Guilty Pleasures: How to get away with a murder

A esta humilde redactora, por nombrar algunos ejemplos recientes, le encanta enfangarse en el dramatismo de The Leftovers, divagar sobre la complejidad surrealista de Twin Peaks y acompañar en el sufrimiento a June en The Handmaid’s Tale. Pero todos tenemos un punto débil, nuestro talón de Aquiles, aquella serie que nunca nombramos y mucho menos contamos a familiares y amigos pero que, sin embargo, en el silencio y la oscuridad de nuestra habitación vemos de forma compulsiva y ansiosa porque es nuestro placer culpable. Así que desde aquí en posición de firmes, la cabeza bien alta y la mirada al cielo confieso que mi guilty pleasure es How to get away with a murder. ¡Ya lo he dicho! He descargado parte de mi conciencia al hiperespacio de las redes…

Empecé a ver How to get away with a murder por hacer un favor: me lo pidieron. Así que me enfrenté al primer episodio murmurando entre dientes frases del calibre de “esto es una mierda”, “quien se lo puede creer”… Ayer vi el último episodio de la tercera temporada y no os creáis que son temporadas de 8 o 10 episodios, no, no, son temporadas como Dios manda de 15 episodios para poder extender bien la trama.

Esta serie es una más de Shonda Rhimes, esa mujer todopoderosa de la televisión americana que tiene en su haber Grey’s Anatomy, Scandal, Private Practice… y ésta de la que hoy hablamos, entre otras. Podrán gustar o no, pero lo que es indudable es que son auténticos pelotazos listos para ser consumidos. Yo las llamaría los McDonalds de las series.

Indudablemente, la principal baza de How to get away with a murder es Viola Davis, quien este mismo año ha ganado el Oscar como mejor actriz secundaria en Fences, y debo decir que su interpretación es excepcional. Viola Davis interpreta a Annalise Keating, una profesora de Derecho Penal y abogada que carece de escrúpulos y también, debo de decir, de simpatía por nadie. Una mirada de Annalise sirve para fulminar a media audiencia. Junto a ella, cinco estudiantes guapos y competitivos que por circunstancias de la vida se ven involucrados en un crimen. La estructura de las temporadas es la misma: una escena actual en la que alguien es asesinado por otro y unos flashbacks en los que se nos muestran los hechos que llevaron al crimen e intentamos averiguar quién asesino a quién. Si en un primer momento el planteamiento no tiene mucho sentido, finalmente todo cuadra. Ya he dicho que acabo de terminar la tercera temporada, así que ya os podéis imaginar que a estas alturas nuestros protagonistas tienen acumulados varios cadáveres.

se desenvuelve la historia de los personajes, es decir, de Annalise y sus cinco aventajados estudiantes: Connor, Wes, Michaela, Asher y Laurel. Junto a ellos, en el terreno de personajes adultos pero no por ello menos tendentes a comportarse de forma madura, nos encontramos a Bonnie interpretada por Liza Weil (la famosa Paris en las Gilmore Girls), abnegada ayudante de Annalise y cuya relación con ella se extiende más allá del terreno profesional. Frank es el ayudante/investigador de la abogada, ambos tienen muchos pasado juntos y por supuesto muchos trapos sucios que ocultar. Y Nate es amante de Annalise. Todos ellos son incondicionales de nuestra protagonista y siguen con ella pase lo que pase, incluso si les “cuelga” un crimen o dos. Parece que la abogada provoca adicción.

Los personajes de la serie son de gran diversidad: negros, hispanos, blancos… se incluyen las relaciones interraciales y por supuesto todos han tenido relaciones con todos, incluso algunos van por la segunda o tercera ronda. No soy buena en matemáticas. pero combinaciones de nueve personas tomadas de dos en dos, o de tres en tres… mas algún elemento externo que se cuela de vez en cuando me da poca combinación. A pesar de ello, he de decir que los personajes no son excesivamente planos, los guionistas se han ocupado de darles un pasado, y con ello cierta profundidad, aunque indudablemente la protagonista es Annalise Keating. Con ello no me refiero solo al elevadísimo nivel que Viola Davis imprime al personaje, sino que siendo un personaje fuerte, luchador, temperamental, sin miedo hacia los desafíos, también la serie nos muestra su lado más débil. Hemos visto a Annalise borracha, depresiva, hundida, desorientada y sobre todo llorando. Los que hayáis visto la serie sabéis a lo que me refiero: nadie llora en televisión como Viola Davis, con mocos y todo, brindándonos unas escenas al llegar la noche de cada uno de sus trepidantes días en las que se desmaquilla, se quita la peluca… En definitiva, se desnuda ante el público mostrándonos esa vulnerabilidad de la que hablo y que, francamente, pone los pelos de punta. Porque a pesar de todo, Annalise también tiene días malos y hay veces que no sabe cómo continuar. Me gusta esa visión frágil del personaje.

