Diez razones por las que tienes que ver Homeland

Es la sensación de los estrenos del año pasado. Sin grandes luces, ni espectaculares promos ni una línea de productores ejecutivos de culto (aunque a Howard Gordon le debemos ni más ni menos que 24), h  llegado a acompañar desbancar a Mad Men, Breaking Bad y Dowtown Abbey en la presente edición de los Emmys… Homeland es una serie de la que todo el mundo habla muy bien y que si aún no has visto, deberías hacerlo antes de que el día 30 vuelva a nuestras pantallas… Aquí te pongo diez razones para hacerlo.

10.La trama: la trama de Homeland es bastante sencilla en su planteamiento y muy compleja en su desarrollo. En 10 minutos puedes entender qué es lo que pasa y, pese a ello, aguanta toda la temporada. Incluso cuando ya sabemos la verdad que buscamos desde el principio tenemos que saber mucho más.

9. El ritmo: a lo largo de toda una temporada hemos tenido tiempo para resolver la gran mayoría de los misterios de la serie, que no son tantos, sin aburrirnos ni saturarnos. Casi todo tiene una explicación que aparece cuando tiene que aparecer. Podríamos decir que ni hay capítulos de relleno, ni hay capítulos atropellados, no aburre y no abruma.

8. Los secundarios: Los  secundarios son básicos para comprender a los personajes principales. No se trata de comparsas, ni de pretextos, ni han sido descuidados. Los jefes cabrones son simplemente cabrones, los amigos no se perdonan fácilmente e incluso una figura tan compleja para la ficción televisiva como los adolescentes resulta soportable, comprensible y enriquecedora. Los secundarios no son un pretexto, son un contexto que condiciona de manera comprensible el comportamiento y las reacciones de cada uno de los protagonistas.

7. El trío protagonista: Brody, Carrie y Saul te enganchan en un mar de dudas, de problemas, de taras y de miedos. Son personas altamente inseguras de todo lo que hacen, del bando en el que han caído y temen tanto las consecuencias de sus actos como la de las acciones de sus “enemigos”. Sus relaciones son creíbles, tanto que te atan como espectador haciendo que disfrutes y sufras con cada giro argumental.

6. La intriga: Cuando empiezas a ver Homeland todo parece sencillo. 12 capítulos para saber si Brody es un traidor o no, debe dar tiempo de sobra e incluso puede que me aburra… pues no es así. Hay giros constantes, hay nuevas incógnitas e incluso cuando todas las cartas están sobre la mesa no sabes cuál será el siguiente paso. Es más, la manera en la que te arrastra la trama hace que cada uno de los posibles escenarios que se te ocurren (aunque hay muchas sorpresas) te parezcan tan argumentalmente magníficos como emocionalmente terribles. En Homeland se suda, se llora y sientes angustia con los protagonistas.

5. Honestidad: Homeland te marea sin que te sientas ni imbécil ni engañado. En una serie que tiene tanto giro como esta lo lógico, posible, o fácil es que directamente se saquen cosas de la manga o que sean difícilmente explicables. Si bien si hay un par de momentos que pueden ser resultado de que te escatimen información o de que te condicionen a través de flashbacks, el principal elemento de engaño que tiene el espectador es él mismo y el lenguaje del género: lo que más te va a engañar es lo que pienses que ya has visto.

4. Tratar situaciones sin caer en el ridículo ni en lo increible: Homeland toca temas sensibles como el terrorismo, la muerte, la traición, la enfermedad mental o el adulterio sin convertirse en elementos sensibleros, timoratos o infantiles. Es una serie capaz de tener una secuencia con una masturbación sin que resulte más que triste y humillante como pretende ser. Los enfermos son simplemente enfermos, las víctimas son víctimas y toda esa verosimilitud abunda en que te sumerjas más y más en la trama y con los personajes.

3. Nicholas Brody/Damien Lewis: Todo aquel que haya visto Hermanos de Sangre o Life, simplemente no creería que se pudiera dudar de él. ¿Cómo se puede tener dudas del Capitán Winters, que atravesó Europa ante los nazis? ¿Puede ser un traidor el poli más zen y honesto del mundo? Pues aunque parezca increible, con su debilidad, sus miradas de lado, sus medias verdades y su irritabilidad te hace dudar, si no desde el segundo uno, desde que la serie decide que tienes que dudar de él.

2. Carrie Matthison/Claire Danes: No hay mucho que decir, si no la has visto, tienes que verla nada más que por ella.

1. La maravillosa complejidad de la historia: Homeland es una serie sobre la lealtad, la traición, los valores, la muerte, las víctimas y la guerra moderna. Es una serie de origen israelí y adaptada por EEUU, así que pocos países tienen una visión más beligerante, maniquea y de razón de estado frente al terrorismo que éstos. Sin embargo, al final de los doce capítulos de la primera temporada uno no acaba de tener claro cuál es el límite que separa a los héroes de los traidores, ni qué de nada de lo que suceda puede ser considerado como justo, justificable o, remotamente bueno o malo. Ver Homeland aporta lucidez acerca de la dimensión humana de la guerra y el terrorismo.

En resumen, el próximo 30 de septiembre vuelve Homeland, y, si no la has visto, deberías verla, porque es una de las series que están llamadas a ser todo un clásico de la televisión.


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31 comentarios

  1. […] con la genial pareja protagonista (más Mandy Patinkin, un crack), con una historia potente y con todos esos motivos que nos presentó hace un par de días nuestro compañero Sergio Jiménez. Amén a todo lo que dijo. Ahora os dejo […]

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