Al otro lado: iguales, pero distintos


La existencia de universos paralelos no ha sido demostrada todavía por la comunidad científica, pero las hipótesis actuales, basadas en la física cuántica, se asimilan mucho a la explicación que realiza Walter Bishop en la primera temporada de Fringe. Existen infinitas versiones de nosotros mismos, y cada una deriva de las diferentes decisiones que hemos ido tomando a lo largo de nuestra vida. Si un día declinamos una oferta de trabajo, ello implica inevitablemente que otra versión de nosotros sí la aceptó, decisión que influirá en nuestra vida, diferenciándonos de quien actuó del modo contrario. Así pues, ¿cómo llegaron nuestros personajes a ser como son? ¿Cuál fue el punto de inflexión que les hizo diferentes de sus versiones alternativas? Lo quieras o no, una versión de ti mismo va a leer este artículo…

En Fringe, con tres temporadas a nuestras espaldas, las diferencias entre nuestros protagonistas y sus versiones alternativas son muy visibles, constituyendo uno de los mayores atractivos de la serie. En algunos casos son considerables y en otros no tanto, y por ello vamos a analizar cuál fue el punto de partida de cada uno de ellos y las decisiones que motivaron sus distintas personalidades.

El primer personaje objeto de nuestro análisis será Walter Bishop, cuyas diferencias entre ambas versiones son muy notables en la actualidad, aunque si nos remontamos a la infancia de Peter, Walter y Walternativo eran bastante semejantes, tal y como puede observarse en el flashback del capítulo dieciséis de la segunda temporada. Ambos destacaban por ser científicos brillantes y por su cariño hacia Peter, pero también por tener un carácter fuerte y arrogante. Muestra de ello es lo que Walter le dice a Carla en dicho capítulo: “There’s only room for one God in this Lab, and it’s not yours” (sólo hay sitio para un Dios en este laboratorio, y no es el tuyo), algo más propio del actual Walternativo.

Las ligeras diferencias entre los dos universos en aquel momento, así como la ausencia de un William Bell alternativo, no parecían afectar demasiado a la semejanza entre las dos versiones de Walter Bishop, al menos en el aspecto personal, pues profesionalmente sí que habían diferencias: sólo nuestro Walter conocía la existencia del otro lado y la forma de cruzar a él, y sólo Walternativo fue capaz de descubrir la cura para la enfermedad de Peter.

El verdadero punto de inflexión fue el secuestro de Peter, y el daño producido a su universo, circunstancias que magnificaron considerablemente los matices negativos de la personalidad de Walternativo, originando esa sed de venganza que muestra en la actualidad y que intenta justificar con sus ideas del equilibrio natural. Como buen científico sabe perfectamente que no existe ninguna jerarquía entre universos paralelos, y que todas las personas existentes en ellos merecen la misma consideración ética, pero a pesar de ello no duda en afirmar que nuestros protagonistas, por el simple hecho de ser de otro universo, son monstruos (Over there, part 2).

Por consiguiente, Walternativo se convierte en un hombre serio, responsable, arrogante, y al que no le importa nada con tal de salvar a su mundo, salvo experimentar con niños, ya que el trauma sufrido por la desaparición de Peter se lo impide, tal y como demuestra en el caso Candyman, mientras que Walter no tuvo problema en utilizar niños para los ensayos con el cortexiphan.

Por otro lado tenemos a nuestro Walter, que tras la muerte de su hijo y el secuestro de Peter, sufrió consecuencias diferentes. La culpabilidad que sentían tanto él como su mujer, y la imposibilidad de devolver a Peter a su mundo, les marcó irreversiblemente, llegando Elizabeth a suicidarse. No había deseos de venganza en Walter, pero seguía teniendo cosas en común con su versión alternativa. La serie no nos lo ha mostrado directamente, pero podemos intuir que llegado a un cierto punto, Walter tuvo miedo de aquello en lo que iba a convertirse, por lo que pidió a William Bell que le extrajera partes de su cerebro para así evitar su destino. Ese es el segundo punto de inflexión entre ambos personajes, ya que, a pesar de todo lo sucedido, ambos estaban encaminados a ser dos personas oscuras, algo que Walter quiso impedir con la citada intervención quirúrgica, aunque tuvo que pagar un considerable peaje por ello: su locura y consecuente estancia en el psiquiátrico St. Claire.

El caso de Olivia Dunham también es interesante. Tal y como vimos en el flashback del capítulo dieciséis de la segunda temporada, nuestra Olivia era una niña perfectamente normal que reía con facilidad, al igual que probablemente le pasaría a Altivia. No obstante, debido a que sólo nuestra Olivia fue maltratada por su padrastro y que sólo ella fue sujeto de los experimentos de Walter, con el tiempo se fue convirtiendo en una persona fría e introvertida, mientras que Altivia, cuya madre no murió, y que tuvo una infancia normal, alejada de maltratos y experimentos, se convirtió en una chica más extrovertida y desinhibida. Ambas comparten todavía ciertos aspectos, como su profesionalidad y su atracción hacia Peter, pero también se diferencian en muchos otros. Sin embargo, aunque al principio Altivia obedecía ciegamente las órdenes de Walternativo, en el final de la tercera temporada mostró unos principios morales más propios de nuestra Olivia, lo que le llevó a intentar cruzar a nuestro lado para evitar la destrucción de nuestro universo, traicionando así al Secretario de Defensa.

Otro personaje cuyas diferencias hemos podido observar es Phillip Broyles, aunque éstas no son muy pronunciadas. Nuestro Broyles se divorció de su mujer debido a su excesiva dedicación al trabajo, cuyo detonante fue su obcecación con el caso del cosmonauta (Earthling), mientras que el Broyles alternativo está felizmente casado, a pesar de que también ha tenido su dosis de sufrimiento con el secuestro de su hijo a manos de Candyman. Salvando esas diferencias de índole familiar, ambos tienen un carácter muy similar, y son dos personas serias, responsables y con fuertes valores. El Broyles alternativo se sacrificó por nuestra Olivia para salvar ambos universos, y nadie duda de que el nuestro hubiera hecho lo mismo.

Han aparecido más personajes alternativos en Fringe, como Astrid, cuya versión del otro lado es más fría, o Lincoln, que en nuestro universo es bastante serio y en el otro lado es una persona más bromista y carismática. De todos modos, todavía quedan personajes cuya versión alternativa no conocemos a fecha de hoy, como Nina Sharp, y otros cuyas diferencias no conocemos a fondo por no haber profundizado la serie lo suficiente, y por ello deseamos que esta cuarta temporada nos sorprenda en ese sentido.


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