Análisis Prison 3×12: Good bye Sona

Análisis Prison 3x12: Good bye Sona

Adiós a Sona. La prisión panameña ya es historia para Michael Scofield, aunque seguirá siendo un foco de atención mientras T-Bag, Bellick y Sucre sigan con vida. Hell or high water, duodécimo episodio de la tercera temporada, ha mantenido el nivel que marcamos después del parón. Prison Break se parece mucho a aquella serie espectacular que nos tensionaba todos los músculos durante 42 minutos, sin descanso. Aunque el episodio ha tenido algunos momentos poco creíbles, la fuga ha salido redonda y la mayoría de personajes encontrarán su destino en la season finale de la semana que viene. ¿Qué os ha parecido el episodio? ¿Lo comentamos?

Todas las cartas estaban puestas sobre la mesa. Los futuros fugados en la línea de salida, esperando a que Lincoln apagara las luces para correr. 30 segundos era el límite de tiempo para pasar la tierra de nadie y ser libres. Nadie se imaginaba lo que sucedería después. Michael Scofield se la había jugado a Lechero, Bellick y T-Bag. Su conciencia jamás le habría perdonado que esos tres seres pudieran correr por el mundo gracias a su astucia. La trampa también se convertía en el primer paso de la fuga de verdad. Ahora sí, ¡nos vamos!

A mi juicio, los instantes debajo de los coches han sido los menos creíbles de la fuga. Parece extraño que entre tanto soldado ninguno vea a cuatro personas, entre ellas McGrady vestido de rojo (ya podía haber elegido la camiseta de Gasol), salir de debajo de los autos, correr hacia la valla, atravesarla y escaparse lo suficientemente lejos como para que no se les vea desde Sona. En cualquier caso, la fuga estaba en marcha y después de ocho episodios soporíferos en la prisión panameña, la historia cogía ritmo.

Los momentos de persecución por la selva me han recordado mucho a la segunda temporada. Una sonrisa se ha incrustado en mi cara recordando cómo Scofield conseguía burlarse siempre de Mahone, ahora compañero de fatigas. Hemos descubierto qué contenía la caja que Lincoln enterró en la arena: bombonas de aire. Momento estelar cuando Lincoln le dice a Mahone que se busque la vida. Alex se ha salvado por el miedo de McGrady al agua y Scofield ha sacado su versión más paternal con el pobre chaval.

Mientras tanto, Sona no había dicho su última palabra y retenía a Sucre, pieza básica para que la fuga tuviera éxito. El futuro de Fernando se presenta más incierto que nunca, sobre todo después de que T-Bag lo delatara. No creo que Scofield lo abandone a su suerte y tampoco lo veo en el interior de Sona danzando al ritmo de T-Bag. La solución en la season finale de la semana que viene. Mientras tanto, en medio del mar Scofield y compañía seguían esperando un barco, que ha llegado con diferente capitán: el padre de McGrady. Momento emotivo el reencuentro entre padre e hijo. No sé qué pecados tendrá McGrady, pero insuficientes como para tenerlo esclavizado en Sona. Merece la libertad, aunque su futuro también se resolverá en la finale.

La despedida de Mahone es otro de los momentos que no he acabado de entender. Conocemos cómo se las gasta Alex, no tiene ni un pelo de tonto. ¿No hubiera sido más lógico que se escapara en cualquier momento de despiste en lugar de despedirse? Al fin y al cabo, Mahone sabe que se cargó al padre de los hermanitos y que especialmente Lincoln tendría sed de venganza. Por suerte, la huída de Whistler ha impedido que se produjera uno de los momentos más tristes de Prison Break. Sí, Mahone no puede morir, porque aparte de ser el mejor actor y el mejor personaje de la serie, tiene muchísimos datos útiles sobre la Compañía que podrían ayudar a Michael en una supuesta cuarta temporada.

Sobre Whistler poco que decir. Se siente en deuda con Scofield y no quiere arriesgar la vida de Sofía. Me temo que en la finale mataremos dos pájaros de un tiro. Whistler se entregará con las coordenadas (si es que las recuerda, sino T-Bag también tendrá algo que decir) a cambio de la libertad de Sofía y LJ. James no saldrá con vida, limpiará su alma por el daño que le ha hecho a los hermanos y dejará vía libre para que Lincoln se lleve a Sofía a París. Por cierto, en Sona, con Lechero herido, T-Bag tiene vía libre para recoger su trono. El bueno de Bellick ha vuelto a ser el mayor damnificado ya que ha recibido palos por todas partes y su futuro, como el de Sucre, se presenta incierto.

Globalmente creo que el episodio ha estado a gran altura. La fuga se ha producido siguiendo los pasos que había marcado Lincoln, que me ha recordado a sus mejores épocas. Y sin pegarse con nadie. Scofield ha hecho un reset en su conciencia y en el exterior parece que tendrá un papel algo más secundario. Recemos para que así sea, porque al final se nos morirá de una subida de adrenalina. La semana que viene, en la season finale, debe producirse el intercambio. ¿Quién moverá ficha antes? ¡Qué ganas tengo de ver la finale! Y a vosotros, ¿qué os ha parecido el capítulo? ¿Verdad que merece la pena ver Prison Break por episodios como éste? Contadme…


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