Review Dexter: Sin of Omission

Puede que Dexter no esté al nivel de años anteriores. Y digo “puede”. En lo que no ha notado ningún cambio la serie es en la audiencia, que sigue fiel semana tras semana y el domingo pasado marcó nuevo récord (sin contar la premiere) de la sexta temporada: 2,05 millones de espectadores. Si alguno de esos dos millones veía la serie por primera vez, seguro que se llevó una imagen equivocada de quién es el protagonista de la serie. Porque Dexter está siendo menos Dexter que nunca este año: caótico en la investigación del Doomsday Killer y nada cuidadoso con su entorno, en especial con Debra. Claro que si hablamos de gente poco cuidadosa, yo podría ser el presidente, porque es indigno que una review de Dexter llegue tan tarde. A partir de mañana, como prometimos en nuestro encuentro virtual, vuelven las pre reviews a Todoseries. Vamos con Sin of Omission…
Therefore, to him who knows to do good and does not do it, to him it is sin
“El que sabe hacer lo bueno y no lo hace, comete pecado” (Santiago 17:4). Ese es el versículo que da título al octavo capítulo de la sexta temporada, un episodio flojo en el que apenas miramos hacia atrás para afrontar las consecuencias de ese viaje a Nebraska, ni nos movemos hacia delante en el caso del Doomsday Killer, ya que seguimos teniendo la misma duda que al principio de temporada: ¿existe realmente el profesor Gellar? Una cuestión que puede servir para enganchar a la audiencia y que serviría como complemento a una lucha a tres bandas entre el Doomsday Killer, Dexter y Debra, pero que no funciona como epicentro de la temporada. Al menos, no está funcionando para mi. Pero no todo son críticas. Me gusta cómo la sexta ha sabido encontrar y presentar puntos en común entre Travis y Dexter. En Sin of Omission, por ejemplo, esas similitudes se han reflejado en la figura de sus respectivas hermanas, aunque una y otra han tenido un final distinto. Pero empecemos por el principio…
Nebraska le ha salido muy caro a Dexter. Y no por la pasta que se habrá dejado cruzándose medio continene americano (1789 millas, según Google Maps), sino porque es posible que haya perdido dos hermanos por el camino. El primero lo atropelló la semana pasada. La mala conciencia le ha durado a Dex cinco días, porque al sexto parece haber borrado completamente de su memoria al Ice Truck Killer. Esperaba sinceramente alguna mención en Sin of Omission, si no por parte del poco comunicativo Dexter, sí a través de la figura de Harry Morgan. ¿Ya se han esfumado las ansias de matar? ¿Ya no tiene sed el Oscuro Pasajero? Ese es uno de los temas por los que decía que nos han cambiado a Dexter. En años anteriores, si el analista de sangre se pasaba dos días inactivo, al tecero ya tenía a su Oscuro Pasajero picándole a la puerta. Ahora ya no tiene urgencias. Podríamos entenderlo como una evolución del personaje, que ha aprendido a controlarse, pero eso no encaja con el Dexter descontrolado de la semana pasada, ni con el que hemos visto durante cinco años. Ese viaje a Nebraska, decía, también lo ha alejado de Debra, que está harta de las excusas de su hermano y que ya no sabe cómo hacerlo para que le entregue su confianza. Ni siendo compasiva, ni siendo dura, ni con un buen trozo de carne. Y si un hombre le da la espalda a un buen entrecotte y a una cerveza, es que algo le va mal ahí dentro.
Rezo, ya que estamos en la temporada más religiosa, para que ese distanciamiento entre hermanos sea el embrión de las dos últimas temporadas de la serie. Sería lógico, y casi necesario, que Debra empezara a dudar de las constantes excusas de su hermano. Y que poco a poco fuera descubriendo quién es en realidad Dexter Morgan. Ahora es un hermano que no comparte con ella su vida, mañana será un solterón raro que sale demasiado por las noches y al tercer día debería ser un tipo oscuro al que seguirle la pista y al cuarto debería dudar de la pregunta de la psicóloga de si cree que su hermano quiere matarla. Si la serie coge ese camino, prometo olvidarme de esta sexta temporada…
Lo mejor de este 6×08 son los paralelismos en la historia entre Debra y Lisa, la hermana de Travis. Una y otra confían en sus hermanos, los adoran y los protegen, pero también son conscientes de que ocultan algo. A su vez, tanto Dexter como Travis tienen clarísimo que lo último que desean es que sus hermanas sufran, ya sea por conocer quiénes son en realidad, ya sea porque alguna de sus locuras acaben por salpicarlas. Como así ha sido. El becario de Masuka ha sacado una lista de sospechosos y el departamento de Miami, con Debra a la cabeza, se ha puesto manos a la obra para dar con el ayudante del Doomsday Killer. Debra ha visitado a Lisa poco antes de que Travis decidiera alertarla de que estaba en peligro. Y en ese ratito juntos, ha aprovechado para matarla y vestirla de La puta de Babilonia, tal y como le había indicado Gellar horas antes. ¿O ha sido el propio Gellar el autor del crimen? Sea quien sea el culpable, luego lo discutimos, la cuestión es que Travis ha pasado a ser el hombre más buscado del Departamento de Miami. Y eso significa que tanto Debra como Dexter están siguiendo al mismo hombre. Bien.
Al Departamento de Miami, por cierto, le vendría muy bien resolver algún caso para dejar de ser uno de los más inefectivos del país. La teoría dice que la forma más rápida para aumentar el % de éxito es cerrar los casos sin investigarlos. Y Laguerta ha ordenado ponerlo en práctica. La sexta temporada se ha decidido a sacar de la madriguera a la ex lieutenant y, la verdad, lo ha hecho con bastante acierto, ya que ahora estamos deseando saber (al menos yo) por qué Maria tenía tanta urgencia en ese caso concreto y quién estaba al otro lado del teléfono cuando decía: “estoy segura, ya no tienes que preocuparte de nada”. ¿Es que está encubriendo al asesino de la prostituta? ¿Acaso es algún conocido? Recordemos que la temporada empezó con Laguerta ganándose un ascenso a costa de una información privilegiada que tenía del jefe Matthews. ¿Tiene algo que ver la historia de la prostituta con Matthews? ¿O es cosa de Quinn? Sí, cuando hay una prostituta en esta serie, me da por buscar a Quinn. En este 6×08 ha vuelto a demostrar que es un gran policía: valiente de día, bebedor de noche. Claro que este año todavía no lo hemos visto de día, en lo que sólo puede ser una pista de que su futuro en la serie pinta oscuro, como el strip club donde ha vuelto a perder la dignidad. No mucho más interesantes ha sido la historia de Batista, que ha ido a cenar con el tipo que le da faena por la mañana y por la tarde se enrolla con su hermana. Entiendo que llevara una pistola para intimidarle, pero espero algo más y mejor para un secundario como él. De verdad, la serie debe replantearse qué hacer con sus secundarios, porque este maltrato no beneficia a nadie.
Por otro lado, sigo sin entender por qué Dexter no ha matado aún a Travis. Vale, sí, lo está usando para encontrar a Gellar, ¿pero desde cuándo Dex necesita un ayudante para matar? La penúltima vez que se acercó a un asesino en serie y entró en su vida, su mujer acabó desangrándose en una bañera. ¿Es que no ha aprendido de los errores? Parece ser que no. Por eso se cuela en el trabajo de Travis, luego lo asalta en un bar y finalmente encuentra su ayuda gracias a una extraña visita a un cura demente. No, definitivamente, esta no es la forma de actuar del clásico Dexter. Espero que este cambio de escenario, ahora que el Departamento también sigue a Travis, espabile al analista de sangre, porque a este paso Travis habrá matado hasta a los guionistas antes de que Dex haga alguna cosa para detenerlo. Su último acercamiento parece que no va en esa línea, ya que un Travis atado y herido se ha comprometido a ayudarle a encontrar a Gellar, que se ha escapado de la iglesia utilizando un truco de escapismo que ni el mismísimo Houdini. ¿O es que nunca ha estado allí? En los comentarios podemos debatir sobre el gran asunto de la sexta temporada.
¿Existe Gellar? Si es que sí, necesito que me expliquen cómo es posible que mate a plena luz del día, monte una escena del crimen en el patio de un colegio y se escape saltando del segundo piso de una iglesia por una ventana minúscula. Eso sólo en este episodio. Y si no existe, que es lo que pensamos muchos, me gustaría que me explicaran cómo un hombre (Travis) puede matar a su hermana si un minuto antes quería informarle de que estaba en peligro. O que no se haya cuestionado por qué nadie interactúa jamás con el profesor Gellar. Y, en consecuencia, cómo es posible que no haya dudado ni un segundo de sí mismo. Para mi, la serie está siendo bastante tramposa en todo este asunto, hasta el punto que ya no sé si es más lógico que exista o que no exista. ¿Vosotros qué pensáis? ¿Y qué os ha parecido este 6×08? A mi, como véis, la sexta no me está convenciendo…




















Ice_Guard | 27 de noviembre de 2011 | 8:24 pm
Sí, la cosa va bastante muy atrasada, ¿no? XD Por cierto, a mí Dexter me sigue entusiasmando mucho, pero la noticia de la renovación por 2 temporadas más me dejó bastante descolocado. Tengo mucha curiosidad por ver cómo lo van a desarrollar, aunque creo que las posibilidades de que Dexter cierre por todo lo grande cada vez son más lejanas y remotas
Alter34 | 27 de noviembre de 2011 | 9:30 pm
Pues… que será mejor? que Gellar exista o no? A estás alturas se han dado demasiadas vueltas y cualquier solución (que el tipo exista o no), me parece como mencionas en la review algo tramposo.
De la sexta temporada pues, no lo sé, supongo que nos acostumbramos a ver una enorme serie, y pensamos que el paso de las temporadas no la desgastaría, pero nos equivocamos.
Creo que el problema es que está serie se está haciendo muy extensa, la premisa base se está quedando cada vez más corta y Showtime está decidida a exprimir a la serie y al personaje hasta lo último.
Ojalá tengan cuidado, porque de seguir así para la octava no quedará nada de lo que hizo a dexter una serie memorable.
figue | 27 de noviembre de 2011 | 9:36 pm
Hmmm… interesante lo que han hecho en este episodio… creo que por fin nos han dicho que Gellar no existe. Si os fijais , cada vez que Travis interactua con Dexter , nadie más habla con él (en el trabajo de Travis , un tio le saluda , pero ni mira a Dex , y en la cafeteria , el que tiene al lado tampoco le mira , ni le atienden los camarareros…) Creo que Travis sabe que Gellar es imaginario , y ahora piensa que Dexter también lo es. Piensa que son como Harry y el Ice Truck Killer para Dexter , simplemente su conciencia , uno bueno y uno malo…
Juan | 27 de noviembre de 2011 | 11:16 pm
Interesante review David.Muchos se preguntaran al igual que tu porque Dexter aun no liquida a Travis, y es por lo que le dijo: Que era el profesor quien asesinaba y Travis creia bajo su influencia que hacia lo correcto. Dexter le perdono la vida, justo por lo que planteo acerca del efecto de la religion en este capitulo: el hermano Sam “le pasó” algo de su luz, a su vez lo mismo hizo con Travis.Supongo que los guionistas quieren mostrar a un Dexter más controlado(evolucionado), o algo así.
Manuel1 | 27 de noviembre de 2011 | 11:46 pm
Misericordioso.
Fosca | 28 de noviembre de 2011 | 1:21 am
Yo me huelo que va a volver la Rubia!!! y más después de esta entrevista: http://www.llegaronparaquedarse.net/2011/10/dexter-entrevista-brea-grant-para.html
PD: ¿un voto por mi tributo a Dexter? ^^ http://www.blaffin.com/fox/participation/homenaje-a-dexter
rtrek | 28 de noviembre de 2011 | 2:33 am
Desde un punto de vista criminológico no es nada descabellado que Travis pase en 1 minuto de querer avisar a su hermana a matarla. De momento casi todo cuadra más o menos.
Germán Ortiz | 28 de noviembre de 2011 | 8:16 am
Cuidado spoilers. Las preguntas hechas en la review se han respondido en el noveno episodio.
Travis está chiflado a más no poder y Dexter está cometiendo demasiados errores.
Tamara | 28 de noviembre de 2011 | 8:59 am
Aunque esta claro que no es dexter de temporadas anteriores, coincido con algunos comentarios en que nos quieren presentar a un dexter mas evolucionado, mas persona (solo hay que comparar las temporadas…)
(lo apuesto y lo espero!!)
En cuanto a esta temporada en concreto, yo apuesto a que el profesor Gellar no existe, es todo cuestión de travis, que esta tan sumamente tarado, que hasta Dexter no es capaz de ver como es realmente… Apuesto por un giro de guión que nos deje patitiesos
Messi | 28 de noviembre de 2011 | 9:32 am
Lo tengo clarísimo, la sexta está de rebajas: me parece una merdé la cantidad de escenas inútiles que pueden incluirse en un capítulo: Masuka y Quín en el bar de las estripers es relleno, Angel amedrentando al tontolaba que ayuda a Masuca es relleno (vuelve Breaaaa), la trama que se trae Lagarta con la prostiputa muerta es relleno del peor. Si se le quita toa la paja al capi se queda en unos veinte minutillos escasos, y todo pa darle vueltas a si Adama existe o no. Vengaporfavor, a ver si vamos a tener que darles la razón a quienes disen que la serie llegó a la cima con el (impresionantísimo) final de la cuarta. Si sigue a este ritmo cansino, con tramas bobas, que no me esperen para la 7ª y la 8ª.
OsvalditoPanchi | 28 de noviembre de 2011 | 11:53 am
“Por otro lado, sigo sin entender por qué Dexter no ha matado aún a Travis”. Por esta frase quedas invalidado siquiera para dar tu opinión sobra la sexta temporada. Creo que esta bastante claro el porque Dex no mata a Travis ni lo hara. Y la ventana por la que se escapa Gellar no es minuscula…
En fin, criticar por criticar y hablar por hablar.
David Martínez | 28 de noviembre de 2011 | 12:27 pm
¿Y cuándo crees que podré estar “validado” de nuevo para escribir otra review de Dexter? Ah no, espera, si decido yo cuándo las escribo…
beny | 28 de noviembre de 2011 | 12:44 pm
La sexta no está mal, pero claramente no está logrando recompensar las espectativas de los seguidores. Suponemos que Gellar está muerto, pero yo creo que habrá algún giro en ese sentido, pues lo están dejando demasiado claro. Nebraska estuvo bien, y nos están cambiando a Dexter, “evolucionándolo”, lo cual también veo bien, personalmente no me gustaría que trataran a Dexter como si fuera un personaje de SitCom. Está bien que cambie.
Eso sí, este episodio es una aberración, una pena. Tan lamentable que corre el riesgo de que no termine de ver Dexter de aquí en adelante, teniendo en cuenta las influencias de otras grandes series que uno le quedan por ver. Decidiré hoy.
Nacho | 28 de noviembre de 2011 | 1:14 pm
Pues qué queréis que os diga, a mí este episodio me gustó más que el anterior. Parece que nos mete más en la historia, que por otra parte a ver si empieza a atraer de una vez. Es cierto que da la sensación de q la srie desaprovecha muchas oportunidades. Recuerdo q antes era yo como espectador el q alucinaba x cómo Dexter forzaba la situación hasta el extremo y ahora no hacen mas que quedarse en minucias, tensión mínima.
Nacho | 28 de noviembre de 2011 | 1:19 pm
Hay un aspecto que me gusta cómo lo están abordando. Si os fijáis y según pienso, Travis es un tipo igual que Dexter, aplicado, con una hermana protectora, si hasta tienen un nombre curioso los dos. Ambos son asesinos en serie, con la diferencia de que Dexter estuvo conducido por el código de Harry y la “presencia” que ve y oye le guía hacia ese código. Travis en cambio, no ha tenido esa suerte y la presencia que él siente es la de Gellar, de un perfil muy diferente.
Quizá Debra descubra el secreto de su hermano a raíz del descubrimiento del de Travis…
RSC | 28 de noviembre de 2011 | 2:27 pm
Quizás en el último capítulo veamos a Travis hablando el solo con el Gellar imaginario y realizando todo lo que se supone que hace el profesor supuestamente muerto hace años,veremos,yo no lo tengo tan claro ¿él se encadena a si mismo y de esa manera? complicado ¿no? creo que la apuesta de esta temporada de los guionistas ha sido ese juego con respecto a esos detalles de la existencia o no de Gellar y la paranoia-esquizofrenia o ambas de Travis,interesante pero yo hubiese preferido un villano a lo Trinity con el nuevo detective desconfiando y pisándole los talones a Dexter a lo Doakes o Debra oliéndose ya algo de su hermano e incluso descubriendo cosas,para mi temporada flojita de Dexter pero la serie sigue teniendo calidad.