Pilotos de Midseason: House of Cards

Cartel de la serie

House of cards es, sin lugar a dudas, el fenómeno de esta midseason. Su estreno está rodeado de todas las cosas necesarias para ser llamativo: Una gran marca que la rodea, como Netflix, una experiencia pionera en su modo de emisión, grandes nombres como Fichner, Spacey y Wright, y basada sobre un clásico británico (que quien esto escribe aún no ha leído). Además, la temática, las conspiraciones políticas, son un tema del que es lo bastante atractivo por sí solo. El proyecto debería estar destinado al éxito seguro de crítica, de público y convertirse en algo casi mitológico… ¿ha sido así?

En primer lugar hay que decir que el modo de emitir la serie deja un poco fuera de juego la idea de un piloto, dado que se han liberado todos los capítulos a la vez. Aun así, debería ser la muestra de todo lo que debe ofrecer la serie a lo largo de estos trece episodios. Así que vayamos poco a poco.

Los personajes

Los absolutos protagonistas de la serie son los Underwood que toman el pulso desde su primera aparición (básicamente Frank). Sería un poco simple quedarse en Frank Underwood cuando hemos visto que él y Claire son un tándem. Tienen un objetivo común, unos intereses compartidos y trabajan en equipo. Además, se quieren, como los tiburones quieren a la sangre. La verdad es que el carisma de Frank Underwood es más que evidente en gran medida porque parece ser un personaje que sabe lo que quiere, que hará lo necesario para obtenerlo, y sin duda encontrará el camino para hacerlo posible. Más aún, tiene una visión muy aguda de las cosas, parece ir un par de pasos por delante del resto, y dispone siempre de la frase indicada y perfecta para cada caso. Él lo sabe y precisamente lo que hace que su cólera al quedarse “compuesto y sin novia”, es decir, sin la Secretaría de Estado, parece más resultado de no haberlo visto venir que de haber perdido el cargo en sí mismo. Es la catálisis para hacer un hombre nuevo: alguien al que ya solo le vale el poder en sí mismo. Parafraseando a Cersei Lannister, él va a matar o a morir hasta alcanzar el poder. Y para ello contará con su mujer.

En cuanto a los secundarios hay dos o tres categorías. Por un lado tenemos a los políticos de primer orden (el presidente, el vicepresidente, Vasquez,…) que son peores, que él, pero que han llegado allí por los trabajos del propio Frank. De momento no sabemos mucho más que le han hecho la cama y que esperan seguir aprovechando sus habilidades para conseguir sus objetivos. Son los enemigos.

Por otro lado están los que están siendo abiertamente manipulados por el propio Underwood para acabar con los primeros. Aunque puedan parecer tontos, posiblemente estén contando con que si no fuera por esta manipulación no podrían sacar tajada (como ocurre con Durant) o simplemente se convertirán en cadáveres (como Blythe).En un tercer nivel están los secuaces directos y conscientes de Underwood, que de momento no aportan mucho.

Por último, aunque aún no sé en qué categoría de todas estas, tenemos a Zoe Barnes, que básicamente es otra que sabe lo que busca, hará lo necesario para lograrlo (aunque no lo hace como ella espera) y parece que va a encontrarlo. Básicamente, Zoe Barnes es el anticristo de Will Macavoy, que quiere un blog, cotilleos, filtraciones, lo que sea, por triunfar. De hecho, esta serie es el anticristo de Sorkin, pero no es ese el problema que podemos encontrar en ella.

 

La trama

Con todos estos ingredientes, tenemos una trama básicamente simple. Underwood (los dos) van a atizar con todo lo que pueden a sus enemigos primero por venganza y luego para hacerse con el poder. Para ello recurren a todo, obstruir la comisión de política exterior, filtrar proyectos de ley de su propio partido, chantajear… todo esto en un capítulo, sin despeinarse y sin ver los demás la que se viene encima. Yo no descartaría que el plan de pozos de la señora Underwood tenga algún componente añadido, o si simplemente demuestra que cuando su marido manda menos, ella tiene menos medios. No olvidemos que, pese a la fama actual del gremio, los políticos pueden tener intereses altruistas y cuanto más se pegue la trama a este dilema mejor será la serie.

Aquí encuentro los peros. Sobre el papel, y lo dicho hasta aquí me parecería genial, pero cómo se cuenta todo me parece el gran fallo. En primer lugar, la ruptura de la cuarta pared me parece absolutamente innecesaria. Ni es tan gracioso, ni explica nada que no se pueda entender por la propia acción de la serie, ni te hace conocer a los personajes más. Simplemente es un lucimiento, a mi juicio innecesario de las ideas de un personaje que se pueden entender tranquilamente viendo la trama.

Este error se arrastra a lo largo de todo lo demás. Las conspiraciones son muy poco sutiles, desde luego nada del nivel de un castillo de cartas. Se puede decir que a nivel de sutilidad, de colocar piezas, y de sorprender al espectador sin que se lo espere (lo que sí que haría a Underwood más listo que la leche y a la serie mucho mejor) tanto The Good Wife como Mad Men le dan sopa con ondas. A esto se le debe sumar la falta de una némesis: Underwood es listo y tiene los medios para acabar con sus enemigos, a nadie le cabe duda, pero el problema es que la sensación que da es que no hay ninguna emoción, dado que lo hará si o si. Todo el realismo que puede tener se va al traste cuando te encuentras una especie de superguerrero de la política que desborda a todos. No digo que no exista, es que en una semana no montan espectáculos así de grandes (dos collejas directas al Presidente) y sale indemne.

El estilo de grabación es destacable, con una fotografía cuidada, fría y planos más cinematogáficos que televisivos, pero, a mí al menos, no me ha llegado a emocionar o a atraer especialmente.

Así que, en resumen…

Lo mejor. La premisa de la serie. Un thriller político, bastante realista en el dibujo de sus personajes, en los recursos que tienen, y en las motivaciones.

Lo peor: el desarrollo, porque visto lo visto hasta el momento, esto parece más lucimiento de Spacey/Underwood que cualquier otra cosa. La inteligencia de este hombre y la facilidad de conseguirlo todo lo hace poco emocionante, previsible y aburrido.

Lo debes ver si: Te llaman la atención tan buenos mimbres, y tienes confianza de que la serie enderece estos fallos…o que no todo sea tan claro y tan evidente como lo ha parecido en este primer episodio.

Deberías huir si: Te ponen nervioso o nerviosa los listillos y que te digan directamente cosas de las que te darías cuenta tu solito o solita.

Con todo esto, podemos decir que no es una mala serie, pero que, en principio, es una lástima porque podría ser excepcional.

 


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