GoT: Los aspirantes a ocupar el Trono de Hierro

La primera temporada de Juego de Tronos terminó dejando abiertas diversas posibilidades en cuanto a quién podría ocupar esa anhelada Silla a la que tanto se mencionó, y sin duda alguna se mencionará, durante el transcurrir de la serie. Es por ello que en este artículo me gustaría hacer un repaso a todos esos personajes que pueden optar a arrebatarle el puesto al repulsivo Joffrey. Creo que todos estamos esperando fervientemente el momento en que eso ocurra. La pregunta es… ¿cuál de todos ellos es la mejor opción? ¿Estará a la altura de las circunstancias? ¿Me acompañáis en este modesto análisis?

Antes de entrar en materia, me gustaría avisar que no me he leído ningún libro de George R. R. Martin, ni tampoco soy amiga de los spoilers, con lo cual mi perspectiva está condicionada únicamente a la primera temporada de esta adictiva serie. Con ello quiero aclarar que este artículo puede ser leído sin miedo por cualquier persona que esté en mi misma situación, mientras que los lectores de la saga pueden echarle un vistazo con una sonrisa en los labios ante mis probables divagaciones incorrectas mientras murmuran “si tú supieras…” Dicho esto, creo que va siendo hora de dar paso a lo verdaderamente importante: los aspirantes al Trono.

Stannis Baratheon

El hermano mayor del difunto rey Robert Baratheon no apareció en la primera temporada de la serie, pero sí que hubo ciertas menciones a su persona. Una de ellas fue por parte del malogrado Ned Stark, en cuanto supo de la relación incestuosa entre los mellizos Lannister con sus consiguientes rubios y bellos frutos. Lord Stark, como hombre correcto y de moral recia que era (salvo por cierto desliz con cierta prostituta), recordó que Stannis Baratheon era, por consiguiente, el legítimo heredero al Trono, ante la falta de descendencia “no bastarda” del rey.

En el episodio 5, The Wolf and the Lion, Sir Loras Tyrell dijo de él que tenia la personalidad de una langosta. En el episodio 7, You Win or You Die, su hermano menor, Renly, lo definió como un hombre que no merecía el puesto, ya que no inspiraba amor ni lealtad, y su único mérito era haber participado en diversas batallas. Para Lord Stark, no obstante, era sin duda algo positivo que se tratara de un soldado, y más concretamente, un curtido comandante de batalla carente de piedad, tal y como lo definió un par de capítulos más tarde. ¡Cómo iba a saber él que poco después sus propios hombres, los habitantes de su querida Invernalia iban a decidir que no volverían a rendir más pleitesía a ningún otro rey Baratheon!

Al final de la temporada descubrimos que Lord Stannis (como todos los demás) estaba movilizando a un ejército para reclamar lo que teóricamente le corresponde por derecho propio. Pero… creo que todos sabemos que hay cierta persona, mujer para más señas, que tiene muchísimo más derecho que él a ocupar dicho puesto. Me muero de ganas de descubrir qué se esconde detrás de ese nombre y ese rostro, pero me temo que no va a ser un personaje demasiado agradable.

Renly Baratheon

El hermano menor del rey Robert apareció en varios episodios encarnado por el actor Gethin Anthony. Lo primero que se me ocurre decir de él es que en un principio pasó más bien desapercibido, como miembro de aconsejadores del Rey y de la Mano del Rey. Es cierto que siempre dio la sensación de estar algo en desacuerdo con la forma de gobernar de su hermano, y que varias veces habló con cierta condescendencia e ironía en referencia a algunas de sus decisiones más cuestionables. Pero, como digo, se mantuvo en un segundo plano, con una actitud más bien resignada, excepto en dos momentos que me gustaría destacar.

El primero es aquella escena donde descubrimos que mantiene una relación homosexual con el llamado Caballero de las Flores, pero lo importante no es eso, sino la interesante conversación que mantienen. Eso tuvo lugar en el episodio 5, The Wolf and the Lion, cuando Renly se queja amargamente de que sus dos hermanos lo menosprecian por no ser tan rudo como ellos y no haber acudido a ninguna guerra. Su amante le hace ver entonces que hay gente que quiere verlo coronado, e incluso se ofrece para pagarle los costes necesarios para lograr ese fin.

En mi opinión, y basándome en esta escena, Renly no pareciera ser el candidato más idóneo para el trono, teniendo en cuenta que él mismo confiesa que se asusta de la sangre y que no soporta la idea de ir de cacería. Creo que el Rey de los Siete Reinos debería ser alguien justo, cercano a su pueblo, sensato y coherente, y también duro cuando hubiera que serlo. Pero a un Rey no deberían temblarle las manos a la hora de blandir una espada para combatir con cualquier enemigo. Renly parece cumplir con el primer requisito, pero falla en el otro.

