Pilotos de Midseason: Hannibal

Hannibal

Debo reconocer que siento una atracción casi enfermiza por los psicópatas de manual. Si el doctor Hannibal Lecter me tratase, seguramente acabaría siendo su postre. O quién sabe, quizá huiríamos juntos hacia el amanecer después de haber disfrutado de un buen chianti. Las relaciones interpersonales son lo que tienen, que deben construirse a dos bandas. Cuando me preparé a ver Hannibal, la serie, me imaginé todo tipo de premisas interesantes. No suelo ser fan de grandes spoilers y prefiero ver pilotos y series a oscuras para mantener los prejuicios a raya. Uno de los antihéroes más carismáticos, el villano con más gusto de la historia del cine, llegaba a la pequeña pantalla. Disfrutaríamos de sus recetas, de sus terapias, de su refinado gusto estético, del poder magnético de sus palabras. Podríamos ver el antes de su ya famoso traje naranja con bozal a juego. O quizá utilizarían su nombre para un procedimental que sigue la línea argumental de la novela Red Dragon y se centra en Will Graham, un profesor de la academia del FBI en Quantico, Virginia.

Bryan Fuller, creador de la joya más injustamente cancelada de la pequeña pantalla (Pushing daisies), nos demuestra una vez más que a poderío visual no le gana nadie. Pero en mi modesta opinión, y viendo sólo el primer capítulo, debo decir lo siguiente:

Will Graham (Hugh Dancy), es presentado como un genio con fobia social, cercano al Síndrome de Asperger y al autismo, con una imaginación y empatía fuera de lo normal, es capaz de solucionar casos sólo con ver la escena del crimen, casi por arte de magia. Bien, hasta aquí, ya hemos visto antes personajes de este tipo en procedimentales recientes, como el Mentalista o House. Así que nada nuevo en el horizonte. Jack Crawford (Laurence Fishburne) con el finiquito aún caliente de CSI: Las Vegas entre los dientes, pide ayuda a Will para capturar a un asesino en serie. Will es bastante aprensivo y para su seguridad y la de todos, requieren la ayuda del doctor Hannibal Lecter, quién se encargará de crear el perfil psicológico de Will y a la vez ayudará a cazar al asesino en serie. Hasta aquí, sigue la historia de Red Dragon a rajatabla, excepto quizá por cambios relativamente aceptables de época y de características de personajes.

hannibal

No hay duda que está bien rodado, que la fotografía es excelente (¿a alguien más le vino a la cabeza la escena de El Resplandor en los baños rojos? ) y que han puesto muchas esperanzas y dinero en este proyecto, pero creo que falla en lo más importante. Hannibal. Es el reclamo de la serie, es quien debiera ser, para mi gusto, el absoluto protagonista. Ya hemos visto dos (¡dos!) adaptaciones de la novela Red Dragon en el cine, todas centradas en Will Graham. No puedo ocultar que esperaba que al menos ésta estuviera basada en el punto de vista de Lecter. Y en este piloto se ha visto relegado a un segundo plano bastante evidente. Por no decir que al principio tuve que recurrir a los subtítulos para saber qué demonios estaba diciendo. ¿Tendría un trozo de hígado entre los dientes? Por suerte, parece que más tarde Mads Mikkelsen se relaja y afloja con el acento lituano del doctor. Sí debo agradecer su aspecto (¡qué miradas! Cualquier día sangra por un ojo) y los trajes color pastel (sin duda, elección de Fuller), que le dan ese toque macabro, aterrador en su aparente normalidad. Poco más ha hecho el caníbal, excepto quizá cocinar unos deliciosos pulmones a sauté y llevarle el desayuno a un huraño Will.

sauté

Una cosa que me ha llamado la atención ha sido lo del “viewer discretion advised”, ya que a duras penas se ha visto una tetilla de lado y tres charcos de sangre, pero qué le vamos a hacer, son americanos. Y vale, es NBC, pero hasta en Urgencias había más higadillos en pantalla.

Habrá que ver el segundo episodio aunque solo sea por ver a Gillian Anderson (¡Scully!) y darle otra oportunidad a una serie que puede ofrecer muy buenos momentos pero que ha arrancado con un “Apéritif” frío que te hace pensar si merece la pena seguir comiendo. Podría haber pasado por ser un capítulo cualquiera de mitad de temporada de CSI y nadie se habría dado cuenta. Si tuviera que engancharme a esta serie por el piloto, no lo haría, pero supongo que cuentan con la idea de que la gente se irá tragando los casos de asesino de la semana sólo por ver a Lecter. Y ¡ta-dá! Sin darte cuenta te han colado un procedimental con la excusa de enseñarte la cocina del caníbal.

  • Lo mejor: La fotografía. Si te gustan los procedimentales, ésta es tu serie.
  • Lo peor: Hannibal necesita tener más protagonismo. Si no te gustan los procedimentales, puede que te aburras esperando que el doctor le hinque el diente a algo.


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30 comentarios

  1. […] ha supuesto la renovación de personajes míticos del imaginario popular. Muchos no daban un duro (yo incluída) por lo que parecía un procedimental más. Qué equivocada estaba. Y es que, después de todo, […]

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