Críti-KO: Los Simpson vs Padre de Familia

Críti-KO: Los Simpson vs Padre de Familia

¡Señoras y señores! ¡Niños y niñas! ¡Adolescentes y talluditos que, aún sobrepasando la treintena, se consideran jovenzuelos por efecto del síndrome de Peter Pan! Sean todos bienvenidos a una nueva (e innecesaria) guerra… ¿Pero es que acaso alguna guerra es necesaria? ¿Pero es que acaso no siempre explotan los conflictos por motivos meramente económicos? ¿Eh? Esperando que me den el Nobel de la Paz por estos populistas y demagógicos argumentos, os dejo con otros no menos populistas y demagógicos argumentos: ¿cuáles serán los motivos por los que considero [spoiler] mejor a Padre de Familia que a Los Simpson? [fin del spoiler]. He avanzado el resultado final del choque para que os ahorréis tan engorrosa lectura y podáis iros a la playa, a la piscina o charco que tengáis más cercano. De nada.

1. Personalidad: Hubo un tiempo en el que las series de animación estaban destinadas única y exclusivamente a un público infantil sin embargo, un día, apareció una familia amarilla que lo cambió todo y que sentó las bases de lo que ha venido después. ¿Y qué ha venido después? Pues, entre muchas otras, Padre de familia. Los Simpson era es una sitcom que retrata (en el más amplio sentido de la palabra) la ¿típica? familia americana, y Seth McFarlane captó el concepto… y lo elevó a la máxima potencia. Porque Padre de familia es lo mismo… pero diferente. Tan diferente que actualmente es la original la que se mira en la copia: la estructura de plantear una sucesión de gags gratuitos, el rasgo de identidad de Padre de familia, ha sido adaptada por Los Simpson, de manera que han hecho de esta una simple parodia de lo que era en un principio. Quizás producto del desgaste, Homer & cía han renunciado a su código y ése es un pecado que merece castigo. 0-1

2. Variedad de recursos: Los Simpson dispone de una galería de secundarios extensa y carismática. De hecho, la centralidad de los capítulos no importa a sus seguidores, porque la mayoría de personajes disponen de unos matices y una profundidad que permiten que el episodio se disfrute igual: Apu, Flanders, Sr. Burns, Wiggum, Cleetus… Si nos pusiéramos a enumerar los habitantes de Springfield cuyas historias merecerían un spin-off, no acabaríamos. Por eso llama la atención que últimamente se adentre en el territorio del humor fácil. Esos no son mis Simpson. Padre de familia siempre ha sido lo que es: gags continuos elaborados a partir de una mínima excusa argumental. De hecho, se podría decir que prima el guión por encima del “desarrollo” de los personajes; ya que estos carecen del gancho de sus homónimos amarillos (salvo Stewie y, quizás, Brian). Reconociendo el mérito de crear un universo propio que perdurará por los siglos de los siglos, por mucho que a día de hoy esté desaprovechado, se ha de atribuir el punto a la obra de Matt Groening. 1-1

3. Eficacia: Como ya hemos dicho, Padre de familia va por faena. Los gags son la base del episodio, y la trama suele ser prácticamente inexistente; sin embargo se ha de valorar el objetivo de una comedia (que es hacer reír, no se olviden) y aquí no hay color. Los Simpson, al contrario que su competidor, cuida más el desarrollo del episodio y “pierde el tiempo” dando sentido a sus historias. Incluso en muchas ocasiones caen en sentimentalismos/ moralejas que destruyen la comicidad de las situaciones. 1-2

4. Continuidad: Los Simpson llevan “ahí” más de 20 años, con sus bajones y subidones; pero 20 años, que son muchos. Padre de familia fue víctima de las audiencias y, tras un tiempo muerta, supo revivir y estabilizarse gracias al respaldo de esa misma audiencia que un día se la cargó. Los Simpson han evolucionado (a peor, posiblemente) pero han sabido reinventarse para atraer a todo tipo de público. Padre de familia se mantiene en su empeño de liarla una y otra vez. Sin embargo, valorando la dificultad de guionizar ¡21 temporadas!… 2-2

5. Juego de manos: El mundo de la animación es surrealista, así que has de acabar aceptando las licencias del género. No hay que darle vueltas a lo que se ve, por lo tanto, categoría desierta.

6. Estado de forma: Cuando uno lleva centenares y centenares de asaltos, la fatiga empieza a hacer mella. Los Simpson tuvieron una época dorada en la que eran la referencia absoluta (“tuvieron”, en pasado), mientras que Padre de familia está en pleno apogeo. Posiblemente ninguna de las dos es la mejor serie de animación del momento, pero McFarlane conserva mejor a sus pupilos: Groening ha sobreexplotado a los suyos (¡por favor, si hasta estrenaron una película horrosa!) y ese factor está acelerando la decadencia simpsoniana. 2-3

7. Psicología: Como hemos dicho anteriormente, Los Simpson es una descripción costumbrista de personajes que podrían ser reales y con los que resulta más sencillo identificarse. Encontramos el alcalde corrupto (Quimby), el artista venido a menos (Krusty), el niño incontrolable (Bart), la niña incomprendida-marginada (Lisa), la ama de casa que vive en la más rutinaria de las rutinas (Marge), el padre despreocupado (Homer), el anciano nostálgico de su juventud (Abe Simpson), el creyente conservador (Flanders), etc. ¿Y Padre de familia? Con unos personajes esquemáticos que están al servicio del gag, nada pueden hacer al lado de sus rivales. 3-3

8. Fans. Los seguidores de Padre de Familia la rescataron del abismo, cuando estaba destinada a ser olvidada. Los fieles seguidores de Los Simpson la están manteniendo en antena obviando sus momentos (temporadas enteras, incluso) de crisis creativa. 4-4

9. Golpes bajos: Literalmente, Padre de familia es la reina de los golpes bajos. No hay Dios (literalmente hablando, one more time) que se libre de sus brutales puyazos: judíos, homosexuales, cristianos, gitanos; ningún ser humano (sea cual sea su clase o condición) está libre de recibir. Su libro de estilo no es del agrado de todos, por su brutalidad y mal gusto. Por su parte, Los Simpson es más sutil…

10. Golpes directos: …Y quien dice sutil, dice light. Y quien dice light, dice para todos los públicos. Y este es el dilema: si la una la puedes ver junto a tu sobrino de tres años, la otra se ha de mantener fuera del alcance de los niños. Sí, padres del universo: que una serie sea de dibujitos no significa que sea apta para vuestros hijos. Dejando al margen la inutilidad de la mayoría de progenitores de la generación de los 80, haremos el balance definitivo de lo que realmente nos interesa: ¿prefieres los gags directos de Padre de familia o el carisma de Los Simpson?

¿La perfección?¿La perfección?

Final Round: Señoras y señores, tras diez asaltos y un empate técnico, proclamo vencedor por puntos a, oh sorpresa, ¡Padre de Familia! Cuestión de gustos. Y lo mío es el mal gusto.


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