Review Anatomía: Throwing it all away + We gotta get out of this place

El feto dentro del feto - 10x16 Anatomía de Grey

No me gustan las dobles reviews. Imagino que a ninguno nos gustan. Cada capítulo se merece una reseña individual, con sus comentarios, teorías y valoraciones. Sé lo que están pensado: no te gustarán, pero que estés escribiendo una doble reviews es sólo culpa tuya. Y tienen razón. Es más, se me han juntado tres capítulos, pero el 10×17 -que aún no ha visto- tendrá una entrada propia. Por ahora, nos vamos a centrar en Throwing it all away y We gotta get out of this place, dos capítulos, que dicho sea de paso, no han estado mal. ¿Te pones la bata y los comentamos?

No puedo justificar este enorme retraso, porque lo cierto es que tenía la review de Throwing it all away casi escrita –entradilla, canción final elegida- desde hace casi una semana, pero nunca encontraba un hueco para rematarla. Lo bueno- para mí, porque a ustedes eso les dará un poco igual- es que voy a poder aprovecharla antes de meternos de lleno en el 10×16.

El 10×15 ha sido un capítulo dedicado a la evolución. En su píldora de sabiduría semanal, Meredith Grey nos habló precisamente de eso, de dejar atrás lo que no nos sirve, lo que nos hace daño. Los protagonistas se han deshecho de muchas cosas, tanto a nivel físico como psicológico y a la cabeza han estado Callie y Arizona. Tras un 10×14 en las que las vimos muy felices pero un poco desaparecidas, las chicas han protagonizado las principales tramas de la semana en un capítulo que avanza para casi todos los personajes, y eso es bastante complicado en con quince miembros en el elenco.

Empecemos por Arizona y su pierna, que en este episodio ha tenido sido casi la protagonista número dieciséis. Nos la enseñan en la primera escena, cuando la pediatra aún está en casa, y nos la muestran otra vez cuando se rompe. Y después, el chirrido constante de la prótesis suplente nos recuerda que sigue ahí. Los guionistas han querido que recordemos más que nunca que Robbins sufrió una amputación, para que seamos testigos de cómo la rubia lo ha superado por completo.

Callie, Arizona y la pierna - 10x15 Anatomía de Grey

A través de la paciente de su mujer, la cirujana ha podido ver el sufrimiento que hubiese tenido que pasar si hubiese logrado salvar su pierna y se ha dado cuenta de que, a pesar de las rozaduras y de todo lo que ha tenido que pasar, su calidad de vida es mejor con la prótesis. La actitud de Arizona me ha sorprendido tanto como a Callie. Pero es la gran noticia del capítulo: Robbins no sólo ha incorporado por completo su nueva pierna a su vida, sino que ha entendido que puede ser feliz a pesar ello. Y eso no lo podíamos decir a principios de temporada.

Para Torres ha sido un capítulo lleno de frustraciones, empezando por su propia mujer. La reacción de la pediatra, por muy positiva que vaya a resultar a la larga para su matrimonio, ha provocado que la niña a la que atiende y su padre acaben tomando la decisión de amputar las dos piernas. Y eso significa que Callie ha acabado tirando tres años de su tiempo a la basura, aunque lo que realmente le molesta es saber que era la mejor opción que podía ofrecerle y no lo ha hecho.

El segundo golpe, y que tendrá más resonancia en las próximas semanas, es el que le da Shepherd. Derek ha empezado a trabajar en el proyecto de la Casa Blanca y, aunque de momento no se vislumbran problemas con Meredith, los que va a tener con Torres parece que serán más graves de lo que yo suponía en un principio. Porque Callie no sólo va a perder al neurocirujano, sino también a los sensores cerebrales que él ha diseñado. Es verdad que ni tiene directamente la culpa ni quiere quitárselos, pero lo cierto es que la cirujana de trauma no se merece esto. Y más si tenemos en cuenta que fue él quien la animó a continuar en el proyecto hace unos meses, cuando era ella la que quería dejarlo. Si al menos pudiese continuar sola con los sensores de Derek…

El último palo para Torres es la entrevista con Recursos Humanos. La queja presentada por Leah Murphy, sorprendentemente, no era contra Robbins, sino contra su mujer. La escena que se está investigando es ésta, y, aunque me cuesta mucho, entiendo la posición de Leah. La propia Callie ha reconocido al final que fue poco profesional con ella y, en ese momento –e imagino que en días sucesivos-, vio cómo su aprendizaje se veía afectado. ¿Era necesario llegar a presentar una queja formal? Si tenemos en cuenta todos los líos que, en sus tiempos de residentes, tuvieron Meredith, Cristina, Alex y todos los demás y que pudieron afectar a su educación, lo cierto es que parece que Murphy resulta por comparación una quejica, pero bueno…

