Diez series de animación que todo el mundo debería ver

animacion

Con la pasión con la que Peter Griffin y Homer Simpson devoran sus rosquillas, así hemos consumido todas y cada una de las diez series de animación que tenéis tras el salto y que, para nosotros, forman parte de la élite de las ficciones animadas que todo el mundo debería ver. Como se suele decir, no están todas las que son, porque hay muchas más series de animación altamente recomendables que no han pasado el corte (aviso: no somos expertos en Anime japonés), pero sí son todas las que están, ya que las diez merecen que les hagáis un hueco en vuestro ajetreado calendario seriéfilo. ¡Se admiten recomendaciones!

Los Picapiedra

flinstones

Una magnífica y popular serie de animación de 1966 creada por la productora Hanna-Barbera, muy activa en aquellos años con series infantiles de “dibujos animados” –como las llamábamos entonces– tales como Tom and Jerry, Scooby-Doo, Yogi Bear, The Adventures of Don Coyote and Sancho Panda, Huckleberry Hound…
La serie tuvo un total de 166 episodios y nos contaba la vida de las familias compuestas por Pedro Picapiedra y su esposa Vilma, y la de Pedro Mármol y Betty. Dos matrimonios vecinos y amigos de Piedradura, una ciudad con todas las comodidades de la Edad de Piedra, y quienes con sus actos reflejaban la sociedad americana de aquellos años. Los matrimonios hacían excursiones al campo, preparaban suculentas barbacoas de bisontes en el jardín, iban al autocine a ver los estrenos de la semana y convivían con las criaturas salvajes a las que habían domesticado para que realizaran las labores cotidianas de cualquier hogar, sustituyendo a los electrodomésticos más usados hoy en día: el Cuernófono para las llamadas, el Mamut como aspiradora gracias a su trompa, el Pulpo con sus múltiples brazos que se encargaba de fregar la vajilla, además del gigantesco dinosaurio que utilizaba Pedro en la cantera donde trabajaba y que hacía las veces de excavadora… Y no solo eran las bestias las encargadas de dar bienestar a Los Picapiedra, había un objeto de consumo indispensable para cualquier familia y no era otro que el Troncomovil: un artilugio de cuatro ruedas de piedra y dos troncos que hacía las delicias de Pedro cuando lo conducía a toda velocidad impulsado por sus piernas.

Pedro Picapiedra y Pablo Marmol eran dos tipos ingeniosos y sus ocurrencias, por disparatadas, sacaban de quicio a Vilma y Betty, quienes forjaron una alianza para dilapidar cualquier “nueva idea” de sus esposos que pudiese poner en peligro la estabilidad económica de sus hogares. A las familias se fueron añadiendo nuevos miembros, y así llegaron los bebés Pebbes Picapiedra y Bam-Bam Mármol, así como Dino, un pequeño dinosaurio que hacía las veces de mascota. Los conflictos laborales, las discusiones de pareja, las infidelidades, los sueños, la infertilidad, los anhelos por conseguir una vida mejor a la que el excesivo consumo les empujaba una y otra vez, estaban reflejados bajo un prisma cómico y entretenido en el argumento de cada capítulo. Era tal el reflejo de la sociedad americana de entonces, entusiasmada con los OVNIS, que a la serie se incorporó “el Marciano”, un hombrecito verde con antenas y casco que convivía con las familias prehistóricas.

Tanto fue su éxito que el show de Los Picapiedra se fue incrementando con películas para televisión y cine, y un merchandising digno de las mejores producciones. La estrella de la serie se apagó en 1995, tras el último intento un año antes por mantenerla viva con la película del mismo nombre protagonizada entre otros por Elizabeth Taylor, John Goodman y Halle Berry. Justo en ese momento aterrizaba en televisión otra serie de animación que destrozaría los datos de audiencias y duración de las anteriores: Los Simpson. Me quedo con el grito que Pedro Picapiedra soltaba en los momentos de mayor euforia y felicidad y que hoy diríamos se hizo viral: ¡¡YABBA-DABBA DOOOOO!!

 

Los Simpson

simpsons

¿Conocéis a alguien que no sepa quiénes son Los Simpson? Seguro que no, porque hasta las abuelitas del altiplano andino y los bosquimanos recién nacidos en el desierto del Kalahari están familiarizados con los habitantes más famosos de Springfield. Es casi tan complicado encontrar alguien que no sepa quien es Homer Simpson como haberse visto los más de 600 episodios y 28 temporadas emitidas hasta la fecha. Esa es la grandeza de una de las series más longevas de la televisión mundial. Para hacernos una idea, cuando se emitió en la Fox el primer episodio de Los Simpson, en diciembre de 1989, hacía apenas un mes que los berlineses habían comenzado a tirar el Muro. La obra de Matt Groening, a pesar de su técnica de animación más que básica, se ha convertido en una especie de patrimonio de la humanidad. Algo con lo que puedes iniciar una conversación para romper el hielo, sin que importe de donde venga tu interlocutor.

Los Simpson, casi da vergüenza tener que decirlo, están basados en la vida y aventuras de Homer y Marge Simpson, feliz matrimonio y orgullosos padres de Bart, Lisa y Maggie. Todos ellos viven en Sprinfield, la típica ciudad americana con sus zonas residenciales, su monumento al fundador, su central nuclear, su alcalde corrupto… Lo normal. En todos estos años de vida ha dado tiempo para que esta peculiar familia nos haya hecho pensar sobre las relaciones humanas, las convenciones sociales y cualquier tema que haya sido actualidad en algún momento. Además, han salido a conocer mundo o, al menos, a mostrarnos los tópicos más recurrentes de los americanos sobre muchos países. Y también a hacer multitud de cameos (cameos animados, por supuesto) de infinidad de personajes conocidos, incluyendo presidentes de los Estados Unidos antes de llegar a serlo. Pero, sobre todo, nos han hecho reír infinidad de veces. Y eso es lo más grande de todo.

 

Futurama

futurama

¿Quien no ha oído hablar de los Simpson, esa serie animada referente de personajes amarillos que con crítica ácida han llenado más horas de televisión que ninguna otra, incluso superando a las de personajes reales en su género? Puede que a muchos de vosotros también os suene Matt Groening, el artífice de ese fenómeno mediático sin precedentes. Y una vez conseguido ese éxito, Matt se propuso uno casi tan irrealizable como que una cabeza pudiera vivir autónomamente dentro de una jarra. Groening se propuso repetir su éxito con una serie de ciencia ficción que, llena de referencias y sin complejos, señalara sin pudor las ironías del mundo presente y futuro. Así nació Futurama, y a pesar de que conseguirlo fue una de las experiencias más difíciles del creador, logró cosechar los elogios de la crítica y el público en su corta vida, desde el 1999 al 2003 en Fox. Muchos temas y comportamientos eran demasiado chocantes para un público familiar y se dio por zanjada con cuatro grandes películas. Más tarde, sin embargo, sería resucitada por Comedy Central durante el periodo 2010 – 2013 con menor repercusión.

En el siglo 31, a pesar de que alienígenas y robots circulen por sus tubos de cristal y de que en cada esquina podamos encontrar una cabina de suicidio, Nueva Nueva York no es tan diferente que la Vieja Nueva York sobre la que se asienta, entonces poblada por mutantes. Incluso el algo simple Philip J. Fry consigue adaptarse tras despertar de un gélido sueño de mil años con las campanadas del año 3000. El cambio de repartidor de pizzas a mensajero espacial no es demasiado chocante. Pero no se puede decir lo mismo su jefe y tataratataratatarabuelo, el Profesor Hubert J. Farnsworth, la cíclope capitana Turanga Leela, el excéntrico Doctor Zoidberg que siendo alienígena confunde continuamente la fisiología humana, la becaria marciana y ninfómana Amy Wong, o del inigualable “robot de cocina” Bender. Esta unidad dobladora de vigas fabricada en México es un ser egocéntrico y con afición por las robopilinguis que irónicamente refleja lo peor del ser humano… aunque su problema con la bebida esté justificado con que necesite el alcohol para funcionar. La pintoresca tripulación del Planet Express recorrerá la galaxia con esas historias divergentes y cuidadas a la que sus primos nos tienen acostumbrados y con los que comparten un capítulo en común: Simpsorama.

