Dexter: año I después del momentazo


No es ningún secreto que Dexter acaba de dejar atrás su temporada más controvertida. Nunca antes una temporada había recibido críticas tan feroces. De hecho, nunca antes había visto tanta gente indignada con la serie. Claro que este no es un terreno inhóspito para la gallina de los huevos de oro de Showtime, que ha ido de la mano de la controversia desde que echó a andar: convertir un cruel y metódico asesino en serie en un ídolo de masas no suele ser muy convencional. A muchos, la simple idea de sentir, ya no devoción (que también), sino admiración o respeto por un asesino en serie, les parecía una aberración. Algunos incluso mantenían ese sentimiento después de ver la serie. En cualquier caso, la controversia que ha generado la sexta no tiene nada que ver con dilemas morales, sino con la calidad de la misma. Para muchos, no ha estado a la altura. Para otros, no sólo no ha estado a la altura, sino que ha caído al infierno. Y un tercer grupo, también numeroso, sigue defendiéndola a capa y espada. La lectura más optimista es que a día de hoy, unos y otros, todos, estamos en el mismo lugar: expectantes ante una séptima temporada que arranca en un escenario completamente nuevo. Porque la última escena que hemos visto todos es de las que condicionan, marcan y no te dejan volver atrás. ¿Cómo será el año I después del momentazo?

Evidentemente, deja de leer si no has visto la sexta temporada completa.

Debra lo sabe. Tres palabras que en cualquier otra serie no significarían prácticamente nada, pero que en Dexter adquieren una dimensión titánica. Debra ha conocido al Oscuro Pasajero, lo ha visto en acción, en pleno ritual. Ha descubierto al verdadero Dexter, al que se esconde detrás de una carcasa de la que, para hacerlo más dramático (e inverosímil), se ha enamorado. Y, aunque podríamos discutir sobre la mala ubicación de la escena (correr la famosa cortina nos habría ahorrado la sexta temporada), ningún fan de la serie se atrevería a decir que no siente curiosidad por el paisaje que se plantea a partir de ahora. A ese momentazo, y también a la controvertida (otra vez la palabra) decisión de enamorar a Debra de Dexter, se ha referido el showrunner Scott Buck, uno de los hombres más buscados del momento. Extraemos lo mejor de sus entrevistas con Entertainment Weekly y con TV Line:

  • La escena final no es un sueño. La temporada no ha sido magnífica, pero eso no significa que sea tramposa. Debra vio a Dexter.
  • El enamoramiento de Debra no forma parte de un plan maestro, pero según Buck, “estaba en el ADN del personaje”. Qué queréis que os diga, yo veía una relación natural entre hermanos. Y digo hermanos porque en ningún momento me he planteado que no lo fueran. Dice el showrunner que ya se había debatido varias veces sobre esta opción, pero que siempre se había desestimado. ¿Y por qué ahora? Al parecer, porque se había estado negando esa realidad. Mmmmm… mal planteado y mal ejecutado, en mi opinión.
  • En cualquier caso, sería un amor no correspondido, ya que Dexter no es que no sienta nada parecido por su hermana, si no que ni siquiera se ha planteado esa opción. De hecho, hay dudas de que pueda sentir amor. A no ser que vuelva Lumen, claro.
  • A pesar de que el episodio insinúa la posible marcha de Desmond Harrington el año que viene, Quinn estará en la séptima temporada. Y esto lo digo yo: espero que deje de comportarse como un estúpido zombie alcohólico.
  • ¿Por qué Travis resultaba tan caricaturesco en ocasiones? Buck explica que querían crear un personaje complejo que generara sentimientos opuestos. Y que al descubrir quién era en realidad, te preguntaras si cambiaban en algo esas sensaciones. Claro que Buck no contaba con que se le vieran las cartas en el segundo minuto de partido. Lo de Gellar era horrorosamente previsible. Sabiendo eso, todo lo demás perdía fuerza. Y por mucho que el propio Scott Buck recule diciendo que era un tema secundario, a nadie se le escapa que alargamos el momento de la revelación hasta el noveno episodio.
  • A la pregunta de si existe villano que pueda superar al Trinity (John Lithgow), Scott Buck ha respondido que sí. Y el polígrafo determina… que miente. Lo que deberían plantearse es: ¿realmente, necesitamos un asesino en serie en cada temporada para desarrollar nuestra historia? ¿Es que ya no quedan asesinos, maltratadores o violadores de pacotilla en Miami para saciar al Oscuro Pasajero?
  • La séptima temporada empezará justo donde dejamos ésta o pocos minutos después. Nos merecemos ver la reacción de Debra. ¿Será como se lo imaginaba Dexter?

  • A pesar de que la serie ha cogido un camino concreto, los guionistas aún no han decidido cómo será el final. Eso sí, queda totalmente descartado que Dexter cuelgue su maleta de cuchillos sin que nadie conozca a su Oscuro Pasajero… y siga vivo. Porque… no se atreverá a matar a Debra, ¿verdad?
  • Tampoco se ha decidido aún si habrá un gran villano el año que viene o se optará por cambiar el formato. Tienen claro que el elemento más importante es seguir perfilando la personalidad de Dexter Morgan de la forma más honesta posible. Y yo añadiría que perfilaran un poco mejor a Debra Morgan, así veremos más a Jennifer Carpenter.
  • Sobre el becario de Masuka: Louis no sabe que Dexter es un asesino en serie; siente amor y odio por el analista de sangre; y ni siquiera los guionistas saben por qué le envió la mano del Ice Truck Killer.
  • La aguja que se clava Dexter en la azotea del rascacielos estaba vacía. Grabaron la escena, pero se descartó en post producción. Y cuando quisieron incluir la voz en off, tampoco quedaba bien. Así que optaron por darlo por supuesto. ¿Aceptamos barco?

¿Verdad que queréis volver a ver el momentazo otra vez? Lo imaginaba. Aquí lo tenéis…

Y ahora, como cada año, a esperar varios meses la llegada de noticias…


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