Fringe: La cuarta temporada, tramposa

Antes de ponerme a criticar -sí, criticar- la cuarta temporada de la tan amada Fringe quiero que entendáis mejor mi punto de vista para que no empecéis a trolear en los comentarios (aunque los comentarios incendiarios son siempre bienvenidos). El caso es que veo Fringe desde su primer episodio de forma religiosa, no me he perdido ni uno solo y creo que nunca he dejado pasar más de dos días tras su emisión para verlos. También he de confesar que aunque en sus inicios estaba muy motivado con los mensajes ocultos, los glifos y demás paranoias, últimamente no estoy muy pendiente. Se podría decir que soy un gran fan de la serie sin llegar al extremo, no soy fan absoluto de Anna Torv y su personaje (bueno el del universo paralelo si…), soy muy fan de John Noble y de toda la mitología que se ha creado alrededor de la serie pero no me vuelvo loco por su historia de amor. El caso es que tras lo visto en las tres primeras temporadas afrontaba la cuarta temporada con muchas dudas, dudas que se han mantenido semana a semana hasta hace exactamente tres episodios… El caso es que creo que, aun teniendo cosas buenas, la cuarta temporada de Fringe ha hecho muchas trampas.

Si hay algo que es innegable es que Fringe ha evolucionado muchísimo desde su primera temporada. Hemos pasado de ser la ‘Siguiente Expediente X’ a ser una serie con identidad propia, que toca temas científicos poco comunes y que atraen tantos espectadores cualificados como aleja a aquellos que van buscando algo menos denso. Sus batallas con los números y contra la Fox se han salvado siempre por la mínima y eso ha engrandecido la leyenda que rodea a la serie. Estoy convencido que si Fringe hubiese sido un éxito absoluto en audiencias su camino habría sido diferente, incluso me aventuro a decir que peor. Pero al final las cosas han salido como han salido y tras una tercera temporada frenética vimos como una renovación in extremis nos privaba de una Series Finale que hubiese dejado más dudas que otra cosa. Por eso cuando comenzó la cuarta temporada sin Peter y con la premisa de encontrarnos frente a un ‘tercer universo’ que no contempla su existencia me temía lo peor. Y lo peor se fue confirmando semana a semana.

Seguro que muchos no coincidís conmigo, pero cada episodio que pasaba sin Peter y que nos intentaban meter con calzador a estos ‘nuevos’ personajes menor era mi pasión por la serie ¿cómo puedes tirarte toda una temporada deshaciendo lo visto hasta ahora? Si Peter murió en ambos universos gran parte de lo acontecido en la primera y segunda temporada no tiene sentido, y así semana tras semana. No digo que no me guste la trama, ni que los actores no se curren las multiples personalidades de sus personajes, simplemente creo que la cuarta temporada ha desaprovechado infinidad de episodios donde podían haber avanzado en lo que, al menos para mi, es la esencia de la serie, y eso son sus misterios. Desde los Observers hasta William Bell pasando por Robert Jones o Nina Sharp, solo cuando la serie empieza a bajar el nivel es cuando recurren a ellos, la sensación que se me queda es de intentar recuperar el tiempo perdido cuando ya no te queda tiempo. Y entonces es cuando te plantan un episodio como Letters of Transit.

No voy a negar que el episodio me pareció espectacular. Mantenerme alejado de spoilers y promos hizo que disfrutase como un enano, tanto que pensé que daría para una trama de varios episodios, y entonces Fringe volvió a hacer trampas. Pero esta vez es la peor trampa que puede cometer una serie de ciencia ficción: Mostrar el futuro. Desde aquel episodio de Heroes en el que veíamos un futuro que nunca se cumplió no confío en ese recurso para una serie ¿A qué viene contarnos algo que no vas a continuar y que no va a ser lo que pase? ¿Por lucimiento? ¿Para poder usar nuevos actores? ¿Para dejar abierta la puerta por si las cosas van mal más adelante? No quiero pensar mal, pero para mi que es una forma muy cruel de aumentar el hype de la serie sin comprometerse. Que es lo mismo que pensé cuando vi The Day We Died.

En definitiva, y sin que penséis que no me gusta Fringe, creo que la cuarta temporada ha estado por debajo del nivel que se le exigía a esta serie y la renovación para una quinta y última temporada le ha dado una oportunidad de oro para hacer bien las cosas. Al menos la recta final de la temporada no está defraudando, pero sigo creyendo que la súbita calidad de los episodios y la cantidad de misterios que se van resolviendo son fruto de la cuasi-cancelación, se querían ir por la puerta grande y resulta que tras la puerta sigue habiendo vida… ¿volverán a hacernos trampa? Seguramente si.

Si, se que muchos alegáis que a falta de avances en los misterios sobre Bell, Jones etc. tenemos la increíble historia de amor entre Olivia y Peter, para todos vosotros: Si queréis ñoñería acudid a Shonda Rhimes. No me vale que el amor sea la solución para todo, Fringe no es Lost, no se ha ganado el derecho a jugar ese tipo de cartas, lo siento… Por último no me puedo despedir sin reconocer el increíble trabajo que hace Isabel Hernández con las reviews de Fringe y con todos los posts con noticias, teorías, promos, etc. Sin duda la experiencia de ver la serie mejora gracias a ella. Todoseries tiene una auténtica joya ¡así que cuidadla entre todos no se nos vaya a ir!


Categorías: Fringe Opinión Etiquetas: ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »