Lost: El 1×1 de Lighthouse

'Allo 'Allo! He de confesaros algo: estoy en terapia. Los daños y
perjuicios
que me causaron las últimas críticas vertidas sobre mi
persona me afectaron más de lo que creía, así que decidí ir a urgencias,
donde me atendieron sin cita previa. Tras 24 horas en observación,
estudiaron mi anatomía y me dieron un último aviso: tenía que cambiar de
manera de ser… y de escribir. Eureka. Ya tenía la solución para
superar mi trauma y, además, un remedio para que los seguidores de Lost
(alias losties) y yo, fuéramos friends. Pero entonces tuve un flashforward: vi mi séquito más fiel, esos héroes anónimos que apoyan
esta sección desde sus orígenes, dirigiéndose hacia mí, exaltados como
skins
, clamando que volviera a ser el chico supernatural que era
antes… si no quería verme lleno de true blood. Fue un auténtico
expediente X
. Pero, cómo no, cuando lo expliqué a mis colegas de Reus
(una smallville de la provincia de Tarragona) nadie me creyó… ¡Me
dijeron que era un loco, un mad man! Bueno, en realidad no hace falta
ser un mentalista para saber qué es lo que me pasa: veo demasiadas
series. Por eso, cuando llego a la oficina de Todoseries, me siento como
en casa. Y es que ya lo dice el refrán: “House, sweet house“.

Sin embargo, no soy el único enfermo de series. De hecho, creo que
cualquiera podría identificarse con una…

Jack sería Padre de familia (Family Guy). ¡Y nosotros sin saberlo! Como si fuera Angelina Jolie, de la noche a la mañana aparece con un hijo nuevo. Parafraseando al gran José Luis Perales, uno de los mitos vivientes (o eso creo) del panorama musical español, ¿Y cómo es el? ¿A qué dedica el tiempo libre? Pues es un niño de los de ahora: se comunica usando monosílabos o mediante un teclado, y es un rebelde güey que está en conflicto permanente con su padre, algo muy típico de la Dinastía Shephard.

No obstante, el muchacho protagoniza una de las escenas clásicas de toda producción estadounidense: ¿Cuántas veces habremos visto a un niño desangelado, alicaído, por la ausencia de su padre en uno de esos momentos cumbres en toda infancia de un kid? A saber: el pequeño está a punto de batear la pelota que puede dar el partido a su equipo. Mira a la grada. Hay un asiento vacío. Sólo uno, detalle importante. El niño pone ojos llorosos modelo Candy, Candy. Se huele el fracaso… ¡pero de repente aparece su papá! ¡El niño se motiva! ¡Y batea de tal manera que lanza la pelota al espacio exterior, donde la bola se cruza con la Galactica! ¡Y ganan el partido! Y el padre dice aquello de: “Estoy orgulloso de ti, hijo”. Pues en este capítulo se reproduce la escena tal cual, cambiando el campo de baseball por un escenario, y el bate y la pelota por un piano. Por cierto, queda pendiente que Jack explique a su niñito (y a nosotros, principalmente) cómo conoció a su madre… De acuerdo, con que nos diga el nombre de la señorita es suficiente, que no estamos para perder (aún) más tiempo.

Los otros serían Los 4400. Estuvieron un tiempecillo desaparecidos (cinco temporadas, ni más ni menos) y súbitamente aparecieron en nuestras vidas para quedarse. Eso sí, están teniendo dificultades porque no todo el mundo los acepta… algunos desconfían de ellos porque desconocen su auténticas intenciones…

Hurley sería Entre fantasmas (Ghost Whisperer): Como le sucede a Jennifer “Screamqueen” Love, a Hurley también se le presentan almas en pena pidiendo ayuda para arreglar las cosas que dejaron a medio hacer. Por cierto, lo de alma en pena se ajusta perfectamente al carácter de Jacob. De hecho, ya hay quien le llama San Jacobo, porque está frito, es bueno y está empanado. Recuerdo apariciones imponentes (la de Yemi o la de Walt, por ejemplo) pero cada vez que irrumpe en escena el mandamás isleño, da un poco de risa-pena.

Miles sería Médium. Si Médium es la competencia de Entre Fantasmas, Miles lo es de Hurley. Ambos tienen el poder de comunicarse con los muertos, pero uno tiene más éxito que otro… o el otro más que el uno… Mmmm, lo dejaremos en empate; como sucede en la apasionante partida de 3 en raya con la que nos deleitan. ¿Puede ser que pongan de moda el 3 en raya como ya hicieron con el backgammon? Recordad que todo vuelve, que se lleva lo vintage, que lo que estaba demodé ahora es modé… ¿Regresarán de nuevo las hombreras? Es que tengo una chaqueta ochentera que es lo más. ¡Ay, los 80! Aquellos maravillosos años…

Sayid sería Autopista hacia el cielo (Highway to heaven): El camino del iraquí se ha bifurcado, y parece ser que habrá de elegir entre tomar la salida del bien (mantenerse junto al equipo de los Templarios de Jacob) o la del mal (alistarse a los Ahumados de Lockesea). De momento ya ha esquivado varios baches en su trayectoria (balazos, ahogadillas, envenenamientos), pero parece que sí quiere redimirse habrá de pagar un caro peaje: su propia vida. “Ya está hablando de peajes one more time“, diréis. Efectivamente: creo que me repito. Efectivamente: creo que me repito. Efectivamente: creo que me repito.

Claire sería Buffy, cazavampiros: Claire ya no es una angelita, se nos ha endemoniao. No sé si alguna cosa se le habrá metido dentro (?) o si se habrá contagiado de algún tipo de enfermedad infecciosa (?), de lo que sí estoy seguro es de que tiene un síndrome: el de Diógenes. ¿Se puede tener más basura acumulada en una habitación tan pequeña? ¿Se puede ser más guarra? Esa ropa sucia, ese pelo churretoso con el que se podría encender perfectamente una cerilla… Aún así, yo le haría un niño. Quiero decir que, a pesar de los pesares, le construiría un muñeco de Aaron mejor que el que tenía en esa cuna… Y más sabiendo de la mala leche que gasta ahora la que era la princesita modosita de la Isla, que ahora va por la selva cazando malotes y clavando hachazos en el pecho a todo el que intente jugar con ella. Siempre he pensado que estaba hecha una rompecorazones, pero no en el sentido literal…

Jin sería Miénteme (Lie to me): Antes de nada, y por mi bien, he de destacar la calidad de esta serie de culto (aka que no la ve nadie) en la que se narran las peripecias de un señor experto en el (poco) noble arte de la mentira. Hecha la publicidad subliminal, toca desenmascarar las falacias del coreano:

  • Claire: ¡Los Otros tenéis a mi niño!
  • Jin: ¡Los Otros no tienen a tu niño!
  • Claire: ¿No?
  • Otro: No.
  • Jin: ¡Lo tiene Kate!
  • Claire: ¿Kate?
  • Otro: Kate.
  • Jin: ¡Y ya tiene 3 años!
  • Claire: ¿3 años?
  • Otro: 3 años… así que el muñeco que hiciste de él está un poco desactualizado.
    (Claire da el hachazo al Otro).
  • Jin: ¡Los Otros tienen a tu niño! ¡Seguro! ¡Vamos al templo!
  • Claire: ¿No me estarás dando la razón como a las locas? ¿Ya no eres mi amigo?
  • Jin: Ehmmm… ¿Me clavarás el hacha si te digo la verdad?
  • Claire: Sí.
  • Jin: Entonces… ¡Claro que soy tu amigo!

Kate sería Xena, la princesa Guerrera: La nueva (y hombruna) Claire, parece estar dispuesta a arrebatarle el honorífico título de Princesa Guerrera Isleña a Kate. No estaría mal un duelo entre ellas, cada una con su hacha, para despejar dudas sobre quién es la auténtica reinona de la serie. Recordad chicos, como diría George Bush Jr., la violencia siempre soluciona los conflictos más complicados.

Locke sería Criando malvas (Pushing Dasies): Tuvimos que asumir que Locke estaba muerto, pero la némesis de Jacob estaba enamorado de él (y de sus cualidades), así que nos lo revivió usando su poder místico. Gracias.

Sí, lo tengo que admitir: a mí me pone más el lado oscuro. De hecho, no me importaría que se metiera dentro de mí y me contagiara de lo suyo. Nunca pensé que acabaría diciendo algo así. En fin, una mala tarde la tiene cualquiera…

…incluso el mejor de los guionistas.


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