Review Black Sails: XXXIV

barcos 590
AVISO SPOILERS: En este artículo se habla libremente de la serie. Por tanto si aún no has visto el XXXIV (4×06) te recomiendo que sigas el consejo de Gandalf el Gris y huyas de la insensatez.

Con el XXXIV cruzamos con mucha emoción y algo de tristeza la línea divisoria de esta maravillosa e impecable última sinfonía de Black Sails, y una vez más, y ya sin extrañarnos lo más mínimo, Starz vuelve a ensamblar otro capítulo demoledor, comprimiendo y exprimiendo toda la acción en el asedio y posterior asalto de la flota española a la isla de Nassau y demostrando que puede competir de tú a tú y sin ningún tipo de complejos con obras mastodónticas como Juego de Tronos. Y os confieso que estas últimas semanas no he dejado de pensar que ya era hora de que alguien le plantara cara a la adaptación del orondo y entrañable George R. R. Martin. Porque de hecho Black Sails se podría autodenominar como el Juego de Tronos Piratas de Starz. Vale que no hay dragones, pero con los majestuosos e imponentes navíos uno se acaba sintiendo más que satisfecho.

Vuelve a firmar el libreto, como de costumbre, la dupla formada por el showrunner Jonathan E. Steinberg y su inseparable Robert Levine, mientras que la faceta de realización ha recaído esta semana en otro veterano de la televisión como es Steve Boyum, todo un dinosaurio de la industria cinematográfica, sin duda uno de los mejores especialistas en escenas de acción, y en cuyo currículo podemos encontrar series tan longevas como “El Equipo A” u otras más recientes como “Buffy Cazavampiros”. Y a decir verdad, se nota su mano a la hora de usar sabiamente los recursos del canal para dejarnos ojipláticos durante todo el metraje, y muy especialmente con la grandiosa (aunque corta) set-piece del ataque naval a la isla.
eleanor 590
Al final del capítulo anterior vimos cómo una flota de navíos de la Armada Española se acercaba amenazante a Nassau, con el objetivo de aniquilar a todos los piratas de la isla gracias al pacto de conveniencia acordado en Cuba entre el hábil Rogers y el gobernador Raja, un acuerdo in extremis que debía garantizar, por encima de todo, la seguridad de Eleanor Guthrie. Pero en la guerra no se puede planificarlo todo, y en esta ocasión el tiro le saldrá por la culata al gobernador Rogers, comprobará que la suerte no está de su lado, y no tardará mucho en darse cuenta de que probablemente se equivocó al echarse cual amante apasionado a los brazos del Imperio Español. El enemigo de mi enemigo los piratas es mi amigo. O al menos eso debió de pensar en el momento de atracar en el puerto de La Habana con aires de conquistador.

Nassau ha caído. Los tambores de guerra retumban con fuerza en la isla, y los atronadores cañones de los barcos fondeados empiezan a escupir fuego desde la bahía, arrasando con todo y evidenciando el poderío de su arsenal naval y una insultante superioridad numérica. Los españoles han desembarcado, y el festival de ejecuciones, saqueos y violaciones no tarda en comenzar. Mientras tanto, Silver logra replegarse y reducir a una primera avanzadilla enemiga con la ayuda de Julius y sus hombres, pero las cosas se seguirán torciendo, y la única alternativa que les quedará será abandonar Nassau. Así las cosas, nuestros amigos pondrán pies en polvorosa para refugiarse y reorganizarse en la isla del difunto señor Scott, a la que, por cierto, ya están acudiendo hombres de todas las regiones de la zona para unirse a la revolución. Posiblemente la única buena noticia para nuestros amigos, porque todo lo demás son desgracias.
silver 1
Y me refiero al triste desenlace en la cabaña en la que se oculta el grupo de Eleanor, Flint y Madi. Porque después de acabar con una primera patrulla de soldados españoles, Flint, con la ayuda de los hombres de Guthrie, perseguirá a un segundo y reducido grupo para impedir que informe de su ubicación, lo que dejará la cabaña desguarnecida, y lo que es peor, a las dos mujeres a merced de un furibundo soldado español que consigue sobrevivir, y que tras dejar inconsciente a Madi, hiere de muerte a Eleanor en un dramático y agónico enfrentamiento, no sin antes acabar engullido por las llamas. Madi queda atrapada en el fuego que consume la cabaña, pero Eleanor tampoco se salva de su herida mortal. Sin duda, un triste final para dos personajes importantes dentro del universo de Black Sails, porque no hay que olvidar que ambas eran piezas claves por su capacidad diplomática, y en el caso de Eleanor, por su constante protagonismo a lo largo del show y desde el mismo episodio piloto. He de confesar que verla yacer en el suelo mientras Rogers llora su muerte me encogió el corazón.

Por otra parte, y ya para ir cerrando el análisis, quería comentar un par de cosas que podrían haber pasado desapercibidas, y es que tanto la liberación de Billy Bones por parte de uno de sus fieles amigos, como la visita de Max a una convaleciente Anne y su consiguiente proposición a Rackham de acudir al abuelo de Guthrie en busca de ayuda, han quedado eclipsadas y reducidas a poco menos que una mera anécdota, obviamente por el duro golpe que ha supuesto la muerte de Madi y Eleanor y las repercusiones que esto tendrá en un futuro inmediato. No obstante, estaremos muy atentos a los movimientos de bravo Billy, y en especial a la pareja formada por el pícaro capitán y la ex-madame reconvertida en burócrata, porque es innegable que ambos han venido jugando un papel fundamental dentro del esquema de Black Sails.

Como he dicho anteriormente, XXXIV se presenta como otro más capítulo fantástico, no tanto por las dramáticas muertes de las dos mujeres más importantes del momento, sino por el efecto mismo de este trágico suceso que va a trazar inevitablemente un punto de inflexión en el conflicto pirata, marcando el devenir de los actos de John Silver y muy especialmente del gobernador Rogers, y puede que al final sea esa sed de venganza la que consiga cristalizar la idea de un verdadero enemigo final a combatir entre todos, el poderoso Imperio Español, quien no ha tenido reparos en asesinar a Eleanor Guthrie, violando con ello el acuerdo que firmó en su día con Rogers. Y ahora sí, es al implacable gobernador Raja a quien nos tenemos que dirigir esta semana para espetarle lo mismo que a nuestros amigos cuando vimos a los barcos acercarse a la bahía de Nassau: no tienes ni idea de lo que se te viene encima, así que “agárrate los machos”. Una expresión que curiosamente significa lo mismo aquí en España que en Cuba.

Nota del autor
5
Vuestra nota
Review Black Sails: XXXIV
5 (100%) 4 votes

Categorías: Black Sails Reviews Etiquetas: , , ,

1 comentario

  1. sofi

    Muy triste la perdida de Eleanor y Maddy y como bien dices, traerá terribles repercuciones en las desiciones de Jhon Silver y del Capitán Rogers.
    Cada vez más emocionante y espero cada capítulo con una mezcla de espectación y tristeza, pues se que cada vez nos acercamos más al final.

¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »