Chuck: Análisis de la primera temporada

Chuck: Análisis de la primera temporada

El pasado fin de semana acabé la primera temporada de Chuck. Como no la estoy siguiendo a ritmo americano, la descubrí tarde, me costó comprender unos segundos por qué la season finale era tan poco season finale. La huelga de guionistas, que ahora parece de la prehistoria, tuvo lugar hace apenas un año y medio; y se cargó el final de temporada de Chuck, entre otras víctimas ilustres (véase Pushing Daisies). Teniendo en cuenta ese pequeño detalle, vamos a analizar la primera temporada sin pararnos demasiado en aspectos concretos. 13 episodios que tienen como objetivo el entretenimiento puro y duro. Y Chuck entretiene, vaya si entretiene…

Como hace tantísimo que acabó la primera temporada, vamos a destacar simplemente lo mejor y lo peor de su primer año en antena. Si no te acuerdas, lo entenderé…

Lo mejor

  • John Casey: Qué gran personaje. El agente del gobierno es mordaz, irónico, impaciente, agresivo, implacable y resolutivo. Y siempre tiene razón. Casey es el contrapunto a la emotividad que debe esconder Sarah. Adam Baldwin se sale. Para mí, el mejor personaje de la serie.
  • La relación Chuck-Sarah: Pocas veces una relación de amor me había despertado tanta curiosidad. Chuck es el típico perdedor sin suerte con la mujeres y Sarah… bueno, sólo hay que verla. Ella no puede estar con él. Él sólo desea estar con ella. Sus miradas, sus abrazos e incluso sus besos están hechos de cara a la galería, pero esconden un sentimiento real. Sinceramente, me parece una relación maravillosa.
  • El trabajo de los secundarios: Exceptuando a Jeff y Lester (lo explico más adelante), todos los personajes secundarios aportan aspectos interesantes a la trama. Big Mike es un jefe terriblemente peculiar, que sólo se preocupa por su bienestar personal. Por ejemplo, cuando habían robado todo el Buy More y su única preocupación era recuperar su pez… enfocando a todos los sospechosos con su lámpara, único objeto que había quedado en la habitación. Mención especial también para el Capitán Awesome, no existe otro nombre mejor para describirlo. La jefa Diane Beckman que puede aparecer en una pantalla de cualquier mesa, o en cualquier pared. O el mismísimo Bryce Larkin, que jugó con Chuck hasta que tuvo que desaparecer para mantener su vida a salvo. Por cierto, un puntazo la aparición de Rachel Bilson. Me encantó su relación con Chuck. Lástima que Sarah sea mucha Sarah…
  • La mezcla de géneros: Chuck es una serie de humor. Aceptamos barco. Chuck es una serie de acción. Aceptamos barco. Chuck es una serie con toques dramáticos. Venga va… aceptamos barco. Me encanta que Chuck se atreva a mezclar todos los géneros con una única voluntad. La que explico en el siguiente punto:
  • Entretener, entretener y entretener: Ese es el único objetivo de esta serie. No tiene grandes pretensiones. Y se agradece. Chuck es una serie fresca que une tema atractivos sin demasiados alardes. No cuenta con grandes interpretaciones, no habla del espacio-tiempo ni existen Compañías de por medio. Como dije en su día, esto es Chuck: acción, diversión y aire fresco. Frikismo. Un protagonista con carisma. Una historia de amor imposible. Perdón Morgan, dos historias de amor imposibles. Al capitán awesome. Un Media Market a la americana. A Vince Masuka. Y por último, pero no por ello menos importante, a Yvonne Strahovski.

Lo peor

  • Jeff y Lester: A lo mejor no les he cogido el punto o a lo mejor es que no tienen demasiada gracia. Lo cierto es que la pareja friki de empleados del Buy More no acaba de convencerme. Tienen puntos interesantes, como el robo del pez de Big Mike, pero por norma general me cansan sus historias excesivamente absurdas.
  • La relación Morgan-Anna: Adoro a Morgan. Y me gusta Anna. Pero me gustaba muchísimo más cuando Morgan se arrastraba a casa de Chuck para ver a su hermana Ellie. Lo más increíble es que Morgan estaba convencido de que podría robársela al Capitán Awesome. En fin… Me encantaba esa historia.
  • La ausencia de una trama horizontal: La primera temporada no cansa porque sólo tiene 13 episodios, pero una temporada de 22 capítulos autoconclusivos, sin ningún punto en común, puede llegar a hartar. El romance entre Chuck y Sarah es una de las tramas centrales, pero tal vez sería más interesante proponer un caso que durara varios episodios. Cuando vea la segunda temporada lo comprobaré…
  • El título de los episodios: No me convence que todos los episodios se titulen Chuck vs “X”, entre otras cosas, porque dificultan muchísimo que los recordemos y hagamos referencias concretas a ellos. No es una crítica a la historia de la serie, sino al equipo que se encarga de titular.

La primera temporada es muy recomendable para todos los que se acercan al aburrimiento en algún momento de la semana. Chuck no exige levantarte a las 5 para descargar el episodio, como Lost. Ni propone una trama de dimensiones planetarias, casi épica, como Heroes. Al fin y al cabo, Chuck trabaja en un Media Market. Tampoco sitúa a su protagonista como el hombre capaz de todo, como hizo Prison Break en sus dos últimas temporadas. Chuck es la historia del señor Bartowski, que un día recibió un mail del tío que más odiaba del mundo, lo abrió y se convirtió en una base de datos con información privilegiada. Y a partir de ahí, el Intersect le recuerda a diario que no es un trabajador más de Buy More, aunque Chuck preferiría estar jugando al World of Warcraft que esperando en el coche a Sarah y Casey. Entretenimiento en esencia… ¿no creéis?


Categorías: Chuck Opinión Series Etiquetas: ,
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