 minutos de duración

SINOPSIS DE LA SERIE: En la prestigiosa universidad de Winchester, en el noreste de estados unidos y que pertenece a una asociación de universidades privadas conocida por el nombre de Ivy League, un heterogéneo grupo de estudiantes negros deberán enfrentarse a los problemas raciales y discriminatorios propiciados por las estructuras de la propia universidad y de los estudiantes blancos.

ARGUMENTO DEL PILOTO: Samantha White (Logan Browning) es una estudiante negra que colabora en la emisora de radio del campus y donde presenta un programa de estilo rompedor donde vierte sus críticas acerca de lo que les ocurre a los estudiantes negros. En una de sus retransmisiones se muestra especialmente crítica con una fiesta organizada por los blancos donde estos se disfrazan pintándose sus caras de negro. Su crítica a esta fiesta y lo que ello significa para los estudiantes negros a través de los micrófonos de la radio, supondrá un revolcón que no dejará indiferentes a nadie. Lo malo es que después sale a la luz un aspecto sobre su vida amorosa que ella ocultaba y que la pone en una situación crítica para con los suyos.

LO MEJOR: La frescura y la juventud de los actores

LO PEOR: Que aunque te arranca alguna que otra sonrisa, no llega a explotar y le cuesta a pesar de estar catalogada como comedia

CONCLUSION: Entretenida a veces, pero no para lanzar cohetes. Supongo que tendrá su público. La premisa es buena, pero es en el argumento donde no alcanza el objetivo de atracción hacia un público al que nos cuesta reconocernos en unos conflictos y situaciones interraciales que, bajo ese prisma de humor, no alcanzan la intensidad y fuerza de otras historias de características similares que sí lo hacen.

 

TÍTULO: Girlboss

GÉNERO: Comedia. Creada por Kay Cannon y basada en la propia biografía de Sophia Amoruso

ÉPOCA NARRADA: Año 2006

ESTRUCTURA: Trece episodios de unos 30 minutos de duración

SINOPSIS DE LA SERIE: Sophia Amoruso (Britt Robertson), la que fuera tiempo después fundadora del imperio de venta de ropa por internet Nasty Gal, es ahora una joven sin una actividad fija y que va saltando por distintos trabajos para sobrevivir a una vida que ella ha escogido para no depender de su padre. Con un punto de rebeldía que tiene que ver con la búsqueda continua sobre el “qué hacer”, por casualidad descubre su pasión por la moda en aquellas prendas que se subastan por eBay. A medida que su negocio va creciendo, ella tendrá que luchar contra sus propias ideas al convertirse en su propio jefe.

ARGUMENTO DEL PILOTO: Sophia ha perdido su trabajo en una tienda de zapatos y ante la notificación de desahucio por parte de su casero, al que le debe varios meses del alquiler, decide buscar otra actividad que le permita seguir con su independencia. Aficionada como es a la ropa de segunda mano, visita una tienda donde encuentra una genuina chupa de cuero para motoristas de una conocida marca de los años 70. La compra por diez dólares tras liar al encargado de la tienda y decide subastarla en eBay. Y éste hecho se convertirá en el embrión de su imperio posterior.

LO MEJOR: Que al igual que todas las historias que se basan en los orígenes de aquellos que triunfaron en distintos aspectos de la vida, resulta curioso asistir al momento en el que el cronómetro del éxito se puso en marcha.

LO PEOR: Que hasta que llega ese momento, el viaje de Sophia es un sinsentido que deambula entre la relación con su novio que no aporta nada de nada, ni tan siquiera la pasión propia a esas edades, su trabajo en la zapatería, su curiosidad por la ropa de segunda mano y la plana, insulsa y anodina relación con su padre.

CONCLUSION: Si el capítulo piloto debe marcar de forma contundente la historia que se nos presenta, desde luego que éste lo que consigue es el efecto contrario. Britt Robertson se esfuerza por conseguir dar a su personaje unos aires de joven “loquita” y con un punto de rebeldía. Lo malo es que su trabajo no se ve recompensado porque ni está tan loquita ni es tan rebelde, y lo que nos llega es el carácter de una niña caprichosa, hija de papá, que no sabe qué hacer pero, eso sí, que sonríe y se mueve mucho aparentando una hiperactividad que no acaba de cuajar.

 

TÍTULO: Las chicas del cable

GÉNERO: Drama. Creada por Ramón Campos, Teresa Fernández-Valdés y Gema R. Neira. Creadores a la vez de Velvet. Y como productor ejecutivo Erik Barmack, VP de Netflix y responsable de las producciones extranjeras de la plataforma.

ÉPOCA NARRADA: Año 1928

ESTRUCTURA: Ocho capítulos de entre 45 minutos a una hora de duración

SINOPSIS DE LA SERIE: Cuenta la historia de cuatro jóvenes mujeres de distintos orígenes sociales y que entran a formar parte como operadoras en la primera compañía de telefonía en España y una de las primeras en Europa. Una oportunidad única para lograr su independencia económica como mujeres y, por tanto, su libertad.

ARGUMENTO DEL PILOTO: Corre el año 1928 y Lidia (Blanca Suarez) es una mujer que por culpa de ciertas actividades delictivas se ve chantajeada, a raíz de un dramático incidente, por un comisario de policía corrupto quien no la detiene a cambio de que haga trabajos para él. Y claro, nada mejor que aprovechar la inauguración del edificio de la telefónica para dar el golpe. Haciendo valer sus artes como trilera, se cuela en la selección de operadoras. Finalmente Lidia es elegida para el puesto, pero ella guarda muchos secretos sobre su pasado, un pasado que le vuelve de la manera más sorprendente que podía esperar cuando se encuentra con Francisco (Yon González) convertido en director general de la compañía.

Conoceremos a Carlota (Ana Fernández), una joven de familia conservadora y acomodada pero que quiere ser independiente en contra de los designios de su padre; a Marga (Nadia de Santiago), una chica de pueblo que al fallecer su madre, su abuela le anima a viajar hasta la ciudad para abrirse un futuro mejor; a Ángeles (Maggie Civantos) que interpreta a una madre de familia conservadora pero que quiere trabajar para el sustento de su familia. Y por último a Sara (Ana Polvorosa), una mujer feminista, adscrita al área de contratación y selección de personal y que luchará por los derechos de las mujeres que están bajo su responsabilidad.

LO MEJOR: La forma en que se nos presenta la trama, que resulta entretenida y engancha y donde se muestra a mujeres fuertes y con el objetivo claro de ser independientes porque nadie mejor que ellas sabe que en aquella época –y en ésta– la independencia económica será la antesala de su libertad. A destacar las interpretaciones de todas ellas, pero sobre todo la de Blanca Suárez que luce unos registros dramáticos dignos de mención. Ella es una de esas actrices que, tan solo con su mirada y sus gestos, nos hacen llegar aquellos sentimientos que manifiesta su personaje. Destaco también la interpretación de Yon González en el papel de Francisco como director general de la compañía.

LO PEOR: La interpretación de algún que otro secundario que no está a la altura y que arroja un pequeño borrón a la calidad general del capítulo con sus sobreactuaciones y con esa obsesión de algunos actores españoles por hablar de forma tan natural que su vocalización se resiente, y lo que nos llega como espectadores son frases entre dientes que cuesta entender y que nos choca, más aún cuando las comparamos con las del elenco principal.

CONCLUSION: El capítulo es entretenido y atrapa cumpliendo con ello el fin de cualquier piloto que se precie. La historia se presenta interesante con registros dramáticos muy similares a la conocida y reconocida “Velvet”, y donde el papel de sus mujeres se orienta hacia su lucha por la igualdad y su libertad. Perfiladas claramente como mujeres rompedoras, cada una en su papel, adivinamos que en el resto de episodios las tramas girarán en torno a ellas convirtiéndolas en absolutas protagonistas de esta historia.

 

TÍTULO: Hot Girls Wanted: Turned On

GENERO: Serie documental. Producida por la actriz Rashida Jones –hija del conocido cantante y productor musical Quincy Jones–, quien además dirige éste capítulo. Este documental fue presentado en la sección oficial del Festival de Sundance en 2015

ÉPOCA NARRADA: Actual

ESTRUCTURA: Seis capítulos de entre 40 minutos y una hora de duración

SINOPSIS DE LA SERIE: La industria pornográfica se ve acosada por la invasiva presencia de películas gratis en internet y las producciones de cierta calidad ven amenazada su financiación por los elevados costes que representa llevarlas a cabo. En esta situación un grupo de mujeres de la industria decide aportar una visión distinta a sus producciones donde la calidad, la elegancia y con historias detrás más elaboradas, tratarán de hacer llegar a su público el mensaje de que otra manera de entender el sexo como producto audiovisual de masas, es posible.

SINOPSIS DEL CAPITULO: El episodio que da inicio al documental se instala en Los Ángeles, donde conoceremos a Suze Randall, fotógrafa y modelo erótica quien años atrás rompió los moldes machistas de la industria al lograr publicar la primera fotografía en Play Boy hecha por una mujer. Y es ahora su hija Holly la que continua la senda de su madre, al convertirse en realizadora y productora de películas eróticas. A través de ellas conoceremos cómo es la industria en estos días y cómo fue antaño y con ellas iremos descubriendo curiosidades de ese mundo. Sus experiencias se irán alternando en el capítulo con las de Erika Lust, una directora y productora de cine porno radicada en Barcelona quien tiene como meta el hacer un porno de mayor calidad y sobre todo, orientado hacia las mujeres. Sus trabajos premiaran la calidad y el buen gusto por encima de las escenas de sexo explícito sin una historia detrás.

LO MEJOR: Que es un producto valiente y arriesgado y se agradece el esfuerzo por mostrarnos un mundo que, a menudo, tiene el calificativo de sórdido y que ellas nos enseñan con total naturalidad que no tiene o tendría por qué ser así.

LO PEOR: Que resulta un producto minoritario porque, no nos engañemos, a la gran mayoría de los consumidores de porno no les interesa que se hable del porno, sino verlo. Y si a este segmento de posibles espectadores le quitamos aquellos que no están en absoluto interesados bien por prejuicios, creencias y demás barreras, el público objetivo al que iría dirigido disminuye considerablemente, por no hablar de la extensión del documental, que pudiera hacerse demasiado larga y no tanto por el número de episodios, que por ser temáticos son como son, sino por la duración da cada uno de ellos. Los treinta minutos tal vez hubiese sido la mejor elección.

CONCLUSIÓN: Una visión distinta y valiente para mostrarnos las otras caras de una industria, de un mundo, al que le cuesta trabajo arrancarse su parte más oscura. La principal conclusión a la que se llega tras ver el piloto es que si ellas, las mujeres, tuviesen una participación más activa en esa industria, las cosas serían distintas a todos lo niveles. Su sensibilidad y sus ganas por crear contenidos eróticos desde una perspectiva más femenina es elogiable y eso se ve.


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