Review Weeds: Do Her/Don’t Do Her

Han pasado ya tres semanas desde que Weeds clausuró su séptima temporada, la que en teoría iba a ser la última, dejándonos boquiabiertos de par en par y sin anestesia con su rocambolesca última secuencia, añadido ¿necesario? a la resolución lógica de las tramas de la temporada, y lo que es peor, todavía sin noticia alguna de su renovación. Una disyuntiva de sólo dos opciones, siendo una de ellas que nos dejen sin los Botwin de esta manera (que esperemos, y aquí sí englobo a todo telespectador, real o potencial, que no). Decidí dejar madurar este gran choque argumental en mi cabeza, y en mi subconsciente, esperando que en cualquier momento Showtime se dignase a lanzar, cuando menos, alguna pista sobre el futuro de la serie: ya no tanto el qué ni el cuánto, ni el cuándo, sino el cómo, y sobre todo, el porqué. Pues nada de nada, y la conmoción sigue intacta, convirtiéndose progresivamente en indignación. ¿Hasta qué punto es justificable emular a Dallas y su archi-legendario “¿Quién disparó a J.R.?”? Un incógnita tan abrupta e inesperada sólo puede entenderse como un escape, un salvoconducto, un remiendo, un giro radical para reconducir un rumbo en círculos del que paradójicamente parecían estar saliendo en la segunda mitad de la temporada.

Al igual que otros estandartes de Showtime como Californication, o Dexter, la serie de Jenji Kohan demostró poder dar lo mejor de sí misma justo cuando los signos de estancamiento y cansancio empezaban a caminar por la línea de lo alarmante. Como comentábamos en el inicio de temporada, a partir de su cuarto año el relato tomaba la forma de un tren a toda velocidad y sin paradas, que sin embargo esquivaba los descarrilamientos in extremis. Pero quizás toda licencia tiene un límite, y Weeds está cada vez más cerca de él, si es que no lo ha alcanzado ya con este final, o incluso antes. Sin embargo, este giro rocambolesco llega justo cuando el argumento, con sus múltiples ramificaciones, había alcanzado la estabilidad, fluidez e intensidad de la que adolecía en sus primeros compases de temporada, con la preocupante sombra de la indefinición y la morosidad acechando. Entonces, parafraseando al personaje más controvertido (a la par que carismático) del panorama futbolístico europeo, ¿por qué? ¿A qué ha venido a cuento un giro tan (aparentemente) gratuito?

Los diferentes arcos narrativos dispuestos este verano habían llegado a buen puerto, y la serie ganaba en cohesión y empaque con el avance de los episodios. Incluso la recuperación de personajes dejados atrás hace tiempo, una sorprendente regresión que muchos vieron como signo de debilidad, acabó siendo un empuje hacia delante, a la par que una resolución de cuentas del relato con su propio pasado, algo necesario para confluir en un hipotético final, que debería haber llegado. He aquí la clave: quizás los propios creadores estaban tan inseguros acerca de la continuidad de la serie, ya fuese deseada u obligada (lo que parecería muy extraño en un canal de esta envergadura), que tras fingir caminar hacia ese final y luego recular de manera discreta y disimulada (un movimiento maestro, todo hay que decirlo), empezaron a volverse crípticos sobre el horizonte a medio plazo, y para ocultar su propia falta de resolución, su inseguridad sobre los derroteros de su propia criatura, hasta que determinaron salirse por la tangente, tal cual Perdidos en su fase final, y espetarnos un monumental cliffhanger, pretendida fuente de teorías y cábalas que copará el debate interno sobre la serie, porque el externo, desde luego, es el que aquí desplegamos, enfocado en el “¿por qué?” y el “¿hasta cuándo?”. Si hubiesen llevado a cabo una política de comunicación más honesta y valiente, el final se hubiese recibido de otra manera.

Weeds siempre se ha caracterizado por sus finales de temporada cortantes e imprevisibles, muy arriesgados pero en definitiva eficientes, pero aquí se han pasado de rosca. Porque se pueden pensar decenas de alternativas mejores, justo cuando, durante los primeros compases de ese epílogo que echó el cierre de manera tan controvertida, el conjunto diegético de de la serie, su amplia gama de personajes, se mostraba en un estado de convergencia, equilibrio, tranquilidad y hasta felicidad, que bien habría valido para un final, o cuando menos como su inmediata antesala. Una temporada en la que la serie, a nivel de intriga, se ha metido más en la boca del lobo que nunca, y a nivel ya más connotativo, ha recuperado esa lograda sátira sobre la media y alta burguesía norteamericana de las primeras temporadas, llevándola al siguiente nivel, al mismo tiempo que arremetió, sin pelos en la lengua, contra el sistema carcelario, el judicial, los entramados financieros en las altas corporaciones e instituciones (es decir, las raíces y tronco de La Crisis), la universidad, la policía (con un jugoso topo para la posteridad), y así un largo etcétera. Y aunque echó mano de viejos conocidos, así como de los siempre interesantes secundarios de temporada, logró definir con más precisión las relaciones y el propósito de los personajes principales, hasta cierto punto, asignatura pendiente de la serie en sus últimos años.

Así descrito, parece que hemos tenido una buena séptima hornada, al fin y al cabo. Lo que no hace más que reafirmar de lo desacertado tanto del final como del secretismo de la producción, capaz de tirar abajo el castillo de naipes y dejarnos con un mal sabor de boca precisamente cuando la tarta sabía más rica. A ver qué nos deparan las próximas noticias, que por el bien de la serie, no deberían hacerse esperar mucho más. Todo indica que optarán por la continuación, que de no llegar sería contra todo pronóstico. Sólo digo que otra tanda entera de doce o trece episodios puede ser excesiva.

Nota del autor
2
Vuestra nota
Valoración
Categorías: Reviews Weeds Etiquetas: , , ,

Esto también te interesará:

13 comentarios

  1. Iban

    Será una pena si finalmente es la series finale… sólo pido una temporada más para un final decente.

  2. Udun

    No nos pueden dejar así!!

    Reclamo públicamente una temporada final y que aten bien todos los cabos sueltos.
    Aunque el final de esta temporada bien podría servir como series finale… supongo que se curaron en salud, pero lo dicho, quiero una temporada final!

  3. deanista

    ya no es lo que era……
    q acaben ya con ese sufrimiento….ahora me alegro de q solo duren los cpis 20 minutos

  4. alternate_javi

    Se están alargando en exceso. Yo he disfrutado más o menos la temporada, un poco más que la anterior. Aunque el final de la anterior fue mejor que éste.
    A mí lo que me provocaban los capítulos de las 3 primeras temporadas, ya no me lo provocan. Eso está tocando fondo, y ya no engancha… Esta temporada ha ido bien, ha tenido buenos capítulos, pero el final… No me ha gustado nada.
    Andy, aunque sigue teniendo sus puntos, ha perdido mucho. Y el rollo empresarial de Doug y todo eso. Y ahora, que Shane se haya metido a la poli de verdad… Ñññññ… no me mola demasiado. Y el final es un poco absurdo, armonía sacada de la manga. Podían haber tenido esa idea antes y se habían ahorrado chorradas.

    Yo antes veía Weeds por el dramatismo de la historia, sus puntos cómicos, su humor negro, su tensión y por lo que me pone Nancy Botwin. Ahora sólo la veo por lo que me pone Nancy Botwin.

    • Estoy de acuerdo en todo lo que has dicho, salvo en lo de que me pone Nancy Botwin. Cualquiera me pone mas que esa señora. Hasta la propia hermana.

  5. Rodolfo

    Despues de 7 temporadas siguíendola para mi esta serie está muerta y enterrada,vi esta temporada porque quería saber como acababa todo en caso de ser la última pero su creadora o le ha metido presión o simplemente se ha jugado un órdago con Showtime a ver que tal,sin tener en cuenta y faltándole al respeto a los seguidores de “Weeds” ¿continua otra temporada? o.k sin Nancy no hay Weeds y poco mas ¿no continua? en este caso el peor o uno de los peores finales para una serie con 7 temporadas a sus espaldas que yo he visto,estirar tanto un chicle es lo que tiene……..

  6. El final ha sido tan irregular como toda la temporada y parte de la anterior. Personalmente prefiero quedarme con los 3 o 4 primeros años y olvidarme del resto. Y por favor, que no hagan más episodios.

    Y lo peor de todo esto no es que Showtime haya quemado Weeds, para lo que ya no hay remedio, sino que este puede ser un ejemplo de la línea que piensa seguir la cadena con sus otras series. No hay más que ver últimamente a Dexter, que comenzando a evidenciar síntomas de agotamiento pretenden renovarla por dos años más.

  7. yoyoi

    A mi me parece la peor temporada de esta gran serie. La 6ª estuvo mas entretenida y divertida que esta, aun siendo las 2 ultimas temporadas las peores y la señal de que la serie tiene que terminar con la 8ª.
    El final es muy gratuito, un WTF por todos lados, del que he sacado estas conclusiones:

    - Siguen con el negocio de la droga, ahora la hermana esta metida.

    - Lo del final de la costudia compartida no lo acabo de entender, no se que cojones hacen todos en Connecticut, viven todos alli o han quedao pa comer?? wtf??

    - Shane va a ser un poli infiltrado en los negocios de su madre.

    - quien la dispara? se me ocurren miles de ideas.

    en fin, que espero que la serie termine con un final digno el año que viene y no la estiren mas.

    • Pues ojito, que según deja caer Ausiello, la renovación por una 8ª temporada está cerca, y no sólo eso, sino que también dejan la puerta abierta a una novena. Esto sí que va a ser un estiramiento de chicle hasta la extenuación.

  8. [...] interés decaer. ¿Flojea? No necesariamente. Su mejor momento, no obstante, fue y sigue siendo en Do Her/Don’t Do Her, cuando van a visitar al hermano de Zoya: ahí pillamos el concepto del personaje. Y ahí se la [...]

¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »