Pilotos de midseason: Smash

Smash

Dicen que las comparaciones son odiosas, pero en este caso creo que para todos es inevitable: a Glee le ha salido competencia, y de la buena. Pero no lo haré por si salen los Gleeks a cortar cabezas, que no corten la mía, que soy nueva aquí en cuanto a lo que escribir reviews se refiere. Un dato que no está de más: soy Mònica. O como me suele llamar casi todo el mundo, Mò, y aquí estaré con Smash cada semana…

Ella misma se presenta, pero nosotros reclamamos una calurosa bienvenida para… ¡Mò Alías!

Smash empezó hace tres años como una idea de Steven Spielberg (productor ejecutivo) para Showtime. Su idea era que los personajes de cada temporada, después de pasar por alegrías y penurias, consiguieran por fin llevar a cabo el musical, ofrecieran a los mismos espectadores la oportunidad de dirigirse al teatro a ver el resultado final en directo, en carne y hueso. La escritora del capítulo piloto, Theresa Rebeck, tiene experiencia en lo que al tema musicales se refiere, pues ha escrito numerosas obras de teatro, así que se puede decir que esta mujer sabe lo que hace. Algo que podríamos pasar por alto, es que coescribió Catwoman. Pero no pasa nada… Haremos la vista un poco gorda.

Smash fue principalmente influenciada por The West Wing y Upstars, Downstairs (de las que personalmente no puedo opinar, ya que no las he visto). Robert Greenblatt, el que fue presidente de Showtime en los inicios de Smash, abandonó el barco que le dio de comer y se subió al de la NBC, no sin antes llevarse consigo Smash y asentándola de forma definitiva en la cadena. Y así, finalmente, acabó en antena el pasado lunes.

Después de daros la brasa un rato con el nacimiento de la serie, vamos a pasar a comentar las primeras impresiones de Pilot, ¿os parece?

Ivy (Megan Hilty) y Karen (Katherine McPhee), las protagonistas principales de esta historia (de momento), son dos polos completamente opuestos. Ivy es la típica rubia que (muy guapa y resultona) anda con la cabeza bien alta, es orgullosa, popular y vergüenzas tiene más bien pocas. Mientras que Karen es todo lo contrario. Es una persona reservada, que no llama mucho la atención, que no entra por la vista (aunque a mí me parece más atractiva incluso que Ivy, pero para gustos los colores) y lucha por conseguir su sueño, pero no se lo ponen fácil. Pero lo que sí comparten es el vozarrón que tienen las dos, con el que de ahora en adelante van a competir para entrar en el musical e interpretar a Marilyn Monroe.

En cuanto a los demás personajes, tenemos a Julia (Debra Messing), escritora de musicales, quien se ha tomado un tiempo de descanso que resulta truncado por la reciente idea que ella y su compañero Tom, de profesión músico (Christian Borle), han tenido: un musical de Marilyn Monroe. Otro personaje que no deja indiferente es Derek (Jack Davenport), director de numerosos musicales premiados. Es una persona muy segura de sí misma, de no muchas palabras y que con los gestos y miradas lo dice todo. Eileen (Angelica Huston) es la productora que se va a encargar de llevar a cabo la producción del musical de Marilyn. Aún así no tiene cara de estar muy convencida. Otro que no tiene mucha chicha que comentar es por ejemplo Ellis (Jaime Cepero), el asistente personal de Tom, que la lía mandándole el vídeo de Ivy cantando a su madre, aunque resulta ser un acierto.

Smash

Es cierto que el detalle con el que empieza Pilot (Karen se imagina en el teatro, bien vestida, con lucecitas alrededor, pero en realidad, luego vemos que está en un casting) es un recurso fácil y bastante usado en los días que corren, pero tengo que confesar que me gustó, está bien usado, no molesta. Y qué mejor que empezar un capítulo piloto de una serie musical que con “Over the rainbow” del musical de The Wizard of Oz.

A lo largo del capítulo Karen e Ivy nos van deleitando con alguna que otra canción, como por ejemplo “Never Give All The Heart” y “The National Pastime”, dos de las canciones originales del mismo capítulo. La puesta en escena de “The National Pastime” me gustó bastante, sobretodo por el desparpajo que despedía Ivy rodeada de bailarines. En esta ocasión volvemos al tema de imaginar un escenario diferente cuando en realidad nos encontramos en otro. Aquí nos avisan, nos previenen, nos dicen que imaginemos a Ivy siendo Marilyn, con un vestido rojo, rodeada de bailarines con trajes de baseball. Y otra vez me reitero, no me molesta en absoluto, no me descolocó, ni pensé “Y esto, ¿a qué viene?”. Podemos ver que Karen no es para nada como el resto, ya que se presenta al casting para el musical de Marilyn tal cual es ella, cantando “Beautiful” de Christina Aguilera, que poco tiene que ver con la misma Marilyn. Al contrario que todas las otras aspirantes al papel, a las cuales ni el pelo rubio casi platino y ni la peca les falta.

Smash

El momento cumbre del capítulo podría situarse en la casa-estudio de Derek, quien llama a Karen para que se presente en su casa, destrozándole el momento post coitum con su novio Dev, que la apoya incondicionalmente en todas las decisiones que toma. Karen, con las pintas de salir de prisa de la cama, llega a casa de Derek y éste le retrae las vestimentas que lleva, insinuando que a los directores hay que presentárselas bien guapas, dispuestas a lo que sea.
Si pensamos en el capítulo como una montaña rusa, aquí es cuando nos podemos agarrar porque viene lo fuerte: Karen ataviada con tan sólo una camisa blanca que encuentra en el baño cantándole “Happy Birthday, Mr. President” a Derek en el sofá. Pero demuestra no ser una cualquiera, alguien que tiene dignidad que no se iría a la cama con el director para conseguir ver cumplido su sueño: ser actriz.

Y finalmente el más que destacable el dueto de Ivy y Karen, con “Let Me Be Your Star”, la canción que nos faltaba para completar la lista de las originales de Pilot. Que yo no sé a vosotros, pero a mí se me puso la piel de gallina.

Tengo fe en esta serie, y eso que sólo he visto el primero. Pero no tiene pinta de ir a mal. Aunque quién sabe, a lo mejor dentro de unos capítulos tengo que comerme las palabras, pero de momento la apoyo al 100%. Especial mención también a Kristin Chenoweth, pues entre ellos comentan que fue Derek quien la descubrió. Creo que he superado la prueba que me había auto-impuesto: no comparar Smash con Glee (aunque al principio haya hecho una pequeña referencia). Y hasta aquí puedo escribir hasta el momento.


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