Análisis 3×05: Demasiadas interferencias

Estaba convencido de que Interference se convertiría en el capítulo cumbre de la tercera temporada de Prison Break. Aposté fuerte, compré palomitas y alguna otra guarrada para disfrutar a lo grande, sin complejos. Incluso vi el episodio en un descuido de mi madre, que está tan enganchada como yo (si no más…), porque los grandes placeres siempre se disfrutan más en soledad. Pero volví a quedarme a medias. Sí, el capítulo está bien, pero el plan de Michael podría haberlo inventado cualquier niño de cuarto de primaria. Menos mal que pudimos disfrutar de algunas escenas de tensión con la entrada de los militares y el 'robobo' del microondas. ¡Ah! Y gracias a William Fichtner, el grandioso Mahone, soberbio en su papel de yonki inteligente angustiado y sobrepasado por los acontecimientos. ¿Nos han cambiado a Michael Scofield?

Nos han cambiado a Michael Scofield. Es la única explicación que encuentro a que su plan de fuga sea tan limitado. Bajar por la ventana, evitar a los guardas y saltar la valla. ¿Hacen falta siete días y una cabeza de Sarah Tancredi para crear ese plan? Porque yo me imagino una clase de cuarto de primaria, jugando a polisy ladrones y el niño que hace de ladrón, en un alarde de ingenio, dice que él se escapa de la cárcel descolgándose por la ventana, escodiéndose de los guardias y saltando la valla para coger un coche. ¿No creen que es un plan algo cutre? Planear una fuga en un lugar como Sona, en una semana, bajo presión, no debe ser sencillo, pero conociendo a Michael nos esperábamos algo mejor. Al menos yo.

No todo fueron chascos. Me gustó que entraran los guardias en Sona. Sí, sabía que no apretaría el gatillo que miraba a la cabeza rapada de Michael, pero me generó tensión. Y a estas alturas de temporada, eso es mucho. La escena del microondas tampoco estuvo mal, aunque viendo huir a Michael con el aparato me recordó un poco al Oro de Moscú, esa película homenaje a los humoristas españoles llena de despropósitos. Scofield es un genio, o eso nos contaron en la primera temporada, así que lo mínimo que pensé cuando cogió el micro es que construiría un helicóptero. Al final sólo generó una serie de interferencias que le servirán para despistar a uno de los guardias. Bueno, espero que tenga la tele encendida el día que quiera escaparse.

Sigo dentro de Sona. Bellick cada vez tiene menos protagonismo, pero ha tenido un primer acercamiento al 'nuevo', que no es ni la mitad de primo que él. El nuevo me da mala espina. Creo que se va a meter en la acción porque forma parte de la Compañía o tiene una cuenta pendiente con Whistler. Y voy con Whistler. Parece inteligente y tiene argumentos para convertirse en aliado de Michael, pero no se tragan. La desconfianza entre ambos es evidente y no lo acabo de entender. Los dos se quieren largar de Sona lo más pronto posible, ¿por qué evitan colaborar (o ayudarse un poco más)? En resumen, pocos avances en la trama de la huída.

Quería hacer un apunte especial para William Fichtner. Me encantó su actuación. No era fácil cambiar su imagen de poli corrupto de la segunda temporada. Lo llegué a odiar por cargarse a Abruzzi y Tweener. Pues bien, en tres capítulos de tercera temporada ya me ha convencido de que está arrepentido. No tengo buena memoria, pero su imagen de yonki ha borrado por completo las balas que le 'regaló' a los fugados de Fox River. ¿Soy al único al que le parece que Mahone se supera cada día con sus actuaciones? Para mí, el mejor de la tercera temporada. Aprovecho para reforzar mi idea de que T-Bag, otro que borda sus actuaciones, cada vez está más cerca del asiento de Lechero… si Sammy no se cruza antes en su camino.

Del exterior, poco que destacar. ¿Qué cojones hay dentro de la nevera que entierra Lincoln? Se admiten apuestas. Aquí mi compañero de redacción dice que está la mochila del dinero de Westmoreland. Yo apuesto más por la cabeza de algún miembro de la Compañía. Del insípido Lincoln hay tan poco que destacar que lo que más recuerdo (y vi el episodio hace escasas horas) es que se quedó mirando fijamente al escote de Sofía. Después de tres temporadas celebro que las hormonas de algún personaje se hayan alterado. En momentos de tensión, el sexo siempre es el mejor remedio. ¡Ah! Se me olvidaba. Al final del episodio, cuando Mahone descubre lo del vaso del guardia, ¿para qué les puede servir? Llámenme poco hábil, pero lo único que entendí es que si el vaso entra en Sona por la puerta, el guardia también. ¿Están pensando eliminar al guardia o es que piensan escaparse a la hora del café? Supongo que lo veremos en el próximo capítulo.

Balance final. ¿Qué ha sido lo mejor del episodio? Mahone, primero. Conocer que el plan de huída se llevará a cabo en el próximo episodio. El imparable ascenso de T-Bag, que comerá toda la mierda que le tiren hasta que llegue su día. Y las hormonas de Lincoln, yo también me quedaría mirando a Sofía, lo siento. ¿Lo peor del episodio? El plan de Michael es demasiado cutre. Sucre es un personaje, por ahora, totalmente inútil en la tercera temporada. Y Sona, que parecía que tendría una batalla a vida o muerte por día y se pasan el día jugando a cartas. ¿Todavía tiene crédito Prison Break? Nosotros se lo damos ilimitado, pero la Fox no sé si tendrá tanta piedad

Por cierto, la semana que viene no hay episodio, pero sí tenemos dos trailer preparados para vosotros. Pasen, es gratis.


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