Off-topic: devorando Damages

La oí nombrar por vez primera en el blog de Espoiler. La verdad, tuve curiosidad por verla al leer lo bien que la dejaba Casciari, pero al mismo tiempo me daba bastante pereza: no veía una serie de abogados desde los tiempos de Ally McBeal y me daba que no se iban a parecer mucho. Glenn Close, ni fu ni fa, Ted Danson tampoco mucho, y a Rose Byrne únicamente la conocía de la correcta 28 semanas después. Al final, me he quedado prendado de Damages, especialmente a partir de los episodios cuatro y cinco, en el que el baile de personajes ya es imparable. Dentro más…

Damages se desarrolla en dos tiempos. Por un lado, un presente en el que la joven Ellen Parsons (Byrne) parece haber cometido un asesinato. Y digo parece porque, en su condición de protagonista, es difícil creer que realmente haya sido ella… pero nunca se sabe. Por otro lado, tenemos la historia principal, ambientada unos meses atrás, y que nos llevará hasta ese confuso presente del que sabemos muy poco. Tan poco que, llegados al noveno episodio (ahí estoy yo), apenas hemos descubierto un par de datos más. Ellen sigue pareciéndonos inocente.

Hay muchos alicientes para dejarse atrapar por Damages. La propia Ellen Parsons, sin ser el mejor personaje de la serie, va mejorando a cada capítulo, moviéndose entre la seguridad y la inseguridad. Cada vez que la vemos reafirmarse un poco en lo laboral, dar un paso, luego se nos pierde, se desorienta. Y en lo personal… mejor no digamos nada.

Patty Hewes y Ellen Parsons, cara a caraPatty Hewes y Ellen Parsons, cara a cara

El personaje más visceral es, sin duda, Glenn Close-Patty Hewes. El tópico de abogado sin escrúpulos, tiburón del juzgado, que va a por todas y con cualquier método que esté a su alcance, cobra en ella una nueva dimensión. Y lo bueno es que es creíble. La trama de se hijo, que hasta el momento se coloca en un segundo plano (nunca se sabe cómo acabará…), es importante en este sentido. Al lado de Hewes, Tom, su lugarteniente. Creo que será uno de las claves de la última parte de esta temporada… También lo será David, el novio de Ellen.

Hasta ahora hemos hablado de los buenos. Y digo los buenos, así, en cursiva, porque aquí no hay demasiada frontera entre ellos y los presuntos malos. Unos malos encabezados por el inmenso Ted Danson, que hace un papelón impresionante. La subtrama en la que se obsesiona por escribir una autobiografía es genial, una pincelada más para un Arthur Frobisher que crece a cada capítulo, que sueña con Patty Hewes humillándole, que ama a su familia, que no es un malo visceral al estilo de los malos viscerales de las series de abogados… pero que sí, seguramente ha cometido algún que otro desliz legal.

La trama legal, en sí, es de lo menos. Hablamos de corrupción y de dos equipos: uno que juega el papel de acusación, otro de la defensa. Lo que no está muy claro es quién está en cada lado y, sobre todo, cuándo está cada quién en cada lado. Porque sí, en cuestión de días podemos ver cómo los testigos o incluso los mismos demandantes se casan con quien les da la gana. En resumen: una sorpresa cada cinco minutos. Y unas buenas actuaciones. Y un nítido inglés.

Damages ha acabado temporada con trece capítulos y está en el aire si continuará. Si no estoy mal informado, el final ha sido correcto: cerrando las principales tramas, pero dejando en el aire algunos asuntos para poder hilar una segunda temporada si fuese necesario. Damages tendrá un final, espero, en el que sabremos qué ha pasado con Ellen Parsons; pero además, nos entretendremos por el camino. Y eso es algo que a veces se echa de menos en las series.


Categorías: Damages Opinión Series
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