GoT: Libro vs Serie. Round 1. Fight!

“He leído los libros”. “No he leído los libros”. Así empezaban muchos de los comentarios de cualquier review de la primera temporada. Parecía que había que identificarse antes de dar una opinión, para que los demás supieran qué datos tenías antes de leer tu comentario. ¿Vale la pena leerse los libros antes de ver la serie? ¿Es fiel a la historia original? Intentaremos contestar a estas preguntas en este post. Aviso a navegantes: en la entrada hablaremos de la primera temporada y del primer libro. Si lo habéis leído y visto, adelante. Si no, entrad bajo vuestra propia responsabilidad.

Antes de empezar a comparar Game of Thrones (título de la serie) con A Game of Thrones (título de la novela), empezaremos con unos apuntes básicos:

  1. El que esto escribe acabó de leer Festín de cuervos (cuarto libro de la saga) en 2006. Hace seis años ya era fan absoluto, por lo que mis comentarios pueden estar un poco sesgados. Desde luego, mi experiencia como telespectador es la de uno que se ha leído los libros, y no puedo saber qué ha sentido alguien que no ha leído los libros al ver la serie.
  2. Cualquier comparación entre libro y película, en cualquier caso, está decidida de antemano. En el 99 por ciento de los casos, el libro es mejor. GoT no es una excepción.
  3. Esto no es una lista completa de las diferencias entre las dos versiones. Simplemente es un post sobre lo diferente que pueden ser ambas experiencias.
  4. Hay que entender que hacer una serie es diferente a escribir un libro. Puede que esté basado en él, pero el guión es un medio diferente al del libro, con sus propias reglas. Pretender que la serie ha de ser una copia exacta es ingenuo. Si fuera una copia exacta, sería una serie infumable.

¿Todo claro? Bien, empecemos. Como decía antes, no voy a hacer una lista de todas las diferencias que ha habido entre el libro y la primera temporada. Seguro que eso se puede encontrar en cualquier web. Pero sí me gustaría remarcar algunos cambios que me parecen muy significativos. Que a Robert Arryn le hayan cambiado el nombre por el de Robin Arryn en la serie no es algo que me moleste. Sin embargo, sí que hay cambios que merece la pena destacar, aunque solo sea para que los que no se han leído los libros sean conscientes de ellos.

La edad de los personajes
Cuando se empezó a hablar de que la HBO iba a hacer una serie sobre Juego de Tronos, una de las primeras dudas de las que se habló en los foros era la edad de los personajes. Es normal, pues hablamos de un libro en el que un niño de 15 años (Robb) lleva a un ejército a la guerra o una niña de 14 años (Daenerys) tiene escenas sexuales explícitas. Estaba claro que en la serie eso se tenía que cambiar. Así, la decisión que tomaron (de forma bastante lógica) fue la de aumentar la edad de todos ellos. No solo de los niños, a los que sumaron casi 10 años en algunos casos, sino también de los adultos. Ned Stark es un hombre de unos treinta y pocos años en la novela, pero es interpretado por Sean Bean, que ya pasa de los 50. Si se quería dar sensación de carisma y liderazgo, no había otra opción. También pasa con personajes bastante más secundarios. Lord Walder Frey, señor de Los Gemelos, tiene unos noventa años en el libro y está casado con su octava esposa, una niña de 16. En la serie decidieron hacerlo más joven a él y más vieja a ella. Como digo, un cambio bastante lógico y que, visto el resultado, fue acertado.

La desaparición de los huargos
Uno de los cambios que más se han comentado en esta primera temporada. En el primer episodio, los Stark encuentran seis huargos recién nacidos. No se había visto a ningún huargo (emblema de la casa Stark) al sur del Muro en 200 años, y parece claro que los antiguos dioses los han enviado para proteger a los cachorros Stark. En la novela, los lobos establecen una relación casi mística con sus amos, adoptando su carácter y protegiéndolos hasta la muerte. Sin embargo, cualquiera que haya visto solo la serie difícilmente podrá decir incluso los nombres de los lobos. Dama (la loba de Sansa) y Nymeria (la de Arya) aparecen en los primeros episodios. Muerta una y desaparecida la otra, la serie ha sido más fiel al libro solo cuando se trataba de deshacerse de los lobos. Fantasma (el de Jon) es el que más protagonismo ha tenido. Viento Gris (el de Robb), Verano (el de Bran) y Peludo (el de Rickon) apenas han participado en la serie, de tal manera que puede haber gente que haya olvidado que siempre están al lado de sus amos. La dificultad de recrear unos lobos grandes como un poni habrá hecho que no los saquen mucho. Sin embargo, para los lectores de los libros, esos huargos son personajes muy importantes. Su ausencia en la serie es uno de los puntos negros de ésta.

Pequeños grandes cambios
Ahora vamos a hablar de cambios que, sin ser excesivos, sí que me han decepcionado, pues pueden cambiar el sentido de algún hecho, o alterar (aunque sea solo un poco) el futuro de la serie.

  • El sueño de Bran

En el libro, mientras Bran está inconsciente tras el intento de asesinato de Jaime Lannister, tiene un sueño. En él aparece el cuervo de tres ojos que también aparece en la serie, pero hay mucho más. En el libro, el cuervo le habla, y le insiste en que tiene que aprender a volar. Mientras vuela, observa todo Poniente y lo ve todo (incluso cosas que no puede saber que están pasando). Al final del sueño, Bran mira hacia el norte, hacia el Muro.

Miró hacia el norte, y más al norte, y más al norte, hacia el telón de luz que había al final del mundo, y más allá del telón. Miró hacia lo más profundo del corazón del invierno, y en aquel momento dejó escapar un grito de terror.

¿Qué ve Bran en ese sueño cuando mira hacia el corazón del invierno? Parece claro que nada bueno. La conversación que luego tiene con el cuervo es reveladora:

–Bien, ya lo sabes –le susurró el cuervo posado en su hombro–. Ya sabes por qué tienes que vivir.
–¿Por qué? –preguntó Bran sin comprender, mientras caía sin cesar.
Porque se acerca el invierno.

Y puede que sea una tontería, pero también puede ser una pista de la importancia de Bran en una hipotética batalla contra los Caminantes Blancos. Desde luego, es una pista muy clara de que Bran es mucho más importante de lo que parece.


  • La escena final

A pesar de todos los temores de los lectores, la escena final ha quedado mucho mejor de lo que cabía esperar. Si hacer huargos es complicado, recrear dragones realistas era el punto de inflexión para los efectos especiales de la serie. Por suerte, todo ha salido bien. Sin embargo, me chirría un poco que Daenerys salga de esa fogata con el pelo intacto. Y no me refiero a que no sea realista: estamos hablando de una serie en la que hay dragones. Muchos argumentan que si su piel no se quema, su pelo tampoco. Pero yo me refiero al sentido metafórico de su pelo. En la cultura dothraki, el pelo es muy importante. Un guerrero vencido en batalla es rapado al cero para que todos lo sepan. Drogo nunca ha perdido una batalla, y por eso jamás le han cortado el pelo. Cuando Dany sale de la hoguera, con los tres dragones, ha renacido. No solo espiritualmente, sino también físicamente. Ha sufrido su primera derrota contra la maegi, pero ella tiene intención de que sea la última. El hecho de seguir sin pelo era una metáfora dothraki muy poderosa. Pero claro, si en la serie te presentan a los dothraki como salvajes que solo matan y violan…

  • Los “Caminantes Blancos”

Esto es una tontería, pero es que chirría demasiado en mis oídos. Entiendo el motivo de que hayan cambiado el nombre que le ponen en los libros. Lost está muy reciente como para llamar a unos malos “los Otros”. Pero eso de Caminantes Blancos me parece tan forzado…

  • Renly Baratheon

Otra tontería, pero que me molestó. En los libros, se insinúa que Renly es homosexual. Pero sólo se insinúa. Tan levemente que la primera vez que leí Juego de Tronos ni me percaté de ello.

La gran diferencia
Sin embargo, la diferencia más grande, y realmente la única que desequilibra la balanza a favor de la lectura de la saga, es el conocimiento de la historia. Estoy convencido, porque así lo he leído, que los no lectores han disfrutado la primera temporada muchísimo. Sin embargo, lo que no saben es que han disfrutado de una historia totalmente descafeinada.

Está claro que no hace falta saber qué paso en la batalla del Tridente, o conocer la eterna desdicha de Bran, o conocer la historia de Poniente. Pero es que al ver solamente la serie, dudo que nadie sepa siquiera que hubo una batalla del Tridente, o que sepa lo que es el Tridente. No sé si la gente que solo ha visto la serie sabe algo de la batalla entre Rhaegar y Robert, o por qué Robert es el rey, o por qué odia tanto a los Targaryen. Pero tampoco sé si saben que Jaime Lannister es uno de los mejores espadachines de Poniente, o que su belleza y la de su hermana son legendarias en todo el continente, o que las hazañas de Barristan Selmy se encuentran al mismo nivel que las de Aegon el Conquistador (tampoco sé si sabrán quien es Aegon el Conquistador), o que Tyrion es un guerrero más que aceptable, no un enano que se queda inconsciente antes de empezar una batalla. No sé si conocen la historia de la Guardia de la Noche, la grandeza que tuvieron antaño y lo débiles que son ahora, no conocerán la historia de los Niños del Bosque o de los Ándalos, ni la guerra del Amanecer. Les faltan tantos datos que saber sobre la historia de Poniente…

Sin embargo, y como he dicho al principio, eso es solo información histórica. Deseable, pero no necesaria. Se puede disfrutar la serie sin ella. Pero el bagaje de los personajes es lo que hace imprescindible la lectura de la saga. En los libros, conoces las motivaciones de todos los personajes. Están tratados con mucha más profundidad (no podía ser de otra manera). Los amas o los odias mucho más. Pero los entiendes a todos. Así, cuando llega su hora (porque su hora llegará, eso es seguro), puedes sentirlo más profundamente.

Antes de que los no lectores me envíen al Muro, también he de decir una cosa a favor de no haber leído los libros: la sorpresa. Me imagino a alguien viendo la serie sin saber que iban a decapitar a Ned y me muero de la envidia. No saber qué va a pasar a continuación es la gran baza de los que se niegan a leer los libros (¿queda alguien así?). Una baza fácilmente desmontable: en los libros tampoco sabes lo que va a pasar a continuación

En resumen: la serie es una adaptación muy fiel del libro. No hay duda de que han hecho la mejor serie posible con las posibilidades que les da el medio televisivo. Como decíamos en el cuarto punto de la introducción, no se puede pretender que lo pongan todo. Ni es posible ni deseable. Pero, por muy fiel que sea la serie al libro, nunca podrá ser mejor. Y la experiencia me dice que, a medida que avance la serie, más se irá separando del libro. Pasó en El Señor de los Anillos, pasó en Harry Potter, y pasará en Juego de Tronos. Así que disfrutemos de esta primera temporada, que las siguientes serán cada vez más diferentes al libro.

Por eso, a todos aquellos que quieran saber más del maravilloso mundo de Poniente, de las Ciudades Libres, de Más allá del Muro… A todos ellos les animo a empezar a leer las novelas ya mismo. Descubrirán que el mundo que nos muestra la serie de la HBO es mucho más rico y complejo, que los personajes son más profundos y que el frío es más fuerte cuando está en papel escrito. Ah, y no vale saltarse el primer libro solo porque ya se haya visto la serie. Hay muchos detalles en ese libro que se necesitarán en un futuro y que no han salido en la serie. Avisados estáis.


Categorías: Sin categoría
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »