¿Demasiado sexo en Game of Thrones?

game-of-thrones-sex

HBO ha acertado de pleno en la adaptación de la saga Canción de Hielo y Fuego de George R.R. Martin. En dos temporadas no sólo ha conquistado a la audiencia de medio mundo, sino que ha expandido la pasión por la saga a la literatura y al merchandising. Y es que, aunque los libros surgieron mucho antes que la serie (1996 VS 2011), son legión los que se han entregado al papel después de ver la versión televisiva. Con un importante presupuesto, un excepcional trabajo de adaptación del guión y el acierto del equipo de casting, más el respaldo y la garantía que otorga el sello de HBO, Game of Thrones es una serie sin apenas fisuras. La mayoría de críticas le han llegado por la ausencia de algunos personajes que sí tenían peso en la novela y, sobre todo, por el abuso de las escenas de sexo. ¿Qué hay de cierto en esa afirmación? ¿Se excede Game of Thrones recurriendo al sexo?

El debate se puede personalizar en la figura de Esmé Bianco. La actriz y modelo inglesa interpreta a la prostituta Ros, un personaje que ha sido específicamente creado para la serie de televisión. Ros se ha limitado en las dos primeras temporadas a desnudarse para varios personajes masculinos y, aunque desde la propia serie insisten en que crecerá a medida que avance la trama, sus escenas han sido origen de más de una queja. Para algunos son escenas gratuitas que no cumplen más que la cuota de sexo por episodio que reclama una serie adulta como ésta; o un gancho más para atrapar a la audiencia. Para otros, son un ingrediente más de ese complejo universo que ha tejido George R.R. Martin en los libros, donde abundan las prostitutas y sus clientes.

¿Hay demasiado sexo, pues, en Game of Thrones? En Huffington Post -la versión americana, por supuesto- han recurrido a los gélidos e incuestionables números para emitir un veredicto. Para ello, han creado un vídeo con tooooodas las escenas de sexo que acumula la serie en sus dos temporadas. Una recopilación deliciosamente agradable…

16 minutos: una marca más que decente cuando hablamos de sexo, pero nada llamativo si lo introducimos en una temporada de 20 horas. O sea, 16 minutos de unos 1200 en total, lo que representa el 1,33% de la serie. O, lo que es lo mismo, por cada 100 minutos de serie, poco más de uno se destina al sexo. De ahí debemos descontar las escenas que no son gratuitas, sino que forman parte de las novelas y tienen una trascendencia para la historia. Por ejemplo, no es lo mismo el sexo entre Daenerys y Khal Drogo que la orgía que le prepara Jaime a Tyrion en uno de los primeros episodios de la serie. Una sí tiene peso en la narración, la otra no. Total, por cada 100 minutos de serie, apenas uno (o menos de uno) son “prescindibles”.

En cualquier caso, el debate sobre el sexo enmascara otro que a mi juicio es mucho más preocupante. ¿Por qué se cuestionan las escenas de sexo y no las de violencia? De la misma forma que podemos encontrar desnudos absolutamente gratuitos, hallaremos escenas en las que esté de más el ensañamiento en la batalla con algún que otro personaje. Y si en el juego de tronos se puede morir y se entiende que sus personajes se expongan a ello y padezcan las consecuencias, ¿por qué no se puede practicar sexo? Entre la escena de Joffrey jugando con las prostitutas y la del Perro destrozando enemigos a las puertas de Desembarco del Rey tampoco hay tantas diferencias en cuanto a su relevancia para la historia.

¿Abusa, entonces, Game of Thrones de las escenas de sexo? Mi respuesta, personal e intransferible, es que no. Las novelas recurren constantemente al sexo para dar forma a algunos personajes: Theon Greyjoy, por ejemplo, se deshumaniza acostándose con la hija del capitán que lo lleva de vuelta a Pyke; Robb Stark, por su parte, se entrega únicamente a una mujer cuando el corazón puede más que la cabeza. Lo mismo sucede con el ideal del amor de Sansa, la efervescencia de Joffrey, la promiscuidad de Tyrion o el miedo a las relaciones de Brienne. En todos esos casos, el sexo ayuda a moldear los personajes. Por eso digo que no. Y porque, no nos engañemos, es mucho más agradable ver la estampa de Daenerys que la de la cabeza de un hombre colgada de una pica. ¿O no?

daenerys-desnuda

PD: si queréis saber el motivo de tanto sexo, los cracks de Saturday Night Live tienen la respuesta:


Categorías: Game of Thrones Opinión Etiquetas: ,

35 comentarios

  1. cesar

    la verdad que no son nesesarias si quiero ver porno voy a otra pelis para adulos hay gente que solo quiere una buena historia

  2. […] de la serie. Uno de los elementos más elaborados de Game of Thrones y que además no falta en (casi) ninguna de las escenas de la serie es su vestuario. Complejos, elegantes y coloridos, los vestidos […]

¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »