Cuando Juego de Tronos se puso birrete

Es muy probable, ávido consumidor de series, que tus ojos se hayan detenido más de una vez ante la portada de algún libro de la editorial errata naturae: es normal. En primer lugar, porque son unas portadas maravillosas, relativamente sobrias, pero de colores vivos y rematadas por fantásticas ilustraciones de línea clara; en segundo, porque hablan de series, y de cualquier serie, sino de The Wire o Los Soprano, por citar dos ejemplos. Mira esta portada: John Locke, Joan Holloway, Tony Soprano, Dexter Morgan y Kara Starbuck Thrace, ¿hay mejor carta de presentación? A los chicos de errata naturae les ha dado ahora por atacar el universo de Game of Thrones y el resultado es el libro cuya cubierta tenéis más arriba. Abajo, tras el salto, nuestra opinión. Pista: lectura obligada

Éste es un libro para los que sabemos lo que significa ser hijos del verano y prepararnos para la inminente llegada de un larguísimo invierno. Un libro para los que hemos hecho cosas terribles por amor, y volveríamos a hacerlas. Un libro para los que conocemos la traición, y somos capaces de olvidarla. Un libro para leer junto a la chimenea, mientras ahí fuera sigue nevando, en un mundo donde los Otros no van a dejar de acecharnos

Esto es lo que puedes leer en la contraportada de Juego de tronos: Un libro afilado como el acero valyrio, lo que te da una pista de que el que lo ha escrito conoce la serie mínimamente, e incluso podríamos decir que se siete friki de ella. Buena señal. Sin embargo, la obra no es un compendio friki de anécdotas, datos, resúmenes o revelaciones, sino que intenta somete al universo de George RR Martin, a sus personajes, a un estudio digno de tesis doctoral. Es decir, es un libro serio. Posiblemente, no es un libro para todos los públicos. Sin duda, es un gran libro sobre qué significa la saga más allá de su cárcel de papel.

Juego de tronos: Un libro afilado como el acero valyrio reúne nueve textos de nueve autores. Tanto el tono de los primeros como el estilo y procedencia de los segundos son muy diferentes, lo que provoca que haya capítulos claramente mejores y peores en función de los gustos de cada uno. Me apasionó el texto de Laura Miller (¡Ponte a escribir, George RR Martin!), absolutamente imprescindible para los lectores de la saga, plagado de curiosidades. Por ejemplo:

[Habla Martin] Me escriben diciéndome: “Soy un apasionado de los idiomas, me encantaría estudiar alto valyrio. ¿Le importaría enviarme un glorsario, un diccionario y la sintaxis?”. Me veo obligado a responder: “Sólo he inventado siete palabras en alto valyrio”.

La parte central del libro convierte a Canción de Hielo y Fuego en objeto de tesis doctoral, trazando líneas entre algunos de los personajes más destacados y filósofos de la talla de Maquiavelo, Hobbes o Focault. La obra de Martin se pone birrete, desde luego, y nosotros entendemos un poco más de las acciones y reacciones de sus personajes clave, como Tyrion Lannister o Petyr Meñique Baelish. Los amantes de Daenerys disfrutaréis con la entrega de Jorge Carrión, la más poética del libro; los más artistas, de las ilustraciones de Ignacio Varone, que copan la parte central acompañadas de datos deliciosamente innecesarios sobre huargos, leones y ciervos. Hay disquisiciones sobre Tyrion, lecciones de estrategia, defensas de y ataques contra Ned Stark, impúdica fascinación por Joffrey, y así hasta completar la numerosa galería de personajes de la saga. El cierre es ideal: un relato ambientado en Desembarco del Rey firmado por Manel Loureiro (Apocalipsis Z y siguientes) y protagonizado por Valakin, un personaje inventado por él dentro del universo de Martin.

Juego de tronos: Un libro afilado como el acero valyrio, repito, no es quizá para todos los públicos por ese componente teórico-filosófico; también porque exige haber leído, por lo menos, Tormenta de Espadas. Pero los que estéis cómodos con estas dos premisas, no lo dudéis


Categorías: Game of Thrones Opinión Etiquetas:
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »