HIMYM: La madre es Robin

main

Kids, tranquilos, esto no es un spoiler. Si habéis visto alguna vez HIMYM sabréis que digo la verdad. Y si no, tampoco me cargo nada: simplemente, echadle un vistazo al episodio piloto de la serie (o incluso al título) y os bastará para saber que no os he revelado ningún detalle importante. El fin de este post no es contar algo que no se sepa ya, sino más bien sacar una espina que algunos tenemos clavada desde hace tiempo: la validez de Robin Scherbatsky como la candidata ideal al puesto de “The One”. De manera que, en cierto modo, escribo este post como homenaje a todos los que alguna vez hemos defendido a esta pareja (y sí, especialmente a @Salva2rBlanca, que lleva años enarbolando su #LaMadreEsRobin en twitter). ¿Queréis polémica? Pues está servida…

¡Atención! El título de este post no es un spoiler, pero lo que viene a continuación puede serlo… si no has terminado la octava temporada.

Me parece que ya os oigo: “¿Otra vez con el mismo tema? Pesada… ¡no puede ser ella! ¡Lo han dicho miles de veces! ¿Cómo va a ser la madre, si no puede tener hijos?” Y así, mil argumentos más. Por eso, antes de empezar, os aviso: este no es un post que diga por qué Robin es la madre. Es un post que dice por qué debería serlo.

En primer lugar, y apartando la etiqueta más obvia (la de comedia), no cabe duda de que la raíz de la serie estriba en una historia de amor. Al fin y al cabo, todo surge gracias a la iniciativa de Ted de contar a sus más que pacientes hijos la que seguramente sea la historia más increíble de su vida: la de cómo la conoció a ELLA. A la madre que da nombre a la serie, dirección a la historia, y sentido a la vida de nuestro narrador. La historia de HIMYM es, pues, una historia de amor.

Todos sabemos que Ted es una de esas personas que no saben muy bien cómo ir directos al grano de una cuestión (algo similar a lo que me pasa a mí cuando me pongo a escribir): enseguida se deshace contando hechos históricos, curiosidades y demás detalles que, aunque para él sean de vital importancia, no hacen sino desviar la atención de lo principal. Y en el relato que narra a sus hijos se encuentra el culmen de sus digresiones.

El tema de la madre, por tanto, y como se ha comentado en tantas otras ocasiones, es en cierto modo un MacGuffin de dimensiones colosales. Pero, a diferencia de otros ejemplos de este fenómeno, no la podemos perder de vista: siempre hemos sido conscientes de que, al final del trayecto, la madre estaría ahí para nosotros. Por eso hemos ido recibiendo como agua de mayo cada minúsculo detalle que nos han querido ofrecer: su color de pelo, su asistencia a aquella fatídica clase universitaria, su más que mítico paraguas amarillo, su delicado tobillo… Pistas, en fin, que nos han ayudado a recuperar el camino principal cuando la historia se nos desviaba más de lo debido (o, utilizando una expresión más adecuada, cuando la cosa “se nos iba de madre”, nunca mejor dicho).

A lo largo de la serie, pues, hemos ido conociendo a toda una galería de candidatas a “the mother” a las que hemos ido descartando de una en una (no sé yo, la verdad, si es la historia más recomendable que un padre puede contar a sus hijos…pero allá cada uno). Unas nos han caído mejor que otras, pero al final siempre nos hemos puesto de acuerdo cuando ha llegado el momento de despedirnos de todas y cada una ellas.

01

Ejem… ¿he dicho todas? No: todas menos una. Y es, precisamente, la que ocupa el centro de nuestra atención hoy. Desde el primer episodio sabemos que la canadiense no es sino “tía Robin”. Que todo lo que veríamos de ella a continuación habría que observarlo desde esa perspectiva y sabiendo que jamás sería la madre a la que andamos buscando. Y sin embargo…

…sin embargo nos ha dado la mejor historia de amor de la serie (que me perdonen Lily y Marshall). Nos dio, desde el principio, ese primer y desacertado “te quiero” de Ted, y uno de los símbolos más poderosos de la serie: la trompa azul (¡Trompa! ¡No trombón, como decía esa desafortunada traducción!).

–          You stole a blue French horn for me.

–          And I would have stolen a whole orchestra.

Y a partir de ahí la cosa no hizo sino crecer: echando la vista atrás, vemos que la importancia de Robin en la vida de Ted, lejos de desaparecer, se ha hecho mayor y más constante con el paso del tiempo. Quizás sea cierto que parte de la culpa sea la genial química que existe entre ambos personajes/actores (química que, sintiéndolo mucho, aún no he llegado a ver entre Robin y Barney). Pero todos sabemos que, si se lo proponen, los guionistas saben muy bien cómo hacer que demos por finalizada una historia. Un claro ejemplo es el de Victoria, una de las favoritas de la audiencia, y de la que nos despedimos sin más cuando llegó su momento.

Sin embargo, la historia de Robin se repite una y otra vez. No sé cuántas veces habré leído eso de “le han dado carpetazo definitivo a la pareja” para, poco después, volver a sacar el tema. Copiando a Marshall en aquel inolvidable “No Pressure”, siempre que damos por finalizado el tema entre Robin y Ted, aparece un “Not yet” que nos impide cerrar la puerta del todo. ¿Por qué siguen rescatando esta historia? ¿Por qué?

Hay una cosa que tengo muy clara: si la serie fuera justa, Ted se merecería a Robin. Nuestro protagonista nunca se ha avergonzado a la hora de demostrar que a romántico no le gana nadie. Y algunos de los gestos más maravillosos que hemos presenciado en la serie los ha dedicado a la canadiense. Sí, ese Ted que fue capaz de hacer llover en “Come On” para que Robin estuviera junto a él. El que organizó la navidad más maravillosa de la historia, en “Symphony of Illumination”, para poder consolarla. El mismo Ted que, contra lo que sentía, ayudó a que su mejor amigo pidiera matrimonio a la chica a la que amaba.

02

Pero vamos al pasado más reciente: aún no se nos ha olvidado cómo el momento más incómodo de toda la serie surgió, precisamente, porque Ted tuvo la valentía de advertir a Barney acerca de la manera en la que se comportaba con su prometida. Sí, el mismo Ted que hace dos episodios dejó todo por ayudarla a buscar la señal que le indicara que hacía lo correcto al casarse (cuando nadie más –ni siquiera su futuro marido- se dio cuenta de cuánto necesitaba ese gesto). Precisamente el mismo Ted al que, aún en el último episodio, pocas horas antes de la renombrada boda, se le ilumina la cara al pensar que puede hacer feliz a Robin con el regalo perfecto. De modo que, me repito: si la serie fuera justa, nadie se merecería a Robin tanto como Ted.

Así llegamos al momento presente. Según lo visto en el último episodio, Ted aún albergará esperanzas y sólo lo dará todo por perdido cuando Robin y Barney hayan dado el paso definitivo. La boda de sus amigos no será sino la gran derrota de su vida. Y, según esto, la gran historia de amor sobre la que se sustenta la serie no habrá sido sino una farsa: Ted, el romántico por naturaleza, el hombre capaz de estar años (literalmente) contando a sus hijos la historia de cómo conoció a su madre, termina confesando que eligió a “la otra”. Y es que no nos engañemos: si Robin le hubiera aceptado, la chica del bajo se habría ido a casa tan sola como vino.

Seguramente muchos no opinéis como yo, pero lo cierto es que aún no he visto ese “carpetazo definitivo” del que tanto he oído hablar. Sigo viendo a un Ted enamorado de la misma mujer que en el episodio piloto, aunque ahora rechazado. Y, mientras esto no cambie, la relación con “la verdadera madre” siempre me parecerá “la segunda opción”, por crudo que suene.

Quiero, ante todo, que conste que no tengo nada en contra de la chica del paraguas amarillo. De hecho, ojalá me hagan cambiar de opinión de aquí al final de la serie. No hay nada que me gustaría más con respecto a esta serie que tener que tragarme mis palabras y caer en las redes de la nueva pareja que estamos a punto de conocer. Ojalá me quitaran los motivos que me hacen pensar que el título correcto de la serie debería ser: “Cómo conocí a la primera chica que encontré después de perder al amor de mi vida.

Son miles los comentarios que se han podido leer en internet estos días con respecto al final de la octava temporada. Hay muchísima gente que afirma que no necesitaría esa novena para darse por satisfecha con el final. Yo sí la necesito; con todas mis fuerzas. Necesito entender a Ted, saber con certeza que está preparado para conocer a “The One” y no simplemente (como veo ahora) para superar al amor de su vida. Necesito esa novena temporada para recuperar la fe en esta historia. Porque, por desgracia, para mí, a día de hoy, la madre (entendiendo todo lo que ese término representa) sigue siendo Robin.


Categorías: Sin categoría

93 comentarios

  1. jessica

    Aunque me parece que hacen una pareja muy linda y tienen mucha química, no creo posible que ella sea la MAMÁ. En el primer capítulo Ted dice, “y así conocí a la TÍA Robin”, con estas palabras la descarta para que sea la mamá. 🙁 🙁

  2. Ismael

    Hola, estoy de acuerdo contigo sobre algo, Ted aún alberga esperanzas de que Robin sea “The One”, pero recuerda que la razón por la que terminaron fue que no tenian las mismas expecttivas, y no cumplia con las características que Ted ha dicho de su “The One”, que tenia todo en común con el, romantica, etc, cosa que Robin no le agradaba, el romance y esas cosas, por la cual se sintió atraida por Barney, y para defender Barney, recuerda el capitulo en el que iba con su papa en el auto para llegar a pescar con su otro hijo, el le dijo “-Yo estoy roto, como podré cambiar asi como lo hiciste tu?. -Hijo, yo estaba mas roto que tú, y mirame. -¿Cuál es el secreto?. -Un mago nunca revela su mejor truco, pero te daré una pista… Debes conocer a la chica correcta.”. Debemos entender que para Barney, Robin es la unica, es la que debe repararlo ya que el esta roto, pero regresando al tema, Ted haría lo que fuera por Robin, (abandonó una importante entrevista) pero aunque sabemos que Ted se merece a Robin, por todo lo que ha pasado, Robin no se merece a Ted, es muy bueno para ella, perdió su oportunidad, y en cuanto a que la relación con la madre sea por despecho, debo contrariar eso, ya que ella tiene todo lo que el en verdad está buscando, todas las caracteristicas que ha dicho, pero como el mismo dijo “Aquí está la cosa sobre los errores, aunque sepas que algo es un error, de todas maneras lo cometes”, Robin es ese error que en el que el sabe que es un error pero lo sigue cometiendo porque no ha encontrado a “The One”, pero cuando la conozca sabrá que fue un total masoquista, y que si se hubiera casado con Robin habría sido peor el error de seguir enamorado de ella, y tendrá ese cierre de que ella sea la madre, a veces me gustaría que fuera, pero, he comenzado a aceptar que ella no se lo merece, Ted es una buena persona, y debe ser recompensado con alguien mucho mejor que ella, así que “La Madre” es “The One”, ya ted a sufrido mucho no le deseamos que lo siga haciendo, espero alguien coincida conmigo, saludos desde Panamá estoy re-viendo toda la serie de nuevo, el final será triste, lloré cuando todos iban arreglandose para ir a la boda, ahora como será cuando sea el final, ah y me emocioné cuando salió la madre, pensé como “No sabes cuánto te hemos esperado :’)”, soy muy apasionado con mis series XD

  3. […] a ser protagonista en los dos primeros episodios. De hecho, es evidente, lógico y necesario que la mujer más importante de la vida de Ted hasta la fecha (Robin), sea protagonista de la temporada en la que posiblemente dejará de serlo. […]

  4. Benja

    En que episodio ocurre eso de que ted y robin se prometen casar a los 40 años si ambos estan solteros, por favor diganme, Saludos!!!!

  5. Mary

    Yo creo que al final Ted y Robin se quedan juntos. Si, ella se casa con Barney, si, Ted se casa con la chica del paraguas amarillo y tienen dos niños. Pero mi cabeza loca me dice que a esta mujer le ocurre algo (se muere lo más seguro) y Barney y Robin por mucho que se quieran son demasiado geniales para estar juntos. Si cortaron la primera vez por esa razón… Así que al final Ted y Robin… es irremediable.

  6. […] mother el perfect match para Ted. ¿Lo han conseguido? Soy follower de la teoría Isabeliana de que la madre es Robin, pero desde luego estamos más cerca después de escuchar a The […]

  7. Juan Manuel

    Robin no era la madre, era la chica de la cual siempre estuvo enamorado, tenias razón saludo!

¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »