Analizando la tercera temporada de Prison Break

Analizando la tercera temporada de Prison Break

The Art of the Deal puso el candado a la tercera temporada de Prison Break. Fríamente, mirando los registros de audiencia, Prison Break se ha mantenido con cifras razonables. Si lo analizamos con el corazón, Prison Break ha perdido su magia, su esencia, desviándose de una idea magnífica que ha ido degenerando hasta llegar a Sona. Es momento de hacer balance. ¿Qué aciertos y qué fallos nos ha dejado la temporada? ¿Hacia dónde nos dirigimos? ¿Qué hemos echado de menos? Vamos a analizar la tercera temporada, ¿te apuntas?

Para empezar voy a hacer un pequeño homenaje al trabajo que hemos hecho en Todo Series desde que empezó la tercera temporada. Para los nostálgicos, para los fanáticos de la serie o para quien tenga una pizca de tiempo libre, os dejo nuestras reviews de todos los episodios. Si le echamos un vistazo veremos que la tercera temporada ha sido una montaña rusa de sensaciones.

Evaluando globalmente la temporada no podemos decir que haya sido mala. El eterno problema de Prison Break es que tiene unos precedentes casi inmejorables. La primera temporada fue sublime, al igual que muchos momentos de la segunda. El desembarco en Sona es una chapuza y entender la trama de la Compañía se ha convertido en el principal reto de la serie. Los continuos giros, traiciones y pactos no han contribuido demasiado a centrar las tramas principales. Vamos a ver lo mejor y lo peor de la temporada:

Lo mejor de la tercera temporada

  • El carisma de Michael Scofield, intacto después de pasar por Fox River, de ser un fugitivo y de entrar y salir de Sona. El protagonista principal de Prison Break engancha, aunque no sea por su expresividad o por sus grandes actuaciones. Scofield otorga un salto de calidad a Prison Break.
  • La fuga definitiva de Sona. Si de algo nos hemos quejado esta temporada es de los planes chapuceros que iba creando Michael para escapar. La fuga definitiva funcionó porque el grupo de Michael obtuvo la libertad y porque T-Bag, Lechero y Bellick cayeron en la trampa. Exceptuando las escenas debajo de los coches, la fuga tenía sentido y resultaba creíble.
  • Alex Mahone. Probablemente, el mejor personaje de la serie. Sin más.
  • El ascenso de T-Bag, desde que entró en Sona y se agachó a limpiarle los zapatos a Lechero hasta que ha conseguido su trono. Genial.
  • El descubrimiento de Whistler. Aunque la mayoría de secundarios no han estado a la altura, Whistler ha conseguido engañarnos durante toda la temporada. Siempre desconfiamos de sus intenciones y siempre nos hizo cambiar de opinión… hasta que en la finale descubrimos su verdadera cara.
  • La relación Michael-Sucre. Se han visto 1 minuto durante toda la temporada, pero su amistad no se ha roto. Sucre le debía varias a Scofield y entrando en Sona ha pagado su deuda.
  • El octavo episodio, en el que la Compañía decidió sacar su artillería pesada y entrar en Sona. Acción, tensión y velocidad, tres elementos que han brillado por su ausencia esta temporada.
  • El final feliz. Porque aunque las últimas escenas de The Art of the Deal no son todo lo felices que quisiéramos, la tercera temporada se ha cerrado con la libertad de LJ, Michael y Lincoln.

Lo peor de la tercera temporada

  • La debilidad de la trama principal. La Compañía guió la llegada de Scofield a Sona porque querían que liberara a Whistler. No me creo que una organización de esa magnitud no pueda destruir Sona siete veces seguidas y salvarle el pellejo a Whistler.
  • Escasa fuerza de los personajes secundarios. Dejando de lado a Whistler, que sí ha tenido protagonismo, McGrady, Lechero, Susan o Sammy no han tenido el efecto que sí tuvieron en su día Abruzzi, C-Note o Westmoreland.
  • La muerte de Sara Tancredi, a mi entender, es un punto de no retorno para Prison Break. Sara era uno de los principales motivos por los que la serie tenía sentido, ya que era la única debilidad de Michael. La muerte de Sara ha restado fuerza a Scofield.
  • Los primeros intentos de fuga, lamentables después de haber alucinado con los planes que Scofield tramó en Fox River.
  • Sona ha sido mucho más inofensiva de lo que parecía en un principio
  • La ausencia de Paul Kellerman, insustituible
  • La frialdad de Lincoln Burrows y su torpeza para gestionar las negociaciones con Susan. El personaje es limitado, pero tampoco ha conseguido transmitir nada en momentos que debían ser explosiones de sentimientos: la muerte de Sara Tancredi o el reencuentro con LJ.
  • La sensación de que Prison Break podría ser mucho más interesante. El potencial es enorme y da la impresión de que no se exprimen al máximo sus opciones.
  • El futuro de la serie, que aparenta ser tan impredecible y tan lioso como siempre

Disculpas por el enorme discurso. Aunque lo parece, esto no es un acto de Fidel Castro dirigiéndose al pueblo cubano. ¿Qué balance hacéis de la tercera temporada? ¿Confiáis en que la serie se recupere en la cuarta entrega? Me gustaría saber qué pensáis…


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