Review The Office: Gettysburg

El tan temido parón navideño empieza poco a poco a asomar la cabeza (Fringe ya ha dicho adiós hasta 2012, por ejemplo) y en The Office comenzamos a ver los primeros cambios importantes en sus protagonistas de cara a la segunda mitad de la temporada. Parece que tras el primer tercio de la misma ha llegado la hora de cambiar algunos planteamientos y este Gettysburg parece haber dado el primer paso. Además nos plantea un episodio donde separamos a la oficina en dos, cosa que no pasaba desde la Season Premiere y aquella famosa lista de Robert California. No me gusta entrar mucho en comparaciones, pero creo que hemos podido saborear un poco de Michael Scott de la mano de Andy y eso es algo que, aunque siga doliendo, no viene mal recordar de vez en cuando.
Comenzamos con ese cold opening que nos deja bien claro que Jim y Pam no siempre son un oasis de cordura en esta oficina tan loca. De hecho vemos como Pam se aprovecha -en más de una ocasión- de su estado físico para escaquearse de los marrones del día a día. Por un momento he llegado a pensar que realmente estaba de parto, sobre todo al ver que rompía aguas, por lo que al ver caer la botella de agua vacía de entre las piernas de Pam ha sido toda una sorpresa y la verdad es que me ha gustado. Ahora solo falta que el día que realmente se ponga de parto nadie la haga caso…
Una vez pasado el apuro nos metemos de lleno en el episodio, que nos divide por completo la oficina. Parece que Andy, no contento contener que impresionar a Robert cada vez que aparece por Scranton, quiere motivar a sus trabajadores apelando a su sentido bélico. Esta claro que hoy en día hay ciertos negocios que parecen la guerra, con batallas por ganar clientes y no se aplastado por la competencia, pero sinceramente dudo que ese sea el caso de Dunder Mifflin Sabre. El tema está en que Andy, tal y como hiciera Michael Scott, lleva al extremo sus ideas, ya lo vimos con la fiesta en Schrute Farms o el sistema apocalíptico de Dwight, y en este caso decide llevarse a sus empleados de excursión.

Seguo que a más de uno le suena Gettysburg, la localización de la (supuestamente) batalla más al norte de toda la guerra Civil Norteamericana. Pues bien, Gettysburg se encuentra a unas pocas horas de Scranton y Andy decide que es ahí donde va a intentar despertar el espíritu guerrero de sus empleados, o al menos de los que se presten a acompañarle. Pensaba que con la excursión íbamos a tener la excusa perfecta para repetir el esquema del episodio Beach Games, pero me alegro de que no haya sido así. Al final son Jim, Dwight, Darryll, Oscar, Erin, Phyllis, Gabe y Creed los que acompañan a Andy en su particular cruzada, dejando al resto en la oficina sin nada importante que hacer, al menos por el momento.
Me ha gustado la trama de la excursión por varios aspectos, pero creo que los más destacables han sido las dos sub-tramas que han derivado de la visita a Gettysburg. Por un lado tenemos a Dwight y su particular punto de vista sobre la Guerra Civil, de la cual esta convencido que la batalla de Schrute Farms fue la batalla más al norte y por otro lado la extraña representación que hace Gabe de Abraham Lincoln. En el caso de Dwight, tal es su empeño en hacerle llegar a la gente que Schrute Farms tuvo un papel importante en la guerra que no duda en discutir airadamente con Oscar con tal de convencer a la manipulable Erin, incluso se sientan con uno de los responsables del archivo histórico de Gettysburg con la intención de arrojar algo de luz sobre este asunto. Lo mejor de todo es que Dwight tenía algo de razón, y Schrute Farms fue importante durante la guerra, pero no por las razones que el pensaba. Tal y como nos cuenta un vídeo al más puro estilo ‘Canal Historia’, Schrute Farms fue una granja de acogida para aquellos hombres que no querían combatir sino expresarse artísticamente al más puro estilo colonia hippie del siglo XIX. El vídeo sobre la historia de Schrute Farms ha sido genial pero esperaba haber visto a Rainn Wilson interpretando a los antepasados de Dwight, hubiese sido la risa.