 

Dragon Ball

dragon-ball

La culpa de que una generación entera de catalanes no haya desterrado el canal 33 más allá del número 33 del mando es una y sólo una: la ilusión de volver a enganchar por las tardes algún capítulo de Dragon Ball. Dragon Ball es tan buena como larga, y es excepcionalmente larga. Y aunque podríamos discutir si la calidad de su historia es decreciente, desde la saga de aventuras cargadas de humor de un Son Goku niño luchando contra l’exèrcit de la cinta vermella hasta el eterno final de Buu, de lo que no hay duda es que pocas series han contribuido tanto al éxito del anime más allá de Japón que Dragon Ball. Ese es uno de los puntos fuertes de la serie de Akira Toriyama: gusta al niño de cinco años, pero también al padre de 35 y, con un poco de suerte, igual también al abuelo de 65 que la vio “obligado” por su hijo hace dos décadas.

Dragon Ball narra las aventuras de Son Goku, un extraño niño que llega a la Tierra en una cápsula y que, al final del camino, es el abuelo más poderoso del universo. Lo resumo todo en la fuerza porque la vida de Goku es una historia de superación, de ir un paso más allá en los límites de su poder para vencer al villano de turno y salvar la Tierra. Goku es la estrella de Dragon Ball, pero son los planetas que orbitan a su alrededor los que hacen de esta serie mucho más que el clásico anime japonés de lucha. Es Krilin, el entrañable mejor amigo de Goku y el “culpable” de que llegue a su estado de súper guerrero. Es Piccolo (Satanàs Cor Petit, please), el primer gran villano de la serie y, también, el que inicia la tendencia de éstos a cambiar de bando tras ser derrotados por Goku. Y es Vegeta, el antagonista por excelencia y uno de los personajes más carismáticos de la saga. En Dragon Ball cada personaje secundario tiene su propia historia, y ésta no escatima en minutos de acción para presentárnosla, lo que da una dimensión mayor a todos esos héroes que acompañan en su aventura a Goku. Aunque al final todo, siempre, sin duda, dependa del héroe de la cola y el hambre infinita.

Sencillamente, no se puede no haber visto Dragon Ball. Varias veces. Y las que haga falta.

 

Gravity Falls

gravity-falls

Hay series que cuando las terminamos no podemos evitar pensar que ojalá nunca las hubiésemos visto, porque de esa forma tendríamos la oportunidad de poder disfrutar de todo ese maravilloso universo como lo hicimos la primera vez. Cuando vi Gravity Falls, supe al instante que esa no sería la única vez que vería la serie.

Hablar de Gravity Falls es hablar de un universo con unos magníficos personajes que consiguen que la serie sobresalga por encima de muchas otras, y no hablo solo de las series de animación. Tanto los personajes principales como los secundarios son únicos y especiales, y dotan de una personalidad increíble a la serie, haciendo que esta sea una de sus características más importantes. Aunque, evidentemente, por encima de todos ellos destacan Mabel y Dipper, dos hermanos mellizos que van a pasar las vacaciones de verano con su tío abuelo Stan, otro personaje que es capaz de llegarnos al corazón. Mientras que Mabel es increíblemente adorable, divertida, despreocupada y sobre todo no teme al ridículo; su hermano adquiere el rol de empollón, un personaje mucho más sosegado que no se queda atrás a la hora de enfrentarse a desafíos y a misterios. Porque sí, Gravity Falls es una serie de misterios. Aunque pueda parecernos que sus capítulos no tienen conexión entre sí, a lo largo de sus dos temporadas asistimos sin darnos cuenta a la evolución de los protagonistas, a la aparición de nuevos personajes y, sobre todo, al avance de la trama, capaz de guiarnos de forma magistral hasta un final de serie insuperable.

Pero no hay que olvidar que las aventuras de Dipper y Mabel están destinadas a un público infantil, y entre los misterios y los enigmas, la diversión y la magia que atrapa a los adultos como si fuesen niños, hay un mensaje bastante claro sobre la infancia y el paso de ésta hacia la adolescencia. Es una serie que nos habla de hermanos y cuyo mensaje llega perfectamente, siendo capaz de atravesar nuestros corazones y dejando un recuerdo que nunca olvidaremos.

 

El Asombroso Mundo de Gumball

gumball

En el universo de la animación hay series que son para niños, series que son para adultos y series que son para niños, pero que contienen elementos que sólo llegan a los adultos… como el Asombroso Mundo de Gumball. Gumball es el gato azul que da nombre a esta disparatada comedia de Cartoon Network y que en España se puede ver en Boing. Detrás de su estética coloreada y claramente infantil se esconden historias sencillas que enganchan a los niños, pero también diálogos, escenas y situaciones que sólo eres capaz de entender si dejaste la adolescencia atrás hace unos cuantos años.

Gumball siempre está acompañado en sus aventuras de Darwin, un pez dorado que es a la vez su hermano adoptado y su mejor amigo, y que podríamos catalogar como la parte más sensata de la pareja. Aunque si hablamos de sensatez nos tenemos que referir a las dos mujeres de la familia: Anais, la hermana pequeña, que es una conejita de cuatro años brillante y cargada de sentido común; y Nicole, la madre, que es una gata adicta al trabajo y que está absolutamente sobrepasada por el caos de su hogar. A ese caos contribuye, con niveles de absurdidad desconocidos incluso para el mismísimo Homer Simpson, el paterfamilias: Richard, un conejo que representa la más absoluta y tierna inutilidad.

Tejida en la mente de Ben Bocquelet, El Asombroso Mundo de Gumball traspasa el surrealismo de sus historias a su propia estética, ya que es capaz de combinar las tomas reales con la animación tradicional, o el stop motion, las dos y las tres dimensiones y otros recursos visuales de cierta complejidad que disfrutan mucho más los adultos que los niños. Así, en una misma escena, puede aparecer un dinosaurio de juguete, Gumball y Darwin animados, un profesor de la escuela que está hecho de papel, un compañero de clase en 8 bits y otro, el soplón de la clase (William), que es un ojo alado (WTF?) más propio del manga. Si no lo conocéis, haced el favor de ver estos dos episodios: El Trabajo (2×08) y El Vacío (3×12). Ya me contaréis…

 

Más allá del Jardín

mas-alla

Diez capítulos de diez minutos cada uno es todo lo que necesitarás para amar “Over the Garden Wall”, una serie que de la mano de Wirt y Greg nos llevará a conocer un mundo extraño y tenebroso. Nuestros protagonistas son dos hermanos que se han perdido en un bosque llamado “Lo Desconocido”, plagado de fantasía y elementos tétricos. Wirt es el hermano mayor, temeroso y responsable, todo lo contrario a Greg, despreocupado y soñador, dos personajes capaces de contraponerse y ganarse al espectador de formas diferentes. Mientras que Greg brilla por sí solo y nos da escenas divertidas, Wirt demuestra ser todo un héroe.

Son muchos los personajes que los hermanos conocerán en “Lo Desconocido”, entre ellos un oscuro leñador y un pájaro azul que puede resultar bastante irritable. El camino de vuelta a casa no será fácil, y con una estética oscura y retro, los personajes consiguen mezclar el humor con el sombrío aspecto de la serie, haciendo que sus aventuras conquisten a los más mayores. “Over the Garden Wall” es una serie rara, pero una de esas que no te puedes perder, que realmente te atrapa y te transporta a su mundo.

 

Rick y Morty

rick

A estas alturas de la película, en mayor o menor medida, todos hemos oído hablar de Rick y Morty, ya que se ha convertido en una de las grandes series de animación para adultos. Aunque aparentemente podamos encontrarnos una serie de aventuras bizarras a través de la galaxia, con inventos estrafalarios, alienígenas y realidades múltiples, la serie no se queda solo aquí, sino que detrás de todo esto descubrimos, cuando menos lo esperamos, un trasfondo emocional que consigue descolocarnos y dotar a la serie de mayor intensidad.

