Pilotos de midseason: Killer Women

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Adaptación (muy) libre de la serie argentina Mujeres Asesinas, Killer Women debutó el pasado 7 de enero en ABC con audiencias (0.9 en demográficos) que le auguran un futuro tan corto como el vestido rojo de la villana del primer episodio, interpretada por Nadine Velazquez. Es en el reparto precisamente, encabezado por la siempre fiable Tricia Helfer, donde encontramos los únicos puntos fuertes de una procedimental tan básica que uno se pregunta qué le vieron los responsables de la cadena para ordenar la producción de ocho capítulos…

Y creo que tengo la respuesta: Sofia Vergara. La colombiana es una de las productoras de Killer Women, pero también es la protagonista de Modern Family, una de las series más rentables de la cadena, y la latina (con el permiso de Eva Longoria) más influyente de Hollywood. Así que no es complicado, ni osado, ni siquiera demasiado presuntuoso, admitir que Vergara habrá influido decisivamente en la consecución de este proyecto. No busquéis más motivos. Es eso. La peor noticia es que Sofia Vergara no aparece en la serie, a pesar del toque latino que tiene Killer Women.

Ambientada en San Antonio (aunque rodada en Albuquerque), Killer Women sigue a Molly Parker (Tricia Helfer), una Ranger de Texas que cumple el perfil psicológico de los protagonistas de dramas policíacos: eficiente e implacable en su trabajo, lamentable en su vida privada. Nos cuesta muy poco completar esos tópicos, lo que tarda en presentarse el ex marido de Molly -que se niega a firmar los papeles del divorcio- y lo que tardamos en conocer el hogar de ésta, que es una habitación en casa de sus cuñados. O sea, Molly es un desastre para organizar su vida personal, pero tiene un sexto sentido para encontrar la verdad, aunque ésta o la forma de dar con ella sean incómodas. Nada nuevo bajo el sol de San Antonio, de New York o de Chicago PD.

Tampoco acierta la serie al presentarnos su primer caso, en el que una mujer ataviada con un mínimo vestido rojo y unos taconazos del mismo color, se planta en medio de una boda y acribilla a tiros a la novia. Un inicio visualmente atractivo, pero falto de coherencia. No importa que la sicaria, como decíamos, lleve un vestido rojo, sea la única que luzca ese color en toda la iglesia, esté más buena que el pan y camine en solitario en dirección al altar pistola en mano, que allí no se gira nadie. ¿En serio? ¿No podíamos empezar con algo un poco más creíble? Mi legendaria paciencia con el piloto se acabó pocos minutos después, cuando el personaje de Molly Parker justificaba así una de sus decisiones: “my training and my instinct tell me that you weren’t having an affair with Justin Bluford”. Pues vale, si usted, a la que hace veinte minutos que conozco, me lo dice, entonces va a misa. Acepto la licencia de que las procedimentales no profundicen en sus casos semanales demasiado, pero eso no justifica que se pueda tirar de recursos baratos. Muy básico todo. Indiferencia absoluta.

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Lo peor de todo no es que Killer Women sea mala, que lo es, sino que podría haber sido mejor si hubiera decidido sencillamente ser fiel a la serie original. En Mujeres Asesinas no es la Ranger la protagonista, sino la asesina, cuyo caso además está (en parte) basado en un hecho real extraido de la trilogía de libros homónima de Marisa Grinstein. En la versión de ABC hemos prescindido de esa parte, que es la que hace especial a la serie, para darle el papel principal a la Ranger. Es una opción, desde luego, pero a simple vista parece la más torpe, a pesar de los esfuerzos de Tricia Helfer por poner acento sureño y por darle profundidad a un personaje arquetípico. Sí, como presuponíamos, Killer Women trata de explotar la parte más sexy de la mítica Number Six de Battlestar Galactica, alimentando un debate que sobrevuela mi cabeza desde hace tiempo: ¿por qué lo “latino” para los norteamericanos siempre equivale a erótico, turgente y extremado?

Mi consejo: no perdáis el tiempo… id directamente a la original.

Lo mejor: la magnética Tricia Helfer, epicentro de la historia, que demuestra que está perfectamente capacitada para liderar una serie… ahora sólo falta que la serie sea buena

Lo peor: es tremendamente previsible y no aporta nada, de ahí que seguramente no vaya a superar el tercer episodio


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4 comentarios

  1. lucas3

    Como dices, vacia y predecible, no aporta nada. La mejor definicion la dio Abed en el ultimo episodio de Community: “super detectives everywhere, basic cable broadcast networks. Pain, painfully writing. It hurts”.

  2. DECKARD2019

    He parado el capítulo siete veces para ir al baño, hacerme la cena, pensar en mi vida, buscar si había algo más que ver, valorar si me gusta más el gris o el negro… Pero me lo he acabado por el placer sencillo y simplista de ver de nuevo a Tricia Helfer enfundada en un traje de noche o unos vaqueros muy apretados. Si, no es muy políticamente correcto este comentario pero la serie tiene tantos clásicos populares. Rangers o Marshalls más da… con pasados malos, normalmente ex que se lo van a hacer pasar mal. Malos muy malos y jefes comprensivos y polis que van por su cuenta y café y donuts. Y niño/a repelente que suele ser sobrino/a. Ella promete, en eso estoy de acuerdo, pero poco más. A medias me comenzó a importar un pito quien era el asesino.

  3. En verdad hacia mucho mucho que no veía en la pequeña pantalla a la sexy Tricia Helfer desde aquellos Gloriosos Años de la Gran Battlestar Galáctica y su personaje de SIX,pero es verdad la serie o este piloto no trajo nada nuevo si bueno el papel de Tricia Helfer pero lo demás…
    Bueno para ver serie de policías resolviendo asesinatos me quedo con la MAJOR Crimes ademas de que me deleito ver actuar a otra de la Battlestar Galactica si la Presidenta de las colonias la Gran Mary McDonnell…
    salu2 amigos/as

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