Review Fringe: The Bullet that Saved the World

Fringe regresa de su primer parón compensando uno de los fallos que más se habían comentado esta temporada: si entre el público se oían voces que criticaban que en la quinta “no pasaba nada”, The Bullet that Saved the World acaba con esa aparente tranquilidad. Un giro inesperado que se convierte, sin duda, en lo más recordado del episodio. Aunque no ha sido lo único interesante que ha ocurrido en él. Pero para hablar de todo eso y mucho más, seguimos detrás del salto. A ver si se nos va a colar algún spoiler…







Semana Santa pasada por agua, posterior resaca, cambios climatológicos repentinos y atropellados, fase decisiva de Liga y Champions, cacerías reales, recortes y más recortes (no han llegado al cerebro, de momento), la sensación de que en cualquier momento nos empezarán a cobrar impuestos, o incluso a condenar, por escribir,… y en definitiva, cíclicas leyes de Murphy. Todas y cada una de las excusas que podría poner ante la demora en las reviwes semanales de una de vuestras series favoritas. Pero ya estamos aquí. Si en el anterior vimos por fin qué fue de Betty Draper/Francis, cuya trayectoria, la cual nunca fue especialmente luminosa, toma un rumbo siniestro que no nos podríamos haber imaginado, en esta entrega, un fascículo aparentemente sin grandes cambios, se nos regala un tercer acto rocambolesco en múltiples direcciones, que modifica mucho el mapa, y de manera completamente inesperada.