Lost: Cuse, Lindelof y la ciencia lostiana

La mítica revista Wired también ha sucumbido al fenómeno . ¿Y quién puede resistirse? En su último número han cogido por los pelos a Cuse y Lindelof y les han sentado a hablar de su serie, de ciencia, de fe y de muchas cosas más. De paso, se han cascado un muy buen artículo (con frases para enmarcar) y una pequeña selección de pistas, auténticas y falsas, que el Dúo Dinámico nos ha ido dejando durante estos seis años en los capítulos de nuestra serie de cabecera. O sea, que tras el salto hay una deliciosa ensalada de información lostiana. ¿Te apuntas?

El artículo de Wired empieza con esta deliciosa introducción (las negritas son nuestras, porque hay frases magníficas que cabe destacar):

En 2004, la ABC llamó al productor JJ Abrams para que pusiera en marcha una serie dramática que aprovechase el éxito de Supervivientes: algo tropical, estilo Náufrago, pero más cerca de El señor de las moscas que de La isla de Gilligan. Ah, y ya que estás… ¿puedes convertirlo en un gran éxito de masas, por favor? Lo que aquellos ejecutivos de la ABC obtuvieron de un tío conocido por un inteligente culebrón de instituto (Felicity) y un aún más inteligente culebrón de espías (Alias) fue Lost, una serie diabólicamente críptica, con miles de personajes sobre… bueno, decir que habla de unas personas en una isla mágica es quedarse corto. Decir que va sobre Todo (algo que sus defensores juran que es cierto) es un poco grandilocuente. Digamos sencillamente que habla del destino. Y de metafísica. Y física cuántica. Y liderazgo, tortura, viajes en el tiempo, sincronicidad, cajas de Skinner, cúpulas geodésicas, osos polares, ecuaciones del Día del Juicio Final, comics, el efecto Casimir, y el no menos potente efecto Cass Elliot. Es rara. Y lo que es aún más raro, fue un éxito. Un gran éxito de masas. Podrías pensar que una serie así sólo puede emitirse en la televisión de un mundo paralelo… Quizá. Quizá durante los seis últimos años hayamos estado viviendo en ese universo. Sería muy Lost.

La serie ha perdurado gracias al poder de la fe, curiosamente uno de los temas de los que trata, y una moderna expresión de devoción: el fenómeno fan. Más concretamente, la fe en el fan: los productores nunca dejaron de confiar en la inteligencia de los televidentes. Presionados por las respuestas (que, seamos francos, seguramente no tenían), los altos mandos de Lost ofrecían en cambio misterios cada vez más complejos. A los misterios de los flashbacks contestaron con flashforwards y aún con flashsideways. Sembraron la web con la mitología de la serie. Tomaron prestado, con total libertad pero con respeto, ideas de la ciencia ficción y los comics. Entendieron que Lost, como Dios, estaría en el cielo, y sus fieles, teorizando y formando comunidades, lo mantendrían vivo.

Ésta última frase me ha encantado… porque en sí no deja de tener razón. ¿Acaso no somos un poco Iglesia Católica, manteniendo viva a base de fe una serie que entronizamos hace años y de la que a veces cuesta reconocer sus defectos? Sí, sé que mezclar series con religión no está muy bien visto, pero la comparación me ha parecido genial… Pasemos a la entrevista: Carlton Cuse y Damon Lindelof se sientan con el físico teórico (y fan de Lost) Sean Carroll, autor de From Eternity to Here (De la eternidad a aquí), para hablar de viajes en el tiempo y del universo.

  • Sean Carroll: Habéis usado todos los tipos de viajes en el tiempo en vuestra narrativa: flashback, flashforward, flashsideways… Y ahora tenéis dos líneas temporales: la vida después de la detonación de Jughead y la vida como si el avión nunca se hubiese accidentado. ¿Acabará la sexta temporada explicando cómo se juntan ambas?
  • Damon Lindelof: Para nosotros, ésa es la única respuesta que debemos dar. Ahora mismo los personajes no están al corriente de la otra línea temporal, sólo son conscientes de aquella en la que viven. Pero si fueran conscientes de eso, ¿qué harían? Eso es una cuestión fundamental.
  • SC: Siempre digo que sin física no hay drama. Porque hay reglas. Creo que los científicos no siempre entienden que en la ciencia ficción las reglas no son las mismas que en la vida real, pero que aún así hay reglas.
  • Carlton Cuse: A medida que llegamos al final, la cuota de mística aumenta. Pero para nosotros era crucial mantenernos en lo empírico. Nos permitió definir a Jack como empirista y a Locke como hombre de fe. Y con estos dos personajes pudimos debatir la esencia de lo que les sucedía. ¿Era una experiencia mística o sencillamente era un lugar muy raro con increíbles anomalías físicas?
  • SC: Es como determinismo vs. libre albedrío
  • DL: Correcto. Orden versus caos. Pero primero tenía que empezar como ciencia contra fe, porque Jack es un médico y Locke un tío que se levantó de su silla de ruedas y echó a andar. Ahora la cosa tiene que reducirse a la mínima expresión: ¿hay un Dios o no hay nada?
  • SC: En teoría, si es orden vs. caos o determinismo vs. libre albedrío, no hay una respuesta correcta. No espero que al final digáis: “Ah, sí, era orden”.
  • CC: No, no creo que haya una respuesta correcta.
  • DL: Pero tampoco podemos hacer lo contrario. No podemos acabar con Jack y Locke sentados y diciendo: “Ay, teníamos los dos razón”. No estaría bien.
  • CC: Cuando acabe la serie habrá todavía mucho debate por delante. Vamos a intentar ofrecer una conclusión que creemos satisfactoria, aunque las preguntas más grandes no pueden ser respondidas.
  • DL: Es como cuando pasas un rato con un niño de tres años, que te das cuenta que una pregunta sólo conduce a otra. No hay manera lógica de parar. Hemos hecho lo mejor que hemos sabido, como por ejempplo con los números.
  • CC: Creo que es muy humano querer una teoría que lo unifique y explique todo. Pero eso no existe para Lost, ni tampoco creemos que deba existir. Los misterios más grande de la vida no pueden explicarse. Nosotros tenemos que contar una buena historia y dejar que las fichas caigan donde deben. No sabemos si la resolución de las líneas temporales va a dejar a los fans contentos o enfadados. Pero el que estemos nerviosos y lo estemos intentando… ése es nuestro trabajo. Tenemos que intentarlo.

Entrevista densa, sin duda… ¿qué os parece esa constante reiteración por parte de Cuse y Lindelof de que la serie no se cerrará del todo, de que aún habrá debate después? ¿Es un aviso sincero, o es que realmente la van a dejar taaaan abierta y van a resolver tan pocas cosas que prefieren prepararse el terreno desde ya?

Cerramos con la pequeña selección de pistas, auténticas y falsas, que decíamos en la entradilla:

Cuatro Huevos de PascuaCuatro Huevos de Pascua
  • Hurley tiene un sueño en el que asalta la despensa de la escotilla. Al coger un cartón de leche vemos la cara de Walt [en Estados Unidos parece ser que se usan los briks de leche para poner fotos de personas desaparecidas], aunque Hurley aún no sabe que el niño ha sido secuestrado.
  • El tanatorio donde está el cadáver de Locke se llama Hoffs/Drawlar, anagrama de Flash Forward, el inminente cambio narrativo que está a punto de llegar.
  • El psicodélico film que Karl ve en la habitación 23, reproducido al revés, dice “Sólo los locos son esclavizados por el tiempo y el espacio”, en referencia a los viajes temporales que están por venir.
  • Richard Alpert visita al niño Locke y ve un dibujo en el que un hombre es atacado por una especie de nube negra… en la que Locke un día, de alguna manera, se convertirá.

Cuatro pistas falsas

  • Cuando Locke se encuentra con su padre en la isla, éste le muerde la mano. Los fans vieron en la marca dejada por esa mordedura un nombre: Alex. Mucha imaginación…
  • Los fans también vieron un logo de Dharma en el fuselaje del 815. Juegos de luz…
  • Antes de que empezase la sexta, el sitio Kayak.com ofrecía billetes de Sydney a LA operados por Oceanic. Falso, claro…
  • Cuando Kate entra al juicio, un hombre le grita algo, que reproducido al revés suena como “¡Te odiamos!” ¿Seguro?


Categorías: Series
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