Análisis Prison 3×11: El paso final

Análisis Prison 2x11: El paso final

Floté viendo Dirt Nap, el décimo episodio de la tercera temporada de Prison Break, y así os lo hice saber. Confié en el regreso de la mejor versión de la serie y, después de ver Under and Out (3×11), creo que no me he equivocado. A Prison Break le faltaba acción, tensión e incertidumbre y eso sólo se podía conseguir activando una fuga que estaba dormida, como el cerebro de Michael Scofield. Cuando el ingeniero ha puesto en modo ON sus planes de fuga la serie ha puesto la quinta marcha y me atrevo a decir que no se parará hasta el final. Tampoco es arriesgar mucho, porque lamentablemente sólo quedan dos episodios. ¿Qué os ha parecido el 3×11? ¿Lo comentamos?

Sabemos quién es Whistler. O mejor, sabemos quién no es Whistler. Después de diez episodios dudando de sus intenciones, James es de los buenos, aunque tras el episodio de hoy dé la sensación de que está más en el otro barrio que en éste. Whistler no es un mal tipo, sólo ha tenido la mala suerte de cruzarse con una Compañía que no se detiene ante nada. Ha descifrado las coordinadas, el único motivo que lo mantiene con vida, pero ha decidido arriesgarse para ayudar en la fuga al clan Scofield y, de paso, savarle el cuello a su pseudonovia Sofía. Todo apunta a que Whistler saldrá de Sona, pero si hay cuarta temporada de la serie (que eso es lo que parece) da la sensación de que será sin él y con Sofía junto a Lincoln.

También diez episodios más tarde, todo apunta a que la fuga tiene sentido: cavar un túnel para salir a la superficie, cortar el suministro eléctrico, detener las rondas de vigilancia de los jeeps y correr, correr mucho antes de que se encienda el generador de repuesto. En concreto, 30 segundos antes de que se encienda la luz y alguien tenga que gritar: “No dispare”, como intebaba balbucear Bellick. El plan sólo se ha podido realizar sin errores cuando Lechero ha accedido al control total de Sona y Sammy ha quedado fuera de la batalla. Por cierto, McGrady también participará, algo que ya había planeado Scofield hace bastantes episodios. En el fondo, sacar al pobre chaval de allí es un acto para limpiar su conciencia, muy embarrada desde que entró en Fox River.

Como ocurrió en Dirt Nap, volvió el T-Bag de las grandes citas, sacando su ingenio por salvarse el pellejo. En menos de media hora trató de unir a su causa a Mahone, que rechazó, y a Lechero, que acabó convencido. Ellos serán los primeros en poner un pie en el exterior de Sona y, por lo tanto, los únicos que contarán con 30 segundos completos para realizar la fuga. Mi apuesta es que ni Lechero ni Bellick llegarán demasiado lejos. El pobre Bellick, uno de los seres más odiados de la primera temporada (no lo olvidemos) ha entrado en la huída de rebote, no tiene un motivo fuerte por el que luchar y no ha pensado qué hará cuando sea libre. ¿Cuánto le quedará con vida? Probablemente lo mismo que a Lechero, otro que parece tener las horas los minutos contados fuera de prisión. T-Bag es otro cantar, es un superviviente y tiene muy claro qué debe hacer para salvar su cuello. Conseguirá salir… o no, pero seguro que se mantiene con vida. Prison Break lo necesita.

El otro grupo estará formado por Scofield, Mahone, Whistler y McGrady. Michael debe garantizar que James llegue con vida al intercambio para salvar a Sofía y al inédito LJ. Los cuatro deberían sobrevivir a la fuga. McGrady porque se convertirá en un acto de redención para Michael, Whistler por necesidad, Scofield por ser quien es y Mahone porque tiene todo lo que no tenía Bellick: un motivo para luchar (mujer e hijo) y un plan de futuro. Alex, libre de drogas mientras se realiza la fuga, ha pasado desapercibido durante el episodio, pero nos ha dejado una frase mítica que tardaremos en olvidar:

¿Justicia? Si alguna vez hubiera habido una pizca de justicia en este mundo, estarías descansando en una fosa común junto al resto de tu familia. (A T-Bag)

Mahone es un personaje sensacional, por su carisma, por sus actuaciones y por esa capacidad para pasar de odiarlo a quererlo que sólo tienen los genios. Sobre el exterior poco que decir. Susan es tan mala y tan inteligente como pensábamos y Sucre no es tan tonto como creíamos. Pese a que su futuro es incierto, no piensa arriesgar la vida de Maricruz ni tampoco traicionará a Michael. De Lincoln sólo podemos destacar una genial actuación cuando… bien… espera que seguro que me sale… cuando Sofía está… quiero decir… cuando habla con… no, ahí tampoco. Bromas aparte, un aplauso para Lincoln que ha secuestrado un autobús con una navaja de tres centímetros y se ha estrellado contra una farola para cortar el suministro eléctrico. ¿Alguien le podría explicar qué es una sierra eléctrica? ¿O un hacha? En fin, no está tan mal, por un momento creí que tiraría el palo eléctrico a puñetazos.

Matando el tema, creo que Prison Break está en un gran momento, el mejor de la temporada. Aunque jamás perdimos la confianza en la serie sí tuvimos varios momentos de duda. El 3×10 y el 3×11 han llegado como agua de mayo para hacernos recapacitar y para volver a creer en la serie. La fuga sí acelera mi corazón y las batallas entre fugados por coger una buena posición es lo mínimo que esperaba. Hemos retrasado la fecha de salida para el próximo lunes. Será en el 3×12, que esperamos ansiosos. ¡Que empiece la fiesta!

Después del análisis, como siempre, es vuestro turno. ¿Os ha gustado Under and Out? ¿Esperábais más acción? ¿No os convence la tercera temporada? ¿Estáis ansiosos por una cuarta entrega? ¡Decidme que pensáis! Y para los que quieran, aquí os dejo un trailer y un sneak peek de Hell or High Water, el duodécimo episodio de la temporada. ¡Esto pinta bien!

Trailer Prison Break 3×12
Prison Break 3×12 sneak peek


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