Leah Murphy - 10x15 Anatomía de Grey

Lo que no entiendo es que Leah acuse a Arizona de haber pensado únicamente en sí misma cuando acabó la relación entre ambas para que la rubia reanudase su matrimonio. ¿Realmente hubiese sido mejor para ella que Robbins no le contase nada a Callie de lo que pasó entre ambas? La pediatra optó por no decirle a su mujer con quién había estado y, a pesar de todo, Torres se enteró. Aunque Arizona no le hubiese dicho nada, probablemente la verdad hubiese salido a la luz y al final hubiese sido peor.

A pesar de todos estos líos, lo cierto es que las escenas finales entre Torres y Robbins dejan un maravilloso sabor de boca. La rubia reconoce que tras perder la pierna fue completamente egoísta y que ahora ha comprendido que, realmente, lo único que necesita para ser feliz es a Callie y a Sofía. Para mí esta escena es la que acaba de redimir a Arizona por su infidelidad y la que supone la reconciliación definitiva entre el matrimonio.

Pero Robbins no sólo ha compartido escenas brillantes con Torres. Cristina y ella han compartido una de las mejores escenas del capítulo, hablando del accidente de avión y de las pesadillas que aún tienen. Una buena manera de dejar claro que, a pesar de que no hablen de ello continuamente, hay cosas que no se olvidan y el accidente es una de ellas. Yang está maravillosa en esta segunda parte de la temporada, como hace mucho tiempo que no se la veía. En Throwing it all away ha sido la mejor profesora que podía tener Ross y la mejor amiga de Owen.

Cristina y Arizona - 10x15 Anatomía de Grey

La cirujana de cardio se ha enterado de que su ex y Emma han roto y no ha podido hacer otra cosa que reprenderle, pero Hunt la ha calado: aunque a Cristina le duela ver cómo sigue adelante, necesita ver al jefe de cirugía feliz para comprender que lo suyo ha terminado realmente. Ella no lo sabe aún, pero Owen sí. Por cierto, ¿soy yo la única a la que le parece raro que Cristina trate a tantos bebés últimamente? Tras Nathan ha llegado Oscar, cuyo particular bautizo, lo confieso, he tenido que buscar en Wikipedia.

Una pareja a la que no se lo están poniendo fácil es a Alex y a Jo, aunque a ella el cambio la ha beneficiado. Wilson ha descubierto que existe vida fuera de pediatría ¡y parece que le ha encantado! Es una lástima que haya tenido que escoger este capítulo en concreto para hacer esto: Jo fue un bebé abandonado y seguro que si se hubiese encargado de Oscar habríamos tenido algún momento destacable. Por su parte, Alex se ha dedicado a vagar por el hospital tras ser sancionado por no respetar la nueva norma y Meredith se ha ocupado de buscarle una solución a su problema. Y lo ha hecho, pero sólo ha servido para mostrar lo asustado que está Karev desde que Jo le rechazó su extraña proposición matrimonial. Yo creía que los miedos del pediatra al respecto eran infundados, pero ya he visto el 10×16 y parece que me he equivocado…

Acabamos con Stephanie. La residente tiene tantas ganas de no ver a Jackson que al final no lo ha visto y ha acabado golpeándolo con una camilla. Totalmente accidental, pero todos –incluido él- sabíamos que Avery se lo merecía y así ha podido disculparse ante Edwards como él quería. La chica le ha dicho que realmente le da igual que lo sienta, que ella va a seguir con su vida ignorándole en la medida de lo posible. Gran decisión la de Stephanie, porque no podía seguir escondiéndose de su exnovio, pero su determinación es infinitamente más fácil de decir que de cumplir.

¿Y Jackson? No creo que la conversación con Edwards le ayude a sentirse menos culpable –eso sólo llegará cuando vea que la chica sigue adelante-, pero al menos el ha podido pedirle perdón. April no va a tener esa oportunidad: en Throwing it all away nos enteramos de que Matthew ha renunciado a su trabajo y no le contesta al teléfono. Como ya dije en los comentarios de una anterior review, no está previsto que volvamos a ver al antiguo prometido de April. Según Sarah Drew, debemos suponer que el paramédico está muy dolido con April y se siente demasiado humillado como para volver a hablar con ella. Una solución que a mí no termina de convencer, aunque no sabemos qué puede ocurrir en el futuro.

Y eso ha sido todo en por el 10×15, un capítulo en el que han pasado muchísimas cosas, y que por eso es mejor que We gotta get out of this place. No obstante, aunque sea más flojo, el 10×16 cuenta con la gran baza que supone la visita de Mamá Avery. De los pocos personajes recurrentes que tiene Grey’s, probablemente la madre de Jackson sea mi favorita. Catherine es casi un tópico, porque es tan real como la vida misma: es la madre que se preocupa por su hijo más de lo que éste querría y, probablemente, más de lo necesario. Llevo esperando su regreso desde que Jackson se levantó en la boda de April y dijo todo aquello, porque estaba claro que ella también iba a tener algo que decir.

Y vaya si ha dicho. Catherine ha venido –supuestamente- a que su nuera firme un acuerdo post-nupcial, algo que veo de lo más lógico, y ha acabado provocando que April y Jackson salgan de esa burbuja de felicidad en la que viven desde que se casaron. Resulta fácil olvidar que la vida de Jackson ha distado mucho de ser la de una persona normal, al menos en su infancia. Y no estoy hablando de dinero, sino del papel que tiene por pertenecer a la familia Avery. El mismo papel que tendrán sus hijos que, sin estar ni siquiera pensados, han acabado abriendo la caja de Pandora.

Supongo que a la hora de tratar un tema como la educación de los hijos es más fácil ponerse de acuerdo mientras más se parezcan los progenitores, y April y Jackson disienten en algunas cosas. ¿Es un problema? Todavía no, porque los niños no han llegado. Puede llegar a serlo si ambos insisten en recrear su propia niñez, con la vida campestre de Kepner y el internado de su marido. Un tema importante del que ya podrían haber hablado si no se hubiesen dado tanta prisa en casarse. Pero la celeridad de la boda no ha tenido más consecuencias que el primer desencuentro del matrimonio.

Mamá Avery y los recién casados - 10x16 Anatomía de Grey

En la boda exprés que han protagonizado Kepner y Avery, ha sido el adjetivo y no el sustantivo lo que ha molestado a Catherine: le ha sido negado la oportunidad de poder organizar –e incluso asistir- a la boda de su hijo y eso tiene que doler. Más incluso si, como se supone, se enteró de la relación de Jackson y April cuando ya estaban casados. La parejita no llegó a tener un noviazgo normal en ningún momento y, milagrosamente, consiguieron mantener a la madre de Jackson al margen de la corta relación que mantuvieron hace más de un año.

¿Le gusta April como nuera? No hemos tenido ocasión de verlo, pero yo creo que sí. Mamá Avery siempre se ha llevado muy bien con Kepner, preocupándose de temas tan incómodos como la vida sexual de la cirujana de trauma. Incómodo sobre todo si tu potencial suegra está intentando emparejarte sin saber que la amistad que compartes con su hijo ha pasado de nivel… ¿Cambiará esto ahora? ¿Veremos a Catherine convertida en una suegra insoportable?

A pesar de discrepar, al menos Kepner y Avery están seguros en lo que a tener niños se refiere. La descendencia ha sido el principal problema de Cristina y Owen desde que se casaron, se divorciaron y lo volvieron a intentar. Y ahora le están dando vueltas otra vez a su relación. A decir verdad, quien está indecisa es Yang, porque el jefe de cirugía tiene bastante claro que quiere estar con ella. Ver a la cirujana de cardio buscando citas por Internet a su ex ha rozado el rídiculo, pero nos ha vuelto a dejar grandes escenas con Cristina.

Escenas como las que ha compartido con Owen. Desde que empezaron su relación, Hunt han sido el que menos se ha implicado de los dos. No digo que no quisiese a Yang, pero sí que le costaba menos reponerse de las rupturas, la engañó cuando pasaban un mal momento… Y en We gotta get out of this place le hemos visto totalmente comprometido con una relación que, en estos momentos, no existe. El cirujano de trauma no quiere a ninguna otra persona, porque nadie es como Cristina. Pero eso no soluciona el problema original: ¿dónde encajan los niños aquí?

En lo profesional, la diosa del cardio sigue con el ensayo sobre los injertos artificiales. Shane es el encargado de realizar un extraño y triste casting en el que su mentora no quiere implicarse emocionalmente. Pero él no ha podido evitarlo. La paciente adolescente tiene menos esperanza de vida que los pequeños y, aún cuando lo necesita más, no es razón suficiente como para desvirtuar los resultados de todo el proyecto. Me hubiese emocionado más con el caso si no nos lo hubiese contado ya –y mejor- en el ensayo del alzheimer de Derek.

Derek y Callie - 10x16 Anatomía de Grey

Precisamente con Shepherd vamos ahora. El neurocirujano sigue enfrentado a Callie por el asunto de los sensores cerebrales. Aunque en el capítulo anterior me puse del lado de Torres, en We gotta get out of this place creo que tenía razón Derek. ¿Tienes derecho sobre lo creado por una persona por haberla animado a que lo hiciera? El tema es peliagudo… Sin embargo, la cirujana de orto tenía razón en otras dos cosas: el marido de Meredith es una buena persona y también es, en cierta manera, el centro del mundo. Y cuando eres tan importante como él, puedes hacer lo que quieras, incluso poner contra la pared a un montón de altos cargos del gobierno. Buena resolución para una trama que podía haberse hecho muy pesada.

Otra que sigue enfrascada en su proyecto es Grey. Ahora cuenta con Eric, un bioingeniero que puede que de mucho juego en próximos capítulos, pero que de momento no ha hecho demasiado. En las últimas semanas, Meredith ha tomado un segundo plano y sólo ha sido la amiga en la que todos vierten sus problemas, pero si las escenas son como la de la cafetería en este capítulo –grande Callie y su conversación consigo misma-, no seré yo la que se queje.

Entre los amigos que se están apoyando en Meredith está Alex. El pediatra se ha encontrado con más problemas que los esperados para que Jo firme el love contract -traducido suena peor- que devuelva la normalidad a su relación. Era más optimista que Karev respecto a la reacción de Wilson, la verdad. Le ha salido una vena supersticiosa que no le pega nada y que resulta del todo ilógica. ¿O la residente esconde algo al respecto?

El cumpleaños de Webber - 10x16 Anatomía de Grey

Acabamos con Richard, que en este 10×16 ha cumplido años. La fecha ha sido bastante más feliz de lo que el siempre-jefe-Webber (“I am still and will ALWAYS be the chief” le soltó a Cristina Yang en Throwing it all away) esperaba en un principio. Ha tenido un caso de los que sólo se ven una vez en la vida y que le ha permitido incorporar un peculiar -y asqueroso- nuevo elemento a su colección de cosas raras extraídas de pacientes y, aunque creía que en el hospital pensaban deshacerse de él, Hunt le ha ofrecido un ascenso: responsable de la enseñanza en el hospital. Nadie se ha ocupado más de que los residentes aprendan que él, así que el puesto le viene como anillo al dedo.

Y eso es todo. Ahora es vuestro turno para comentar. ¿Han acabado Jackson y April con la fase de la luna de miel? ¿Cuándo se darán cuenta Owen y Cristina de que lo suyo no funciona? ¿Conseguirá Meredith avanzar en su proyecto? Antes de irme tengo que daros una noticia: Tessa Ferrer y Gaius Charles, los actores que interpretan a Leah Murphy y Shane Ross, no van a seguir en la serie en la undécima temporada. Supongo que los directivos se han dado cuenta de que los nuevos eran demasiados y han decidido reducir los residentes a la mitad. Ahora sólo nos queda preguntarnos cuál va a ser el final de los personajes -si es que no se quedan como recurrentes- y si han elegido a los personajes correctos para que abandonen la serie.

¿Hubiesen sido Jo o Stephanie mejor opciones para abandonar el hospital? Si me hubiese preguntado antes del parón hubiese dicho que sí, aunque ahora tengo mis dudas. Denuncias aparte, Leah me gusta bastante y creo que tiene potencial como personaje. No puedo decir lo mismo de Ross, porque los guionistas no han sabido manejar bien su trama tras lo ocurrido con el padre de Alex. De las que se quedan, Stephanie es un personaje mejor después de que Jackson la abandonase, y Jo es intocable por su relación con Alex, aunque sigue siendo uno de los personajes más sosos de toda la historia de la serie.¿Qué opinan?

Nota del autor
3.5
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Review Anatomía: Throwing it all away + We gotta get out of this place
4.17 (83.33%) 6 votes

3 comentarios

  1. Trkinela

    Yo odio a Stephanie…
    Sobre Leah…. no entiendo que la denuncia sea sobre relaciones sexuales o amorosas si en realidad se estaba quejando de que Callie no la enseñaba bien…. un poco raro, ¿no?
    En fin, me encanta la serie, adoro a Yang y ya queda menos para que se vaya, snif snif!

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