Rick es, en definitiva, un científico con problemas de adicción que tan solo busca su propio beneficio y no tiene reparos a la hora de despreciar a su familia, un ser que se siente superior. Por su parte, Morty se muestra mucho más temeroso y bobalicón. Juntos viajarán por un mundo plagado de situaciones absurdas que se entremezclan con el humor negro, que desde luego no es apto para todo el mundo. Las aventuras galácticas se mueven en un universo descabellado plagado de sexo, alcohol y violencia, donde cualquier cosa es posible. Repito, cualquier cosa. Y quizá eso es lo mejor de la serie, que sus personajes están sujetos a estas normas y podemos ver cómo sufren las consecuencias de las acciones de Rick. Capítulo a capítulo y temporada a temporada vamos conociendo cada vez más a los miembros de la familia, de forma que las aventuras se extrapolan a todos ellos y no se centran solo en el abuelo y su nieto.

Pero no son solo los personajes los que consiguen que la serie sea lo que es, sino el universo que han creado Justin Roiland y Dan Harmon cada vez se vuelve más consistente, hasta llegar a crear un trasfondo que se sostiene por sí solo, pero del que aún tenemos muchas cosas que aprender.

 

Big Mouth

bigmouth

Una serie de animación de las llamadas “irreverentes” donde un grupo de adolescentes se enfrentan a las diatribas tan propias de una edad donde las relaciones con sus padres, sus incertidumbres, los desasosiegos, las ilusiones, los fracasos y sobre todo la sexualidad corren tan deprisa por sus vidas que apenas tienen tiempo de medir las consecuencias de sus actos.

Pero Big Mouth es además de irreverente cañera en sus imágenes, en sus situaciones y en sus diálogos. Aquí no hay tiempo para la lírica y su vocabulario es directo y sin rodeos llamando a las cosas por su nombre. Todo, o casi todo, está dominado por ese ejército de “locas desatadas” que segregan las células cuyos resultados tanto en sus cuerpecitos como en sus cabezas son impredecibles. Las hormonas bailan la jota dentro de estos chicos y chicas y con ellas tendrán que lidiar para seguir hacia delante. Y tanta es su importancia en la serie que hay dos personajes que las representan: El Monstruo de las Hormonas y la Monstrua de la Hormonas. Dos ectoplasmas con aspecto de demonios que nacen del interior de sus cuerpos para aconsejarles de la peor manera posible… o no, es decir, para que den rienda suelta a sus instintos y se dejen llevar por ellos: la primera erección natural –con posterior “paja” en los baños, como debe ser– para un chico tras el roce con una chica en el baile; el primer beso con lengua ¡hasta la garganta! y con babas de por medio; la primera “regla” para una chica y que llega, como suele ser habitual, en el momento más inoportuno de todos, justo en una excursión del instituto a la Estatua de La Libertad y ella, la pobre, con unos shorts muy cortos y muy pero que muy blancos.

La serie consta de diez episodios de unos veinticinco minutos de duración y está creada por Nick Kroll, Andrew Goldberg, Jennifer Flackett y Mark Levin, y según reconocen los dos primeros está basada en sus propias experiencias durante la pubertad. Una serie original de Netflix muy divertida y que cuenta en su reparto con algunas de las voces de cómicos y guionistas del show Saturday Night Live.

 

Steven Universe

Steven

Steven Universe podría ser perfectamente una serie para niños y solo para niños… si no fuera porque resulta increíblemente maravillosa para cualquier persona que la vea. Esta serie creada por Rebecca Sugar, que también formó parte del equipo de Hora de Aventuras, narra la historia de un niño, llamado Steven, que vive en Beach City. Pero nuestro protagonista no es tan normal como podríamos imaginar, su padre es humano y su madre era una Gema de Cristal, unos seres que luchan por mantener a salvo la Tierra.

Steven vive junto a otras tres Gemas de Cristal, Granate, Amatista y Perla, que le ayudarán a controlar sus poderes, y capítulo a capítulo irá conociendo más sobre ellas. Y nosotros con él. Steven no es una serie cualquiera, sino que es una serie cargada de valores que no hace más que enseñarnos una y otra vez la importancia del respeto y la tolerancia. Y quizá esto sea lo más importante que tiene la serie, ya que nos suelta en un mar repleto de sentimientos, que no conoce de frontera alguna y que muchas veces solo somos capaces de ver nosotros, los adultos.

La complejidad de sus personajes y de las tramas que van apareciendo nos demuestra que no solo es una serie de aventuras y que de vez en cuando incluye algún valor moral; sino que tiene una amplia gama de tramas que se va expandiendo y nos hace querer saber más. Poco a poco nos adentramos en el mundo de las gemas, en su pueblo, su historia, su propósito, quiénes son en realidad… Y lo hacemos de la mano de un protagonista lleno de ternura y bondad, de curiosidad e interés. ¡Ah! Y no podemos olvidarnos de las pegadizas canciones. Steven Universe lo tiene todo.


Categorías: Opinión

20 comentarios

  1. Anónimo

    Concuerdo completamente con un detalle de la review
    Animacion gringa o samurai, es ANIMACION.
    Pero la lista debio ser mas larga, para incluir otras animaciones.

    • ¡Cuánta razón tienes! Se nos han quedado muchas series fuera, de hecho elegir solo 10 nos ha sido bastante difícil, ¡pero por lo menos sí hay por donde empezar a disfrutar! Muchas gracias por comentar, y si te animas déjanos alguna que consideres imprescindible.

  2. carancho

    Será posible? Sólo vi Los Simpson, Futurama y Los Picapiedra.
    Más series que se suman a la montaña que tengo pendiente.

    • Ya te hemos dado un montón para añadir a la lista, y con las que vas a disfrutar seguro. Si te animas a ver alguna y no tienes mucho tiempo, Más allá del jardín es bastante cortita y se ve en nada, ¡te la recomiendo! Un saludo y gracias por comentar.

  3. Koji Kabuto

    -Peter Pan No Bouken: Una serie de calidad e influencia nunca reconocidos cuya estética y escenarios inspiraron los de Avatar por no decir que fueron plagiados.
    -Evangelion: Difícil de digerir. Las últimas versiones son mejores. Pero GRAN serie.
    -Spiderman The Animated Series: Un proyecto novedoso en su momento porque estaba hecho en CGI con guiones diferentes e hilo argumental continuado en su única temporada en lugar de los habituales capítulos autoconclusivos.
    -Escaflowne: Orientado a un público femenino es muy imaginativa y cuenta con unos diseños muy trabajados.
    -Ana de las Tejas Verdes: Salto de calidad en el acabado.
    Me habéis recordado una serie que se dejó de emitir muy pronto. Shurato. Una especie de Guerreros del Zodíaco indúes. A ver si la encuentro.

    • azzathoth

      cagaste mi dia
      Iba a ver escaflowne porque justo anteayer encontre su nombre, me acordaba del anime pero no del nombre.

      • Koji Kabuto

        Aún puedes verla. Es buena serie. Sólo que uno espera fantasía medieval ucrónica con mucha leche y muchas galletas y se encuentra bastante más romanticismo moñas del que esperaba. Aún así, la serie me mereció la pena.

        De Dragon Ball me quedo con Dragon Ball. Sin ninguna letra más. El humor que se gastaban en los primeros tiempos era total. El maestro Kame y sus subidas de tensión :DDDDDDD

  4. Anónimo

    Yo he conseguido no ver nunca Dragon Ball, primero porque mi madre no me dejaba y ahora porque, ya talludito, me parece un tostón, pero entiendo que fue una serie muy importante y mítica para mi generación. Es dificilísimo hacer un Top10 así y nunca vas a dejar conforme a todo el mundo, pero los Picapiedra me chirría un poco en esta lista. Yo mencionaría también Hora de Aventuras, Naruto, Bo Jack Horseman, La Banda del Patio, Pepper Anne, incluso Digimon o las supernenas me parecen series que tienen un algo más que las hace especiales.

    • Son tantas las series que hay que es difícil hacer una lista sin dejar alguna de ellas fuera. Nosotros hemos intentado hacerla cogiendo un arco temporal amplio; pero coincido contigo en que hay otras muchas que han tenido que quedarse fuera. ¡Muchas gracias por el comentario y las aportaciones, algunas de las que has incluido también se encuentran en mi top 10 personal! Un saludo.

    • azzathoth

      No se como nunca has visto dragon ball.
      Y en cuanto a la edad, eso es muy subjetivo.
      Ahora mismo veo dragon ball super, y aunque no es igual a dragon ball z, al menos tiene un poco mas de coherencia en unos lados, pero menos en otro; y aun asi la veo porque:
      1. quiero ver como termina (no termine de ver saint seiya omega, la saga saint seiya debio estar en esta lista)
      2. las peleas son alucinantes (jiren el gris esta overpowered ahora), aunque siempre me parece raro que con tanta violencia no hay ni fracturas, poca sangre y ni daños permanentes.
      Al menos te recomiendo la dragon ball original o dragon ball z, la primera veras al primer pervertido que conocieron los niños, el maestro roshi XD

      • Anónimo

        A mi Dragon Ball se me hace lentísima, y las peleas me parecen todas iguales, y se me hacen más eternas que las de Naruto. Sí que es verdad que me leí los dos primeros tomos del manga, cuando Goku es pequeñito y me reí bastante. Pero en cuanto crece el ton cambia a algo muy dramático y muy repetitivo que no acabo de soportar. Pero insisto en que es una serie que marcó mucho a mi generación y que probablemente es un referente para todo lo que se ha hecho en anime y manga después.

  5. Carlos

    Hola, Death note podría figurar también, o no se considera serie treinta y tantos capítulos?
    Saludos.

    • Claro que se considera serie, de hecho aquí hemos puesto series más cortas. No la hemos incluido porque tan solo nos hemos limitado a diez y hay muchas que vale la pena ver. Death Note bien podría haber entrado, como muchas de las que habéis comentado. Ha sido difícil escoger tan pocas. ¡Muchas gracias por la aportación!

  6. Nacho

    Bojack Horseman es para mi la mejor serie animada para adultos, ever. Los que no la vieron denle una oportunidad porque no tiene desperdicio. Y sumo Cowboy Bebop, considerado uno de los mejores animes de la historia.

  7. Runstear

    ¡SOUTH PARK¡ La gente tiene una idea preconcebida sobre la serie BASADA EN LA PELÍCULA y las primeras temporadas, pero desde la 5 en adelante es ORO. De verdad, altamente recomendable.

  8. Sofi

    Yo sólo vi Los Simpson, Futurama, Los Picapiedra y Dragon Ball (de todas, las que me gusta mas es Dragon Ball Z, con Gohan de pequeño siendo entrenado por Picollo, para derrotar a Cell)
    Aumentaria en la lista Candy, un clasico romanticon de los años ochenta, sino me equivoco y que ha sido repetida en la television infinidad de veces. Yo la vi en los noventas y hasta me coleccionaba mi album de figuritas y esperaba que Candy se case con Terry, nunca me gusto Anthony.
    Otra de los animes que me parecen muy buenos es Death Note, sobretodo la primera mitad y Evangelion. La lucha entre los humanos y los angeles, me hizo pensar en hasta donde seria el hombre capaz de llegar con tal de continuar con su supervivencia.
    Tambien recuerdo haber visto de niña Los caballeros del Zodiaco, Sakura Card Captor, Ranma 1/2 y Pokemon, que nunca la termine.
    Seguro que me estoy olvidando de varias, pero esas son las que mas recuerdo y que miraba de niña, aunque hay series animadas que son tanto para niños, como para adultos,
    PD.- Tambien pondria South Park, pues su humor y critica hacia los estadounidenses ha trascendido ya mas de las veinte temporadas.

¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »