Review The Expanse: Here There Be Dragons

Cuando aún quedaba Tierra por descubrir, los cartografos marcaban las zonas aún inexploradas con criaturas mitológicas. Bestias y otros peligros inimaginables estaban destinados a aquellos viajeros más temerarios que se atrevieran a traspasar el límite del mundo conocido. HIC SVNT DRACONES, aquí hay dragones. Esta inscripción advertía a los incautos en uno de los primeros mapamundis realizado pocos años antes de que Magallanes circunnavegara el mundo por primera vez. Ahora conocemos al detalle la superficie no solo de nuestro planeta, sino de todos los grandes cuerpos del sistema solar. Ya no tenemos miedo a los límites, la humanidad está libre de las ataduras de la ignorancia. ¿La ciencia ha demostrado que los monstruos no existen… o puede que simplemente no los hayamos encontrado todavía?, ¿Habrá que volver a pintar dragones en las cartas estelares?

El título de este episodio parece jugar con aquellos que comparan a nuestra serie espacial favorita (en emisión) con Juego de Tronos. Pero, aunque los dragones de The Expanse no echan fuego, vamos sobrados de intrigas políticas, personajes grises, guerra, muerte y actos deplorables. Como nos tiene acostumbrados, el capítulo se vertebra en tres tramas que se ramifican y enlazan como los tentáculos azules de la protomolécula, y al igual que ellos nos asombra y nos asusta a partes iguales. Han pasado muchas cosas, y hemos aprendido aún más de lo que ha venido pasando… ¿Qué os parece si, en deferencia a los belters, vamos de fuera hacia adentro?

La situación pinta muy mal en Ganimedes. Lo saben los que están dentro, y los que lo vemos desde fuera, como nosotros y Alex. El piloto se empieza a impacientar y descubre que una de las naves tiene un plan de vuelo algo sospechoso. Si se tratara de alguna operación encubierta sería fácil colarse en su lugar, pero ¿cómo llegar hasta allí desde la recóndita luna en la que se encuentra atrincherado? Pues a falta de motores, buenos son los impulsos gravitatorios. Como se ha venido haciendo desde siempre, las orbitas de las diversas lunas le sirven para planificar una intrincada trayectoria, que debería llevarle de vuelta a sus compañeros sin levantar sospechas.

El resto de tripulantes de la Roci están siguendo los pasos de Strickland y la pequeña Mei en los cimientos de una base moribunda, donde el efecto cascada alcanza ya al ecosistema humano. Vemos como el doctor pasó por esos mismos pasillos hace no hace tanto, y entendemos que haya podido trabajar tan bien como pediatra. En una preciosa historia le cuenta a la hija de Prax su visión sobre la necesidad de luchar para ser mejores, aunque sabemos que se refiere a una metamorfosis más literal. Las crisálidas son unos tanques donde mantienen a los niños, la mariposa puede salir al espacio sin traje protector. Todo esto lo descubrimos de boca de Umea, la asistente de Strickland, y de la intrusión que hacen los de la Roci en sus instalaciones.

Prax no está preparado para lo que le pueda haber pasado a su hija, esto es algo que sabe bien Naomi. Ella tuvo que renunciar al fruto de su vientre, algo que quizás no sepa ni Holden. Amos no es el único con un pasado misterioso, aunque quizás el suyo también esté ligado a la perdida de niñas pequeñas, ya que empatiza perfectamente con la causa del Ganimedano. Tanto como para recibir una bala por él (“¿Por qué siempre soy el que acaba con un disparo?”). “¿Por qué eres tú al que acaban disparando?” Preguntará Alex cuando les encuentre tras el tiroteo en que Umea acaba muerta, no sin antes dejarnos claro que hay muchos más como ese hibrido que ha escapado.

Todo se les ha ido fuera de control a los de la Roci y a los de Ganimedes. Empiezan a comprender la magnitud de algo que parecía limitarse a Eros y la estación de Dresden, y acabar con la protomolécula va a ser más difícil que destrozar unas muestras (y recordemos que ni eso pudieron hacer). Por lo que, mientras que un Holden cada vez más justiciero sale con Prax y Alex a la caza del protohumano, Naomi y Amos se quedarán para ayudar en lo que sea posible en la estación. “Tenemos que hacer el bien dónde y cuando podamos”. Con la promesa de volver a verse y un beso, el recién reunido grupo vuelve a separarse.

Pero si en Ganimedes pudimos entender un poco mejor el cómo del proyecto Caliban, en la Tierra descubriremos el por quienes. A falta de Mao, Errinwright va a ser la cabeza de turco en las investigaciones sobre Eros. Esto es algo que parece asumir con ligereza cuando Avasarala le filtra la noticia, suponemos que tendrá más cartas diplomáticas en la manga. El consejo de la vicesecretaria, que sigue queriéndole como aliado, es que aproveche esas juntas para dar toda la información que posee para obtener un mejor trato. Algo que pueda tener que aplicarse a ella misma en el futuro, ya que Jules-Pierre contacta con ella para ofrecerle un encuentro. ¿Querrá que sea su nuevo contacto?, ¿confesar?, ¿se trata de una trampa? A pesar de las reticencias de su espíasesor personal, sabe que, dada la situación, no puede dejar pasar la oportunidad. ¿Qué es la inmunidad de una familia y su propia integridad física ante el futuro de nuestra raza?

Debió de ser el día de suerte de Avasarala, si, porque hay alguien más que parece confiar en ella. La sargento Draper escuchó sus palabras y vio lo que vio en Ganimedes. Sus superiores se niegan a darle información, y su escapada al oceano iba a tener consecuencias. La insubordinación, cuestionar a sus superiores, exigir respuestas… Draper ya no puede seguir siendo un soldado. Volvería a casa como civil, si una subsecretaria no hubiera dado parte de actividad terrorista del que abría sido su transporte. Sin nada más que perder, Bobbie aprovecha el tiempo que le queda en la Tierra para enfrentarse a Martens y sacarle la verdad a golpes (literalmente). Así descubre que Avasarala estaba en lo cierto. Los marcianos están detrás del proyecto Caliban (¿desde siempre o desde que Mao se fue del lado de Errinwright?). Las imágenes del dron que Bobbie vio aquel día junto con el sexto hombre se acompañan con un informe muy claro. Todos fueron conejillos de indias. Carnaza de un experimento. La única salida de la exmilitar es escapar de la sede de la MCR y entregarse a las Naciones Unidas, junto con la información confidencial, con la esperanza de que allí haya alguien en quien pueda confiar.

Mientras, en Venus también hay un ejercicio de confianza. La Arboghast sigue teniendo problemas con una nave de la MCRN (ahora sospechamos si compinchada) y las sondas de investigación que envían no llegan al lugar del impacto. La actividad es anómalamente hostil en la zona. Entonces Iturbi alienta a Janus para romper el protocolo. Referencia a Magallanes y los gigantes que avistó en la Patagonia y como los pioneros no pueden restringirse al manual, ya que no hay mapa que seguir en lo desconocido. Si unen la protección de las dos sondas que les quedan y las lanzan a menor altura quizás lleguen. Y algo completamente desconocido es lo que encuentra la sonda en los escasos segundos en que consigue mantenerse operativa. El lugar del impacto esta surcado por unas brillantes luces que ya nos son familiares. La protomolécula se está haciendo con él, quizás con todo Venus, y ya vimos los efectos del ente azulado cuando tomó ese pequeño y lejano asteroide.

La cosa no puede estar más interesante en esta expansión acelerada. Algunas piezas ya nos van encajando, otras van tomando posiciones. Próximamente esperamos ver esa reunión de Avasarala con Mao, el juicio de Errinwright, y todo lo que aún puede pasar en Ganimedes, Marte y, sobretodo, Venus. ¿Tendrán allí buenos sombreros? Y no nos olvidemos de los Belters. Ceres y Tycho aún tienen mucho que decir. Recordemos que hay un OPA extremista suelto con bombas nucleares y un rehén con amplios conocimientos; y un exmarine de la UN que no quiere ser exportavoz de la OPA todavía. El plano estelar del sistema solar se ha vuelto mucho más peligroso, ¿No os parece? Yo ya estoy modificado mis mapas.

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4.6
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7 comentarios

  1. Anónimo

    Parece que Josephus se ha aficionado al bricolaje y se está montando un nidito de amor bien bonico…

      • Anónimo

        ahora ya más en serio, tengo mucha curiosidad por ver lo que hace la protomolecula en venus… porque si es capaz de moverlo como Eros… lo que parece claro ya a estas alturas es que no la van a poder contener (demasiados “focos”), así que veremos cómo lidian con ella…
        y a ver si volvemos a ver a Josephus, el mejor personaje de la serie para mí!

        • Yo opino como tú, aunque añado que puede que la protomolecula por si misma no sea peligrosa. Me explico. Cuando Eros iba a la Tierra, lo hacía controlada por Julie, que queria volver a casa en ese maravilloso capitulo de “Home”. Los protohumanos de Ganimedes son hibridos creados a partir de niños asustados y manejados con fines militares (ya nos decían que habian podido conseguir que hicieran lo que querían). ¿Ahora en Venus la protomolecula será libre? Claramente no esta infuenciada por Jules-Pierre Mao, pero ¿seguirá la voluntad de Julie, de Josephus, o de ambos…? Y en cualquiera de los casos ¿Cuales serán sus intenciones?

          • Anónimo

            una teoría loca: protomolécula “buena” (controlada por Julie y/o Josephus) vs. protomolécula “mala” (protohumanos soldados de ganímendes).

  2. Josephus se siente observado

    Sois unos mirones. Estamos aquí Protojulie y Protoyó en el tema y tenéis que enviar a un vasco y un calvo voiyeurs. Muy mal. Protomolécula mala y buena. Calibán y Ariel.

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