Doce razones para ver Sherlock


Con el inicio de 2012 vuelve a la BBC, después de mucho tiempo, Sherlock. Si no pudiste verla, no quisiste, o, simplemente, no sabías que existía esta joya de la televisión, esta semana es la ocasión para ponerse al día. Para que no te dé pereza, te damos una docena de razones (lo propio del año) para verla antes de que se acabe el mundo.

12. Porque es una serie corta
A diferencia de otras producciones, ponerse al día es muy fácil. Tan solo hace falta ver los tres
primeros episodios emitidos en 2010: A Study in Pink, The Blind Banker  y The Great Game, de poco más de una hora. Con eso sabrás todo lo que necesitas.

11. Porque da igual que hayas leído las novelas
Son adaptaciones tan brillantes que recogen el espíritu de las novelas, y su ritmo, con resoluciones lo
bastante buenas como para que no estés siempre por delante de la historia. Los finales no son idénticos a la novela y eso se agradece por parte de los fans. Si no las has leído no tienes que ser un experto, ni siquiera conocerlo, todo se explica por sí solo.

10. Porque enseña a pensar de verdad
Sherlock Holmes es, en parte, la mejor manera para entender en profundidad
el método científico. Explica, de manera divertida (y sin tener que ser médico) que la única manera de descubrir la verdad es encontrar el punto en el que todos los hechos encajan. Para aquellos que están interesados, el libro Sherlock Holmes y Charles S. Pierce. El método de la investigación de Thomas A. Sebeok  y Jean Umiker-Sebeok, es una pequeña maravilla a disfrutar.

9. Por la música
La música original de la serie es pegadiza, rítmica, divertida y bastante atípica con un toque clásico y gamberro.  Rael Jones ha hecho un trabajo estupendo que a mi me cuesta dejar de escuchar.

8. Porque Sherlock se parece a House
Todos los que hayan visto especiales de House habrán oído la célebre comparación de ser una adaptación de Sherlock Holmes al mundo moderno y en médico. Bien, pues en gran parte, esto es así, Sherlock es un tipo tan brillante e inteligente que ve lo que nadie ve, que está enganchado, entre otras muchas cosas, a los misterios y a la intriga, y tiene un amigo que le seguiría al fin del mundo.

7. Porque Sherlock no es House
A diferencia del personaje y de la serie de Hugh Laurie, Sherlock no es un sociópata que tiene que demostrar que tiene razón, lo sabe y le importa poco tener que imponerla. Simplemente espera a que esta se descubra. Sherlock tiene una parte de ingenuidad e insensibilidad
social que le aproxima mucho a los mejores momentos de Sheldon Cooper, en los que evidencia la estupidez de los demás o
sus secretos, simplemente porque no le importa nada más que sus misterios.

6. Por los secundarios
Sherlock no solo recoge a la perfección la esencia de Sherlock y Watson, sino a otros secundarios como Lestrade, Bycroft Mycroft Holmes (el hermano espía, hoy, evidentemente, del MI6, y del que siempre se rumoreó que es más listo que el propio Sherlock), la Señora Hudson, en su mundo paralelo, o el
malvado Moriarty enganchan, hacen reir e incluso asustan.

5. Por Moriarty.
Todos los que crecimos con la serie animada de Sherlock Holmes recordarán que Moriarty era una especie de payaso con una risa muy graciosa (JAJEJIJOJU). Sin embargo, Moriarty es un tipo que da auténtico miedo. Es muy listo, no tiene escrúpulos y quiere demostrar que es más inteligente que Sherlock. Es un tipo de cuidado y “la principal mente criminal del mundo”.

 

4. Por Watson.
El Doctor Watson (Martin Freeman) es un tio tan grande que se ha convertido en Bilbo Bolsón y nos ha hecho esperar tanto tiempo, y encima se lo perdonamos. A diferencia
del Dr. Wilson de House ni es una víctima, ni es un pringao, es un tipo tan enganchado al misterio como Sherlock, al que estar a su lado le hace sentirse vivo. Es un amigo al que admira y no es víctima de abusos de confianza, ni está en un duelo de inteligencia con él.

3. Por la comedia.
A diferencia de las obras de Conan Doyle, Sherlock tiene auténticos momentos hilarantes. Y geniales. Hace juegos con las adicciones de sus protagonistas, la mediocridad de la burocracia, la siempre sospechada homosexualidad de Sherlock y Watson, e incluso con los convencionalismos británicos. Todo ello acompañado de soberbias actuaciones de su casting.

2. Por Moffat
Los Whovians le adoramos, y los que no son Whovians deberían conocerle porque es un genio de dimensiones espectaculares que nos ha dado grandes momentos en Dr. Who, e igual de buenas en Sherlock. Desde hace mucho Moffat estaba obsesionado con traer a la actualidad al personaje de Conan Doyle, y hasta que no lo vio perfecto en cada uno de sus puntos. Ha cogido novelas, las
ha adaptado de manera que podamos identificarlas con los clásicos
sin que sean iguales y sin faltarles, y ha adaptado personajes, ambientes y tramas. Además, tiene una realización atrevida (los mapas, los SMS, etc.) pero que quedan genial para apoyar la trama.

1. Por Sherlock
Que Sherlock Holmes sea una criatura victoriana es un hándicap para entender la genialidad del personaje. Entre tanto formalismo, educación, y admiración de Watson, es difícil darse cuenta de que es un tipo insensible, drogadicto (a demasiadas drogas), ocasionalmente
borde
e indiferente al resto de la humanidad. Si a eso le juntas la imagen de la serie de dibujos animados, perdemos una parte muy importante de lo que quería retratar Conan Doyle, y que,
de verdad le lleva de su inteligencia a su genialidad como personaje.

Hay muchas más, pero tampoco vamos a hacer un análisis de lo que ha pasado, aunque si de lo que pasará a partir del 1 de enero. ¿Os apuntáis?


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