El drama (legal) llega a Modern Family

El drama (legal) llega a Modern Family

En la ficción, los problemas que rodean a los protagonistas de Modern Family, y del 99% de las sitcoms de ayer, hoy y siempre, suelen durar algo menos de 20 minutos, el tiempo que trascurre entre el planteamiento del problema y la resolución final, llena de abrazos y lecciones morales. Obviamente, de por medio hay alguna que otra elipsis temporal, pero para nosotros, espectadores, es eso: 20 minutos. El problema que afronta la serie esta semana, aunque se lleva gestando desde hace algún tiempo, es algo que probablemente no se pueda resolver en tan poco tiempo… porque hablamos de contratos. De actores que piden más pasta. De plantes y de denuncias. Un clásico de las series, especialmente de aquellas basadas en un reparto coral. Los chicos de Friends, sin ir más lejos, lograron un sustancioso aumento salarial tras amenazar con boicotear la gallina de los huevos de oro de NBC, mientras que partes del reparto de Everybody Loves Raymond y Malcolm In The Middle llegaron incluso a paralizar la producción de sus respectivas series. No es lo habitual: los actores tienen contratos y hay que cumplirlos, es decir, hay que ir a trabajar. Pero de momento la primera lectura de guiones de la cuarta temporada de Modern Family, prevista para ayer, no se llevó a cabo debido a las bajas de Ty Burrell, Julie Bowen, Sofia Vergara, Eric Stonestreet y Jesse Tyler Ferguson. Es decir, todos los actores adultos de la serie, con la excepción de Ed O’Neill. ¿Qué está pasando en Modern Family? Los cinco actores mencionados cobran aproximadamente unos 65.000 dólares por capítulo, y quieren más. Recientemente han rechazado una oferta de la 20th Century Fox TV (la productora de la serie, que luego la vende a ABC para que la emita) de, al parecer, 150.000 dólares por episodio en la cuarta temporada, aumentados a 200.000 en la quinta, 225.000 en la sexta, y escalados hasta llegar a los 325.000 en una hipotética novena. Cifras que no convencen a ninguno de ellos, y que los ha llevado a los tribunales (click aquí para leer la demanda) bajo el amparo de la California Labor Code section 2855 (a), una ley que establece que los contratos para prestar un servicio personal “no podrán ejecutarse más de siete años a partir del comienzo del servicio”. Dicho de otra manera: una treta legal bastante común en el mundillo que permitiría a los actores invalidar sus contratos; una medida de presión para que la 20th Century Fox TV se baje del burro y acepte las prentensiones de Burrell, Ferguson, Stonestreet, Bowen y Vergara. Que sea la productora quien acabe cediendo es precisamente la opción más probable, sobre todo teniendo en cuenta que la serie generó en 2011 ni más ni menos que 164 millones de dólares en publicidad, un 40% más que el año anterior, según Kantar Media. De modo que tranquilos, es casi imposible que la serie se detenga: habrá pacto, los cinco enfurecidos actores seguramentedoblarán sus salarios y nosotros acudiremos puntuales a la cita de septiembre con ellos. Algunos ya os lo habréis preguntado: ¿y Ed O’Neill? El bueno de Jay se ha sumado a la demanda tarde, y lo ha hecho por solidaridad con sus compañeros, no por motivos económicos: ellos rondan los 65.000 dólares/episodio, y él supera los 100.000. Ventajas de ser un veterano con muchas guerras a las espaldas y un nombre forjado…


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