Review HIMYM: Something New

Después de muchos meses y 23 capítulos imaginando una season finale ambientada en la boda de Robin y Barney, ha llegado el 24º para rompernos los esquemas. Al menos a mí. La despedida de la octava temporada de How I met no ha tenido boda: nos hemos quedado a las puertas de ver el enlace entre la canadiense y su rubio novio. El motivo es que ha sido una finale de atar cabos sueltos, de cerrar cosas abiertas porque es momento de dar cabida a las nuevas: Something New. En el caso de la novia, de cerrar el affaire Ted definitivamente porque lo nuevo es Barney, y durante el episodio los guionistas han trabajado esa química entre ellos que echábamos en falta en la anterior review; en el caso de Marshall y Lily, ataron Nueva York en el 8×23 pero ahora deberán lidiar con la novedad laboral de Marshall, un gran cabo suelto; casi tan grande como el de Ted, que adora las pistolas y los puros, se maneja en el sistema métrico decimal, tiene una tía lesbiana y, durante una etapa de su vida, respondía al nombre de Robin Sparkles. Ted lleva ocho años dando vueltas y se encuentra en el mismo punto de partida, así que considera que es momento de cambiar de tablero. Los rascacielos de Nueva York por los de Chicago. Y así están las cosas, con los cinco mirando a cámara… Barney feliz ante su posiblemente nunca planeada boda, Robin satisfecha de estar mucho más segura de su decisión que la semana pasada, Lily acariciando la idea de una vida italiana, Marshall ahogado por su debate interno y Ted sabedor de que le espera un fin de semana muy complicado. Así están los cinco justo antes de dejar de ser cinco y pasar a ser seis. “Hi. One ticket to Farhampton, please“, dice The Girl with the Yellow Umbrella, y el mundo descubre a Cristin Milioti. Y el mundo lapida al community manager de CBS, y el mundo discute si es guapa o no, y el mundo, al menos el seriéfilo, sabe que ha presenciado uno de esos hitos de la pequeña pantalla, como cuando descubrimos al asesino de Laura Palmer o cuando Jack, barba mediante, no estaba en el pasado sino en el futuro. El mundo no lo sé, pero yo me alegro por Ted, y cruzo los dedos por una novena temporada en que ese guest starring de la imagen desaparezca, y lo de The Girl with the Yellow Umbrella pase a ser un nombre de pila, y Cristin Milioti nos haga olvidar a Cobie Smulders, y a Ashley Williams, y a Sarah Chalke. Porque Ted se lo merece, y nosotros también: ¡por una novena mágica! Pero, de momento, cerremos la octava…