El segundo momento fue de vital importancia, y tuvo lugar en las últimas horas de vida de Robert. Renly le propuso a Lord Stark que unieran sus fuerzas contra los Lannister para evitar que el malcriado Joffrey se convirtiera en Rey. Según Renly, animado por los comentarios de su amante, él podría hacer un mejor trabajo. Y creo que lo decía sinceramente, con el convencimiento de que efectivamente, gobernaría pensando en lo mejor para el pueblo.

Vale, es probable que no fuera nada honorable actuar con tanta nocturnidad y alevosía, pero, viendo cómo se iban a desarrollar los acontecimientos inmediatamente posteriores, desde luego hubiera sido la mejor opción para Ned, quien, por otra parte y hasta ese desencuentro, siempre se había llevado bastante bien con el menor de los Baratheon. Sí, definitivamente hubieran podido formar un gran equipo. Pero, como ya sabemos, la historia no ocurrió así.

Renly escapó del castillo y, al igual que su hermano, tiene un ejército preparado para atacar Desembarco del Rey. ¿Cómo será el Renly de la segunda temporada? ¿Se verá endurecido su carácter con la inminente llegada de la guerra? Si llega al Trono, ¿mantendrá esa forma de gobernar que tanto predica, o le ocurrirá como a cierto personaje interpretado casualmente por Aidan Gillen (aka Lord Baelish) en otra gran serie de la HBO? Pronto lo sabremos.

Robb Stark

El primogénito de Lord Stark ha visto cómo su poder y confianza en sí mismo se iban incrementando a medida que avanzaba la serie. Si los primeros episodios llegaba incluso a recibir el menosprecio de Theon Greyjoy (“Acepto las órdenes de tu padre, no las tuyas”, “No es mi señor”), al final de la temporada consiguió que todo un ejército (incluyendo al propio Theon) se arrodillara ante él clamando que él debía ser el Rey.

Entre medias asistimos a una evolución lenta y sutil, pero bastante fluida y creíble, donde Robb nos fue demostrando, a nosotros y a sus hombres, que se trataba de un digno descendiente del honorable Lord Stark. Atrás quedaba ese chaval impaciente que habló demasiado pronto de guerra (aunque finalmente no le faltara razón), y que pasó de la noche a la mañana a ser el señor de Invernalia cuando su padre se convirtió en la Mano del Rey y su madre estaba intentando averiguar quién había intentado asesinar a su hijo Bran.

Cuando Lord Stark fue apresado, Robb actuó de forma firme, sin dudar un segundo que era necesario dirigirse con un ejército hacia Desembarco del Rey para liberarlo. Esto le grajeó las primeras admiraciones de personas hasta entonces algo reacias a su posición privilegiada, como el ya mencionado Theon Greyjoy, o Lord Umber (supongo que para este último también tuvo algo que ver el ataque del huargo de Robb).

Pese a su inexperiencia en el campo de batalla, Robb Stark fue capaz de dirigir una horda de curtidos soldados e incluso de idear alguna que otra brillante táctica, para asombro de todos. Me refiero, cómo no, a esa jugada maestra de ir a por Jamie Lannister con la mayor parte de sus hombres, mientras enviaba a unos pocos a una muerte segura con el padre de éste último.

Robb Stark podría ser un gran Rey, sin duda alguna. Ha demostrado ser una persona inteligente, con los pies en la tierra y sentido del honor y la piedad (recordemos que dejó vivir a una de las salvajes que atacó a su hermano Bran), que no teme participar en batallas y sabe manejar la espada, y, además, es capaz de sacrificar su propio bienestar y felicidad a favor del de los demás (recordemos que tuvo que aceptar un matrimonio de conveniencia para poder proseguir su camino hasta Desembarco del Rey). Definitivamente, este es uno de los buenos.

Daenerys Targaryen

Y por fin llegamos a uno de los personajes más importantes de la saga, y también, creo, uno de los más queridos. Al igual que Robb Stark, la Daenerys del principio poco tiene que ver con ese ser fantástico y poderoso con cuya imagen se cierra la primera temporada de Juego de Tronos. Dany no era más que una niña cuando su despreciable hermano la vendió como esposa de Khal Drogo a cambio de un ejército con el cual acudir a Desembarco del Rey a reclamar el Trono que le correspondía con todas las de la ley. Al fin y al cabo, su padre ocupaba ese puesto hasta que fue asesinado y suplido por Robert Baratheon, mientras ambos hermanos tuvieron que huir muy lejos de allí para evitar una muerte segura.

En esos primeros episodios de la serie, Dany estaba demasiado (pre)ocupada teniendo que lidiar con una forma de vida totalmente distinta a la que había llevado hasta ahora, como para pensar en tronos o reinados. La hermosa chica, de todos modos, aprendió rápidamente las costumbres y la lengua de su nuevo pueblo, dejando de sentir miedo y repugnancia ante las formas salvajes y violentas de actuar de los dothraki.

Es cierto, tal y como comentó María Lage en sus excelentes reviews del año pasado, que el cambio de Daenerys fue demasiado brusco, ya que no tardó ni un episodio en descubrir su poder y hacer uso de él (ordenó a todos que pararan en medio de ninguna parte, en el episodio segundo). De todos modos, en cada capítulo la chica fue dando un paso más en su evolución, y otro, y otro más, ante la atónita mirada de su hermano Viserys. Sin duda uno de los momentos de mayor impacto de la temporada fue aquel en que se comió entero un corazón de caballo crudo mientras todos la vitoreaban.

Cuando Viserys se percató de que su hermana se estaba volviendo cada vez más poderosa, la amenazó de diversas maneras, hasta que al final Khal Drogo lo asesinó, con el beneplácito de una Dany que hasta ese momento, y pese a los desprecios de su hermano, siempre lo había defendido.

Y es que la joven y bella Daenerys había probado el dulce sabor del poder y la admiración de todo un pueblo, y comenzó a darse cuenta de que ella era más importante de lo que creía. Su hermano no merecía poseer ningún trono, pero ella sí. Ella era la auténtica descendiente de los dragones que cientos de años atrás habían gobernado la Tierra. Y no, no se trataba de ningún de delirio de grandeza: Dany lo estaba sintiendo en su interior, sabía que tenía razón. Dany no es como los demás, no es que piense que pueda ser una gran reina, es que lo lleva en la sangre.

Durante toda la serie se ha mencionado en diversas ocasiones aquella época en que los dragones eran los amos y señores del mundo, temidos y respetados por todos. Los del Norte, por ejemplo, aseguraron que sólo se arrodillarían ante los dragones. También es verdad que durante esos tiempos remotos, estos temibles seres no tenían reparo en quemar ciudades enteras y mantener aterrorizado al pueblo, con lo cual no sé si Dany puede ser la mejor opción al Trono si va a traer consigo todo aquello de nuevo.

A su favor he de decir que siempre se nos ha mostrado como una persona de buen corazón, piadosa, tranquila, apacible y con ánimo de agradar y adaptarse a los demás. A eso añadimos su valentía, su fortaleza y sentido místico. Da un poco de miedo pensar que es algo así como indestructible (al menos con el fuego… habría que verla más allá del Muro, ¿no?) y que ahora tiene a tres pequeños dragoncitos a los que entrenar. Pero confío en su buen hacer, y en que si llegara al Trono, no permitiría que se volvieran a quemar ciudades o a cometer barbaridades. Creo que algo aprendió, al fin y al cabo, de la jugarreta de la hechicera, o de la forma de ser ruin de un Viserys que si hubiera llegado a sentarse en el Trono seguramente lo habrían llamado el Nuevo Rey Loco. Menos mal que Dany ha demostrado no tener esas tendencias esquizofrénicas de sus familiares más próximos.

Y hasta aquí ha llegado mi análisis de los aspirantes a ocupar el puesto de Jeoffrey, del cual, por cierto, espero una muerte lenta y dolorosa.

Creo que Daenerys es la candidata más plausible al trono, porque mientras más allá del Mar Angosto todos batallan con todos, ella se nos aparece como si estuviera por encima de todas esas minucias, porque es su destino gobernar los Siete Reinos. Sin embargo, dejándome guiar por el corazón, creo que Robb Stark podría ser un gran mandatario, magnánimo y brillante, contando además con una serie de personas a su alrededor que han demostrado ser leales y poco dadas a las tribulaciones y triquiñuelas. De todos modos, tengo curiosidad por ver cómo se nos muestra a los hermanos Baratheon, porque quizá mi opinión pueda cambiar en esta segunda temporada y acabar decantándome por uno de ellos…

De estos cuatro aspirantes, ¿cuál os parece que sería el más digno representante de la Corona? ¿Cuál os gustaría que fuera, y cuál creéis que será? ¿Tenéis en mente algún otro nombre, alguna otra persona distinta a los que os he nombrado? ¿O quizá, tal y como dicen allá en El Muro, todo esto no es más que un juego que no significará nada en cuanto, por fin, llegue el Invierno y los temibles Caminantes Blancos?

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