Por su parte, Gabe se ve envuelto en el ‘típico’ malentendido donde uno acaba interpretando a un personaje histórico sin querer… El caso es que no importa como acaba ahí que él no duda en echarle un par de huevos y se marca una interpretación de Abraham Lincoln de lo más convincente a juzgar por los aplausos de su público. No se porque pero, a pesar de lo extraño de la situación, me ha gustado ver a Gabe solventando la papeleta. Gabe no está teniendo una temporada muy afortunada (culpa de los guionistas, sin duda) y no le vendría mal algún que otro caramelo más para poder lucirse. Además ese aire tan ‘Creepy’ que tiene con ese cuerpo tan alto y delgado ha ayudado mucho, pero ojo que con esto no quiero decir que Gabe se haya ganado el cielo, aun le queda mucho recorrido pero hoy por lo menos no ha ido hacia atrás.
Y por último -en la trama de la excursión- tenemos Andy y su empeño por que sus empleados se empapen del espíritu bélico de la zona. No se si ha sido la mejor elección para su cometido, y de hecho ninguno de los que le ha acompañado en la excursión ha conseguido sacar esa mala baba, pero si que nos ha servido para que Jim diga lo que todos llevábamos pensando unos cuantos episodios: Andy no tiene que demostrarle nada a nadie y hace tiempo que se ha ganado la confianza de sus empleados. Y aquí es donde llegamos a lo que considero el ‘Game Changer’ de la temporada, espero que a partir de ahora Andy se centre en hacer bien su trabajo sin la necesidad de tener que demostrarle nada a nadie semana a semana, solo de esta forma tendremos la mejor versión de The Office. Mini-punto para Jim y las gorras fucsia de Andy…

Y hablando de ‘Game Changers’ pasamos a hablar de Robert California y la visita inesperada que realiza a la oficina. Es la segunda vez consecutiva que lo hace y me da a mi que no va a ser la última. El caso es que a falta de Andy, Robert decide que sean los empleados que se han quedado en la oficina pensando que no iban a hacer nada en todo el día quienes le ayuden a generar situaciones que cambien las reglas del juego, entendiendo por ‘juego’ al mercado del papel y los consumibles de oficina. No me ha parecido la mejor historia de la serie pero si que es verdad que ha servido para ver en acción a uno de los personajes más en forma y a uno de los que llevan varias temporadas sin rumbo definido: Kevin y Ryan.
Han sido muchos los que han intentado impresionar a Robert con sus ideas, sobre todo Stanley y Ryan, pero ha sido Kevin el único capaz de captar la atención de su extraño jefe. No se porqué Robert ha dado por hecho que Kevin hablaba metafóricamente cuando estaba claro que lo único a lo que se estaba refiriendo era a las galletas de la máquina de vending, pero el caso es que ha tenido algo de gracia. Pero claro, Kevin no es el tío más avispado de la oficina y eso Ryan lo sabe demasiado bien. Situación que aprovecha para sacar partido, ya que si él no puede llevarse la atención de Robert, Kevin tampoco.

Me ha gustado ver que Ryan ha tenido un objetivo claro en el episodio, que no ha sido otro que dinamitar el éxito de Kevin. Siempre he dicho que Ryan parecía perdido estas últimas temporadas, solo espero que se encuentre pronto, y esta cara de Ryan es una que no me importaría ver semana a semana, se acabo eso de ir de Hipster por la vida, pasando de todo e intentando soltar perlas que nadie tiene en cuenta.
Creo que el episodio de esta semana, sin querer aspirar a ser uno de los mejores de la temporada, nos deja varios puntos positivos y muy pocos negativos. No es un episodio donde pasen muchas cosas relevantes pero todo lo que pasa tiene sus puntos de humor y toda la trama de Andy tiene esa dosis de ternura final que se ha vuelto tan característica de esta serie. Es cierto que la mala baba de The Office parece que está desapareciendo, pero apuesto a que volveremos a ver situaciones de vergüenza ajena en breve, tengamos fe. Tal y como he dicho en la entradilla, creo que finalmente Andy va a cambiar su forma de actuar como Manager y vamos a ver otro tipo de tramas a partir de ahora, aunque es verdad que tarde o temprano Andy tendrá que plantarle cara a Robert, y eso va a ser épico… Para no perder la costumbre del Secundario de Oro, esta semana se lo lleva Gabe, que ha sido el único secundario que ha tenido que lidiar con una trama el solito, se lo ha ganado. En definitiva -y ya cerrando la review- creo que hemos tenido un buen episodio esta semana, nada que objetar ¡hasta dentro de una semana!




















