Lost: El 1×1 de The candidate

Lost se va acabando, poco tiempo queda ya. Éste ha sido un episodio de muertes: los coreanos, ¿Lapidus? y el bueno de Sayid Jarrah. Fuertes se mantienen Jack, Kate, Sawyer y Hugo… Aunque con distintas suertes, pues la pecosa una bala evitar no pudo… “¡Vaya rima más forzada!” Lo siento, es que soy un poco tarugo. Y tengo cara de besugo. Y veraneo en Lugo… ¡Tomad, tres en uno!

Tonterías al margen, como esto va de despedidas, he dedicado a los caídos unas líneas sentidas: son idas de olla, spoileo de antemano, hay mucho verso marrano; espero que os importe una po… poco. Eso. Que os importe poco:

Jin y Sun

Jin: de madre puta y de padre pescador;
trabajando en Paik Industries encontró su gran amor:
Sun era su nombre,
como el del sol de la mañana,
ella estaba con más de un hombre…
¡era un poco casquivana!

Tras superar dudas y mucha intriga,
Se supo el autor de la barriga…
“¡Es de Jin! ¡Qué ilusión!”
“¿Ha sido el paria de Kwon?
¡Si tú eres guapa y millonaria!
¡Te mereces alguien mejor!”
“¡Calla papá, yo hago lo que quiero!”
“No te hagas la lista o te quito tu/mi dinero”.

Acabaron en la Isla, ajenos al mundo…
Acabaron muriendo, pero al menos juntos.

Frank Lapidus

Lapidus, el piloto. El piloto del avión;
a los que les hacía gracia, no les faltaba razón:
su estética ochentera y sus salidas ingeniosas;
vivió en el aire, murió en el agua…¡Eso sí son paradojas!

Sayid Jarrah

Sayid Jarrah, de profesión torturador:
mató a mucha gente, pero tenía corazón.
Si con un coco te arreglaba un ordenador,
con dos cocos se bastaba para darte un palizón.

Sin embargo, como hemos dicho,
no siempre había sido un bicho;
pues cuando a Nadia conoció,
todo él, de golpe cambió.

Nunca pudo estar con su enamorada,
el destino así lo quería;
cuando murió aquel triste día,
impotente, él no pudo hacer nada.

A la Isla llegó perdido,
su vida no tenía sentido…
Hasta que encontró a la rubia Shannon:
tonta y pija como manda el cánon.

La historia no duró mucho,
porque ella persiguiendo a un chucho
se cruzó con Ana Lucía…
que hizo gala de su puntería.

El tiempo fue pasando
y las heridas se van curando…
hasta que incubó una infección
que no tenía salvación.
Si es que ya lo dicen: “¡Hay que ponerse protección!”
Sin embargo de este virus, no te libra ni el condón.

Medio zombie-medio humano, no le sabría definir;
su ansiada redención, al final pudo cumplir:
“En el submarino hay una bomba, por vosotros me voy a inmolar”.
¡Qué grande ha sido Sayid! Que en su gloria le tenga Alá.

Y hasta aquí los homenajes, muchos quedan por venir; porque por lo que parece, nadie está a salvo de morir: ¿morirá Kate desangrada? ¿Lockesea terminará lo que ha empezado? Cuando acabe la temporada, las respuestas ya nos habrán dado… O no.


Categorías: Series
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »