Pilotos de midseason: Girls

El pasado día 15 llegaba a nuestras pantallas la primera de las series que acompañará las noches de domingo a Game of Thrones, la joya de la HBO. Tras Girls, el domingo se estrenó Veep, la segunda integrante de este tándem cómico. Como sucedió con Enlightened, ninguna de las dos series en cuestión son comedias al uso; aunque se engloben dentro de esta categoría no despiertan la carcajada. Aviso. Ambas comparten además un protagonismo femenino normalizado, dónde lo importante es el personaje y el contexto, y que sea mujer solo añade un matiz, no una excepción. Así se presentan las dos últimas apuestas de midseason de la HBO, con momentos brillantes pero a las que aún les falta un empujón. ¿Las habéis visto? ¿Qué os han parecido? ¿Les dais un voto de confianza? ¿Creéis que saldrán perjudicadas de emitirse junto a una serie radicalmente opuesta como es Game of Thrones?  Vamos por partes, comenzamos por Girls

Dirigida, escrita y protagonizada por Lena Dunham, Girls narra las vidas de cuatro veinteañeras tratando de vivir sobrevivir en Nueva York. Una temática ya vista, sin ir más lejos en 2 Broke girls esta temporada, pero que por el tono y la estética HBO, resulta novedosa. Dunham, que se ganó el respeto de la crítica con el galardón a Mejor Película en el festival de South by Southwest Music and Media Conference por su largomatraje Tiny Furniture suscribe esta visión supuestamente más realista de los problemas que tienen las chicas jóvenes en la gran manzana. Una serie ideada por y para mujeres jóvenes.Y tan reflejadas se han visto las norteamericanas en ella que la crítica la ha encumbrado como “la voz de su generación”, a pesar de la discreta audiencia marcada, 1.100.000 de espectadores. Un apelativo que resulta decepcionante si al ver la serie no te sientes nada identificada con sus protagonistas. 

Una posible explicación sería las diferencias en el modo de vida durante y tras terminar la facultad entre los Estados Unidos y nuestro país. Las universidades no se encuentran a miles de kilómetros de distancia de casa, con lo que aquí no se produce una ruptura drástica con el núcleo familiar tan pronto, y normalmente, si no se viene de un pueblo, se sigue viviendo con los padres, y la transición hacia la madurez es más suave. Y aunque uno sí puede verse en la precariedad laboral de Hannah, el contexto es diferente. La mayoría de universitarios aquí optan por seguir formándose, buscarse un trabajo temporal hasta que les surja una oportunidad de “lo suyo” o directamente emigrar a otros países si fallan las demás opciones. No se suele vivir desarraigado y sin familia como Hannah, ni con el trabajo soñado como Marnie (Allison Williams) en una ciudad de las dimensiones de Nueva York a los 23.

Otro de los impedimentos para abrazar con entusiasmo que Girls es un calco de nuestra vida es que la serie acepta como habituales situaciones sociales demasiado bizarras como para verse a una misma o a una amiga lidiando con ellas. Un ejemplo sería la relación que mantiene Hannah con Adam. Todos tenemos conocimiento de enganches poco saludables, tanto propios como ajenos, pero ninguno del grado de sórdidez de esas escenas en el sofá. Me resulta imposible concebir la existencia de un tío así, ni ninguna explicación posible para soportarlo, ni la poca autoestima.

La mejor baza de Dunham son por tanto los diálogos. Ágiles y liberados de todo la inverosimilitud que comentábamos, sí consiguen conectar con esos problemas existenciales que conforman el nexo de unión de todo jóven. Sentirse en muchos momentos perdido emocional y laboralmente. Además la serie acierta al seguir los pasos de Sexo en Nueva York y hablar abiertamente y con total naturalidad de las relaciones sexuales y sentimentales. Destaca el tratamiento de las omnipresentes dudas sobre cómo expresar las necesidades emocionales en una relación sin aflorar el temido miedo al compromiso masculino, que se ve perfectamente reflejado en las diferentes posiciones de las chicas respecto a un libro que aconseja sobre el uso de estrategias en el amor para conseguirlo.

Por un lado Shoshanna (Zosia Mamet, Mad Men) neófita en lo que a relaciones sexuales y sentimentales se refiere, lo sigue a rajatabla cómo guía, como sigue Sexo en Nueva York; mientras que Jessa, que se ha recorrido medio mundo, aboga por ser directa y cuestiona que una mujer diga a otra cómo tiene que comportarse con un hombre. Sector, el masculino, que lo tiene más complicado aun para verse representado en sus extremos personajes…
En definitiva, una serie a mi parecer sobrevalorada, pero de obligado visionado.

Canal +, que sigue confiando en las producciones de la cadena americana, preestrenará los dos primeros episodios de Girls en el Festival Estrella Levante SOS 4.8 de Murcia, que se celebra entre el 3 y el 6 de mayo. Veremos la acogida que tiene en nuestro país.


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