Javier Riestra (@javiriestra) (@javiriestra) | 24 de noviembre de 2011 | 10:03 am
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Nacho | 24 de noviembre de 2011 | 10:48 am
Está claro que B.J. Novak, actor q interpreta a Ryan y guinista habitual de la serie, se escribe a sí mismo. Y pasa lo q pasa, q no tiene ni puta gracia, pero desde hace tiempo. Al principio tenía más sentido, primero era el becario q aspiraba a más, después fue manager y todo con un tono extravagante q hacia su gracia. xo desde hace varias temporadas solo hace comentarios inoportunos y sin gracia mirando a cámara como dejando claro q es el guinista y no el personaje quien está al otro lado.
Por cierto, otra serie que debería finalizar al acabar esta temporada. A quien le guste the office, q vuelva a verla desde le principio, xo esto no es the office.
juan | 24 de noviembre de 2011 | 11:40 am
Siento disentir con lo que dice Nacho. De hecho, personalmente se me hizo muy pesada los inicios de la 7 ª temporada y me gusta los inicios de esta octava dada la necesidad de determinar la importancia y el rol de cada uno de los personajes tras la marcha de Carrell. Aún así, hecho de menos una mayor importancia de personajes que personalmente me gustan sobre el resto: jim y Dwight, porque aunque siguen presentes, las tramas no giran tanto en torno a ellos como en otras temporadas. Hecho de menos aquellos episodios donde Dwight se autoproclamaba sheriff, encargado de primeros auxilios o aquellos donde Jim gastaba una y otra vez bromas a Dwight. En mi opinion, al margen de las tramas de steve Carrell, ellos dos mantenian la serie.
Javier Riestra | 24 de noviembre de 2011 | 12:20 pm
Bueno, coincido con Nacho en TODO lo referente a Ryan, solo tuvo realmente gracia cuando era el becario y cuando ocupo el sitio de Jim, todo lo demás ha ido de mal en peor. El caso es que no se entiende que siendo guionista no vea que su personaje está más perdido que un pingüino en un garaje… Lo de que termine la serie ya, creo que hay hueco para la salvación, pero si, creo que tras 8 largos años la serie se puede cerrar sin que sea una sorpresa eso si deberían de darle un final épisco.
Juan, coincido contigo en que esta octava ha empezado bien (unos episodios mejores que otros) y es que pasados 8 años es dificil odiar un episodio de esta serie… Tambien es verdad que Jim y Dwight necesitan salir al rescate, junto con Pam. Son los 3 pilares de la serie ahora que no esta Carell. Y ya para rematar la faena deberían de traernos a Carell para algún episodio, no es realista que se vaya y no vuelva nunca mas…
michaelJscott | 25 de noviembre de 2011 | 6:15 am
q pena, pero es verdad, no quiero que se acabe, pero al parecer the office se fue con michael scott.
demanio | 24 de noviembre de 2011 | 4:49 pm
Pues yo soy de los pocos que les gusta el personaje de Ryan, precisamente porque va de sobrado, se cree que es el normal del grupo y que todos a su alrededor estan chiflados, pasa normalmente de los grandes acontecimientos de la oficina salvo cuando le pinchan como en este capítulo, donde no puede permitir que Kevin le sobrepasara. En realidad, el no sabe lo extraño que es en realidad, tan quiero y no quiero, Me gustaba la extraña atracción que sentía MIchael scott hacia este personaje. Me gustó que ascendiera por la vía rápida, tuviera problemas con las drogas, estafara a la compañía,pase de su novia y anteponga sus intereses a los de cualquier otro, creara páginas webs que suponían un riesgo y quiebra para la compañía. Kevin me ha hecho gracia en este episodio. Gabe me está empezando a caer bien cuando lo presentan como un tipo raro y patético, y no un estirado celoso. y el resto bien, pero mejorables.
Gisella | 25 de noviembre de 2011 | 12:59 am
M encantó lo de Gabe.. el fanatismo de de los gringos por sus personajes historicos me hace mucha gracia..