Glee: 20 deseos musicales para la tercera (I)

Aunque por estos lares se me conozca más bien como analista de series de cable, a poco que naveguéis por las páginas de comentarios os daréis cuenta de que soy también un gleek confeso y decidido. Desde que me enganché a esa gallina de los huevos de oro de la Fox, he sido uno de los seguidores más fieles de todas cuantas entradas al respecto se han publicado en esta web, en la cual, desde hace ya casi un año, tengo el placer de colaborar activamente. Y siempre me picó el gusanillo de elaborar algún artículo sobre la serie, de manera eventual y esporádica. Animado por el retorno de las reviews a manos del nuevo chico del coro, Álex Merino (con el que, por supuesto, he consultado el contenido de esta entrada), así como por las listas de Tryler Durbank, el nuevo enfant terrible de TodoSeries, en los que impera sin miedo ni reparo la subjetividad más libre, me he dispuesto a marcarme algo por el estilo, de mi cosecha propia.

Estos son básicamente los v deseos en forma de números musicales que le pediría a Murphy, Brennan, Falchuk y Di Loreto (responsables de la serie) si los tuviese delante. Me parece estupenda la iniciativa de componer piezas originales, pero cuántos nos hemos enganchado a la serie por sus continuos homenajes a autores y obras capitales de la historia de la música popular. Así pues, 20 temas y artistas a los que la serie debería rendir tributo, como sólo ellos saben, antes de que llegue a su final. ¿Cuándo será esto? La continuidad del reparto original más allá de la tercera temporada, así como la posibilidad de un por muchos deseado spin off en Nueya York, ha sido uno de los culebrones del verano en lo que a televisión se refiere, con tantos giros y declaraciones que ya se empieza a ser cansino. Lo único que aseguran es que varios de los componentes de New Directions se graduarán el próximo mayo, una medida del todo coherente (y necesaria). El qué vendrá después, tendremos que esperar para saberlo. Pero sí está claro que esa tercera season finale marcará un punto decisivo, un escenario en el cual nada será igual, para lo bueno y para lo malo.

Pero bueno, vamos al tema. Esta lista está elaborada desde una óptica coherente y realista, escogiendo temas, grupos y artistas que de verdad sí puedan algún día ser homenajeados. Por tanto, descartados automáticamente todos aquellos grupos que se han negado a que sus creaciones aparezcan en la serie, con mayor o menor “tacto”: los tensos cruces de declaraciones y tweets entre Ryan Murphy y Slash (ex-guitarrista de Guns n’ Roses), Dave Grohl (cantante y guitarrista de Foo Fighters), y sobre todo, los hermanos Followill (Kings of Leon), han dado la vuelta al mundo. El caso de Coldplay es más curioso: rechazaron la inclusión de un tema suyo cuando la serie no era el bombazo que es ahora, al igual que Bryan Adams, pero más tarde, viendo lo que se habían perdido (sin duda, la mayor plataforma de promoción musical de la actualidad), no sólo cambiaron de opinión sino que hasta se ofrecieron a dejar versionar sus canciones. Se da la casualidad (que de seguro influiría) de que la mujer de Chris Martin, cantante de la banda, no es otra que Gwyneth Paltrow, muy buena amiga de Murphy hasta el punto de marcarse un anunciadísimo cameo en la serie, que de tan celebrado, se ha repetido en dos ocasiones más. La lista de “no disponibles” se completa con Red Hot Chili Peppers y Gorillaz, que en su momento rechazaron a Glee de manera más diplomática.

Ese mismo sentido de la coherencia hace descartar, con un cuidado ojo clínico, estilos y autores que no encajen de ninguna manera con las formas del show choir ni con los tipos de números musicales de la serie, y eso que tenemos desde solos, acústicos y duetos hasta baladas a varias voces, big band o flashmobs, y la variedad de géneros y tendencias abarcados se hace cada vez más amplia (pop, R&B, rock duro y blando, musicales, soul, hip-hop, folk, dance y hasta tango), incluyendo algunos en principio inimaginables (nunca pensé que versiones a coro de los Rolling, Van Halen, Bon Jovi, The Zombies o Prince pudiesen quedar tan logradas). Por tanto, no se pedirá, porque no pega, el espíritu psicodélico de The Doors (y eso que la versión de Hello, I Love You de Finn quedó aceptable), las óperas progresivas de Pink Floyd o el estilo potente y energético de The Who. Sería imposible imaginarse una versión de algún tema metal, de cualquier estilo (e intentarlo adaptar a formaciones corales sería poco menos que una broma de mal gusto, aunque nunca se sabe). Ni siquiera propuestas fronterizas como Led Zeppelin o AC/DC (la rendición de Highway to hell pertenece al grupo de los errores imperdonables). Por otro lado, no deberían tocar, salvo que fuese estrictamente necesario, a los grandes cantautores anglosajones como Bob Dylan o Tom Waits: cada uno de sus temas constituyen mensajes indivisibles, de principio a fin, y ninguna limitación de tiempo narrativo debe alterarlos. Quizás, si funcionaron Neil Diamond o Billy Joel, podría intentarse con Eric Clapton o Neil Young, aunque con la mayor delicadeza posible.

Sin más dilación, vamos ya con la primera tanda de esta veintena de deseos musicales:

20) The Animals – Don’t Let Me Be Misunderstood
La reedición de la ya de por sí cientos de veces reeditada She’s not there de The Zombies, con la que el equipo de los chicos nos deleitó en el episodio de la Super Bowl, de una guisa que apelaba directamente a la banda original, me dejó literalmente boquiabierto, y con ganas de más versiones de rock inglés de los ’60 por parte de las voces masculinas de New Directions. Al leer el nombre de la banda, muchos preguntaréis por la aún más legendaria The House of the Rising Sun, pero se trata de un tema con una letra, un ritmo y una historia muy particulares y arraigados, cuya recreación es obligada de llevarse a las tablas del auditorio o el salón de ensayo. La pieza seleccionada es más animada, ideal para esos números de calentamiento antes del clímax de cada capítulo. También podría quedar muy bien bajo el cover en clave disco-flamenco que los franceses Santa Esmeralda lanzaron en los ’70.

19) Katy Perry – Hot & Cold
Al margen de las bandas/artistas que hayan tenido episodios tributo totales o parciales, Honey es la cantante con más apariciones en las dos temporadas que llevamos, sólo igualada por Queen. Un fenómeno comercial de la música no puede resistir a la tentación de un fenómeno comercial televisivo como este, aunque al mismo tiempo es una diva indiscutible del pop moderno a la que no pueden ignorar. Y ella también responde, como comprobaréis por dos de los tantísimos cameos en su último videoclip. Así y todo, todavía esperamos por la que sigue siendo la canción más mítica de Katy, la que la lanzó definitivamente a la fama, y que viene como anillo al dedo para ilustrar los continuos bailes de parejas en la serie, con sus numerosas idas, venidas y cambios de humor.

18) Keane – The Last Time
Born This Way fue un episodio colosal (al menos en cuanto a tamaño) que contó con celebrados números como el de su título (y maniobra mercantil excesiva), el flashmob de Barbra Streisand o el aplaudido dueto de Quinn y Rachel, I Feel Pretty/Unpretty. Pero la palma, tanto en emotividad como en la adecuación y acabado del arreglo, se la lleva la estupenda versión de Somewhere Only We Know con el que se despidieron, por el momento, The Warblers, la única competencia sana de New Directions hasta la fecha. ¿Quién pensaría que el estilo a cappella de estos casaría tanto con la música del cuarteto británico? Todavía se desconoce la continuidad del coro de la escuela elitista, pero no deberían dejar escapar la oportunidad de adaptar este otro gran tema de la banda, épico en su minimalismo, y con un evidente sabor a despedida, o al menos, a cambio de ciclo.

17) The Cure – Friday I’m in Love
No espero una transfiguración emo-gótica sin precedentes de los coristas, ¿pero acaso no recordáis la redonda versión del Sing de My Chemical Romance, que supera al original? Vale que parecía un anuncio de Mayoral adaptado a los tiempos de hoy, pero reinventaron el tema y todo lo que le rodeaba con mucho acierto. Las piezas más melódicas de The Cure pegarían muy bien con el estilo gleek en sus números colectivos, y de quedarse con uno, se matan dos pájaros de un tiro y nos sale también el himno para para el próximo episodio de San Valentín, para el que resulta ideal, y al mismo tiempo, nada tópico. Pero ojo, que a lo mejor el propio Robert Smith pide un papel protagonista en el capítulo.

16) Frank Sinatra – Fly Me to the Moon
Dos temporadas, y aún sin un número 100% Frank, al margen de una breve rendición a cappella pura de New York, New York (original de Liza Minnelli, por cierto) y la inclusión en un mash-up del tema homónimo del musical Un día en Nueva York (que “La Voz” protagonizó junto al mítico Gene Kelly), ambos en la season finale. Existe muchísimo Sinatra fuera de la Gran Manzana, tanto que resulta arduo tener que escoger un solo tema. My Way le vendría como anillo al dedo a Mr. Schu, As Times Goes By posee un romanticismo que muy pocas alcanzan y Strangers in the Night es perfecta para los números estilo Broadway de estos que tanto se gustan marcar. Pero el que tiene más posibilidades es Fly Me to the Moon, tanto en modo solista como en dueto o colectivo, tanto para una interpretación triste e intimista como para una alegre, festiva y multitudinaria, incluso como número para competiciones.

15) Elvis Presley – Can’t Help Falling in Love
Priscilla Presly afirmó hace unos meses que le gustaría que la serie rindiera un episodio tributo a la obra, figura y legado de su marido, uno de los mitos musicales más universales, sin lugar a dudas. La voz de El Rey es inigualable, y prácticamente inimitable, pero la gran energía de sus canciones tiene todo lo que hay que tener para que se caigan las gradas del McKinley con un número de esos que hacen historia. Valdría perfectamente el igualmente grandioso Suspicious minds, pero quizás esta balada in crescendo sea más adecuada. Para nada tendría que ser en San Valentín, como el título puede dar a pensar, es más, quedaría mucho mejor para un acto público con intervención de New Directions, algo así como una fiesta local/nacional y un número en la plaza del pueblo con todo Lima atenta. Existe una versión en clave folk-rock (no tan conocida como la conversión reggae de UB40) cortesía de los británicos Lick the Tins en los ochenta, con un sonido más cercano a los arreglos gleek: será cuestión de escoger.

14) Supertramp – Hide in Your Shell
Imposible resistir la tentación de incluir a una banda de la edad de oro del rock progresivo, a la que quizás no se le da, en general, tanta importancia como sí se merece. Esta balada rockera in crescendo camina mucho en la línea de los temas más míticos de Journey, al que, como sabéis, la serie rinde homenaje prácticamente en toda su primera temporada. Por ello, suena perfecta para cerrar un episodio a la gleek, con un optimismo sufrido pero logrado. Sólo queda saber hasta qué punto quedaría bien reducida a los 3 ó 4 minutos que duran los temas de la serie en promedio, puesto que de ninguna manera se marcarán los casi 7 minutos que dura la original (Bohemian Rhapsody la versionaron enterita, pero claro, es Bohemian Rhapsody). Pero tengamos fe: si de algo ha dado una lección esta serie a nivel técnico es de arreglos musicales.

13) Petula Clark – Downtown
A la mayoría de los lectores os va a recordar a cierto momento (una genial utilización de la canción, de paso) de cierta serie que incluso acabada sigue vertiendo ríos de tinta. Puede que suene a muy manido y mascado, ¿pero no créeis que sonaría como los ángeles en la boca de Rachel Berry esta celebración de la Norteamérica idílica, de los prósperos años del American way of life (cuya falsedad e hipocresía bien se ha encargado Mad Men de revelarnos)? Esos números de ensueño, al más puro estilo musical clásico, que servirían de clímax de capítulo y de personaje. Por otro lado, siempre se podría recurrir a una reedición más movida y potente, al estilo rocker girl de varios números femeninos de la pasada temporada. Si topan con la versión de The Killer Barbies, ya tendrían medio trabajo recorrido.

12) Cindy Lauper – Girls Just Wanna Have Fun
Seguimos en la línea de las rocker girls pero desde una tónica más popera y festiva, con este himno al feminismo desde el mejor punto de vista posible: el hedonista. Nada de odios ni victimismos, sólo diversión. Hasta ahora sólo han versionado una vez a la Lauper, aquella rendición de True Colors con una notable, pertinente y poco habitual puesta en escena. ¿A qué esperan para la siguiente? Pocos artistas tienen un espíritu más gleek como esta cantante de mil caras, fiestera, colorista, reivindicativa y activista de cuantas causas se le metan en el medio (especialmente de la homosexual, así que haría muy buenas migas con Ryan Murphy o Chris Colfer). Pero sobre todo, eminentemente ochentera. Qué grande fue aquella década, musicalmente y en general. ¿Quién dijo hortera? Santana, en su proceso de salida del armario, figura como la corista ideal para liderar un número que debe ser una celebración por todo lo alto.

11) Nena – 99 Red Balloons
Siendo tan reivindicativos y activistas como son la serie y sus creadores (muy a su criticable manera), no tardarán en producir el “episodio por la paz”. Al margen de valoraciones conceptuales o políticas, buscando clásicos de las canciones por el pacifismo que versionar pueden matar dos pájaros de un tiro y brindarnos el mayor espectáculo visual de la serie hasta el momento, por encima de Thriller/Heads will Roll o Animal. La voz dulce y aguda de sus mejores cantores, multitud de gente participando, palomas al aire, y sobre todo, globos, muchísimos globos, más que 99 si hace falta, que tiñan de rojo del cielo de este Ohio ficticio.

Pues bien, esta ha sido la primera tanda. ¿Qué os parece? ¿Es lo que esperábais? Aunque no haga falta decirlo, se admite cualquier otra propuesta en los comentarios. La segunda mitad, los diez del Olimpo, llegará la semana que viene, a ser posible el martes, día de emisión de la serie.


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