How to get away with a murder se califica de drama judicial. Quien empiece a ver esta serie debe saber que se va a enfrentar a una espiral de engaños, muertes, mentiras y sobre todo giros de guión, muchos giros de guión para que el espectador siempre tenga muchos “OMG” y “WTF” en la boca, así que no es de extrañar que confiese que en esta tercera temporada he tenido algunos momentos de confusión total porque me he perdido en la trama. Todo ello, aderezado con muchas sesiones de juicios que habitualmente se ganan en el último instante por la genialidad de Annalise, porque saca a relucir sus malas artes o porque alguno de sus bisoños estudiantes tiene una idea brillantísima en el último momento. Porque sus estudiantes, además de estudiar, sortear a la policía, construir coartadas, ir a juicios y tener sexo entre ellos, también les queda tiempo para vivir situaciones que muy sabiamente los guionistas introducen en la trama para tratar temas muy actuales, como las enfermedades de transmisión sexual, el alcoholismo, la pena de muerte, el acoso sexual, las violaciones…

En este sentido y en relación con la cuestión racial, recordamos que hace unos días el jugador de la NBA Lebron James sufrió unas pintadas racistas en su casa de Los Angeles y sus declaraciones fueron muy claritas: “No importa cuánto dinero tengas, lo famoso que seas, la cantidad de gente que te admire: ser negro en Estados Unidos es duro”. Si es duro para él, imaginemos para el resto, y de ello es muy consciente Shonda Rhimes. Por ello, aunque a nosotros en España la cuestión racial en Estados Unidos nos pille un poco lejana, sólo tenemos que hacer un pequeño ejercicio de abstracción y pensar que hace 50 años la población negra de Estados Unidos se encontraba totalmente segregada. A esta mujer le debemos que coloque una serie detrás de otra en la que los personajes principales son mujeres, con variedad racial y en posiciones de poder. Al parecer, podemos estar en el final del “white-washed version” en series y películas. Aunque sólo fuera por eso, mucho tenemos que agradecer a Shonda Rhimes y, por la parte que me toca, me gusta y mucho.

Por otro lado, la realidad es que al final de esta tercera temporada la serie muestra claros signos de cansancio. Por ello, de cara a la siguiente, sin revelar nada, sin spoilers, los datos que tenemos es que un personaje que ha aparecido de forma tangencial va a adquirir gran protagonismo, que la serie se puede desarrollar lejos de Filadelfia y, la última posibilidad, que Viola Davis reduzca su peso en la serie teniendo en cuenta su reciente Oscar. Esperemos que esto último no ocurra porque no creo que pudiera soportar un How to get away with a murder sin Annalise.


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4 comentarios

  1. Guille

    No estas sola. Yo también soy un adicto a How to get away with murder y he visto engancharse a gente que la empezó con mucha pereza. Incluso abogados, que empiezan diciendo que todo es muy absurdo pero que luego enganchan el subidón de ganar casos a golpe de trucos de mano. Cómo están contadas las temporadas es una genialidad, y aunque creo que no debe quedar ningún personaje que no se haya llevado por delante a alguien, llega un punto que te da igual, que ya solo necesitas un nuevo drama que los ponga a todos de los nervios y los deje al borde de la cámara de gas. Lo mejor Viola Davis (nosotros la vemos en grupo y nos tomamos un chupito cada vez que hace una quitada de peluca), hace totalmente creíble que a pesar de lo borde que es todos los demás personajes tengan una dependencia absoluta de ella. Lo peor, algunas de las otras actuaciones; Frank está ahí para ser guapo, como un ficus especialmente atractivo, y su personaje no hay quien sel o crea a estas alturas, tampoco me gusta mucho el actor que hace de Wes, la cara de “oler a caca” casi permanente de Laurel o los mohínes de Connor, que se pasa la vida poniendo cara de “vale, he sido yo, pero a que estoy mono poniendo cara de culpable?”. En lo positivo me gusta bastante lo que hace Lisa Veil con el papel de Bonnie, le da una fragilidad especial a alguien que es de por sí bastante antipático, Michela y Asher también me parecen mejor construidos que los demás.

    • Paloma

      Gracias por tus comentarios Guille, me he reído mucho con ellos. Además coincido en lo que dices, hay personajes como Frank que deberían desaparecer, de hecho en esta tercera temporada su papel ha sido ridículo.

  2. sofi

    Me encantó tu post Paloma, yo también miró How to Get Away With Murder, aunque no es mi placer culpable.
    Viola Davis es especatacular como actriz, sobretodo cuando llora, pues como bien dices, nadie llora tan bien como ella y de manera tan creíble (hasta con mocos y todo). Annalisse me recuerda a House, toda una “Badass” antipática, que trata mal a todo el mundo, sobretodo a sus estudiantes que a pesar de todo, le siguen como perros fieles. Además es una abogada brillante que resuelve sus casos, muchas veces de manera poco ortodoxa, tal como lo hacía House.
    Además, los giros de guion y los escarceos amorosos de los protagonistas, “todos contra todos”, hacen que la serie sea interesante, aunque concuerdo contigo que esta última temporada ha estado por debajo de las demás. Espero que el nivel mejore y que la gran Viola Davis se siga dando tiempo para continuar con estas historias de juicios, traiciones y una que otra muerte.

    • Paloma

      Gracias Sofi, como dices lo mejor Viola Davis y si ella se va de la serie yo también.

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