FNL: Un domingo nostálgico

FNL: Un domingo nostálgico

Desde que se acabó Friday Night Lights, hace ya más de un mes, tengo ganas de escribirle algo en sentido homenaje a la que es una de las series que mejor me ha tratado jamás. FNL no es la mejor serie que he visto nunca, porque esa plaza, cosas de la nostalgia, posiblemente nunca le sea arrebatada a The Wonder Years; tampoco es la serie, porque fue mucho Lost, fue un viaje espectacular; tampoco me dejaba tan roto como Breaking Bad, ni (obvio) me hacía reír tanto como , ni… No, por algún extraño motivo FNL tiene alma de segundona. Pero también tiene algo de cada una de las nombradas, tiene un no-sé-qué especial, es la niña de mis ojos. Así que Clear Eyes, Full Hearts, Can't Lose!, y volvamos a Dillon para un domingo nostálgico

Aquí todo empezó hace 3 años y medio, un 10 de septiembre, con un post que ya adelantaba lo que sabemos: que el fútbol americano y los institutos no deben ser barreras.

El argumento tiene como punto central la temporada de los Dillon Panthers, y alrededor de ello, un pueblo totalmente volcado con el equipo y unas tramas básicamente centradas en los jóvenes: Jason Street, el quarterback, chico modelo emparejado con chica modelo, Lyla Garrity; Matt Saracen, clásico tímido que deberá asumir una gran responsabilidad ya en el piloto; Smash, gran jugador más chulo que un ocho; Riggins, una especie de Sawyer en miniatura; Tyra, zorrón oficial amiga de quien haga falta; y la familia Taylor, encabezada por Eric, el nuevo entrenador. En resumen: serie con muy buena pinta de la que seguiremos informando…

Efectivamente, seguimos informando: review de la primera temporada, ya con frases para el recuerdo. El coach clamando al cielo porque they had a blanket (se refiere, deberías saberlo, a Matt y Julie), después de ser él mismo el que anima a su quarterback a lanzarse a por su hija. I think I told that kid to get our daughter in the backseat of a car, dice Eric cuando cae en la cuenta. También por entonces vimos el potencial cómico de Landry (Do you just have the rally girls do everything for you? Do they chew your food and wipe your butt for you?), y lo grandiosamente genial que podía resultar Tim Riggins en las contadas ocasiones que hilaba dos frases seguidas. A un novato le dice esto:

You waited too long to make a decision, now we lost the game because of you, now we're not going to state and now the whole town of Dillon hates you, and you're never going to get laid, FACT (Has tardado demasiado en tomar una decisión, y hemos perdido el partido por tu culpa, así que no iremos al estatal y por tanto toda la ciudad de Dillon te va a odiar y nunca vas a follar, ¡es un hecho!)

Friday nos gustaba tanto que nos empujó, prácticamente, hasta el abismo de la locura. En un arrebato nos pusimos a crear subtítulos, una experiencia que nos hizo valorar todavía mucho más el trabajo de tantos anónimos que están ahí, semana a semana, al pie del cañón. No seguimos por falta de tiempo, que no de ganas… Ahuyentados del mundo del .srt, seguimos por la senda del parecido razonable, y no fue hasta un año después que llegaron las reviews. Con mucha inconstancia, eso sí… Pero era el turno de ponerse serios con la serie, de insistir en el mensaje de que Friday Night Lights era una gran serie, la que millones de personas no sabe que se están perdiendo. Intentamos de todo para evangelizar: usar el factor Lost, buscar el lado divertido… y apelar a los más bajos instintos. Desde el foro nos habéis ido echando una mano, con magníficos hilos dedicados a la música de la serie, que es más que buena, o a asuntos tan sesudos como el decidir quién es el mejor QB que ha pasado por Dillon.

Las temporadas fueron dejando cadáveres: Smash emigró, y tras él Lyla, Street y tantos otros. Los Taylor eran cada vez más epicentro, y tuvimos un momento en que nos cuestionamos la fe ante tanta cara nueva. Pero cumplieron, vaya si cumplieron… Friday se veía desterrada al cable, aunque paradójicamente atravesaba su mejor momento. El momento del reconocimiento. Y así, sin casi darnos cuenta, encaramos el tramo final. La hora de los deseos para la finale, la hora de los kleenexLa hora del adiós.

Nos quedan los DVD (cuando los saquen en España, claro, si es que los sacan), y pequeños secretos desperdigados por la red. Saber, por ejemplo, que nuestra adorada Connie Britton se llama en realidad Constance Womack. Recordar, por ejemplo, que Buddy Garrity vendía coches:

O que Matt Saracen se puede apuntar casi sin miedo al error el mérito de protagonizar las mejores escenas de la serie:

O que unas pocas notas, unas tímidas palmas y unas voces ligeramente quebradas nos pueden poner la piel de gallina una y otra vez:

En fin… podríamos seguir viendo vídeos hasta el infinito, porque todos y cada uno de ellos solo me demuestran una cosa: que es imposible decirle adiós a Friday.


Categorías: Friday Night Lights Opinión Etiquetas:
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