Pilotos de Otoño: Bull

bull

¡Hola Todoseriers! Hace un par de semanas se estrenó en Fox el primer capítulo de Bull, una serie que se inspira en los inicios del Doctor Phil McGraw. Y os preguntareis: “¿Y ése quien es?” Pues hoy en un día es una de las figuras más conocidas en Estados Unidos (con programa propio en televisión, “El Show del Dr. Phill”), fundador de una empresa de asesoría para juicios que le reportó mucho dinero, fama y prestigio. Bull se basa en los comienzos de este doctor, sin embargo no se trata de una serie autobiográfica, como ya ha declarado el propio Dr. Phill. Así pues, ¿qué podemos encontrar en este primer episodio? Pues allá vamos.

Lo primero que quiero señalar es que empecé a ver la serie sin expectativas de ningún tipo, sobre todo para no llevarme ningún chasco. Por supuesto, después de ver el tráiler no pensé: “Aquí viene el serión del año”. Pero sí, decidí darle una oportunidad a una serie de este tipo, a una serie procedimental. Y es que no siempre necesito estar dándole vueltas a la cabeza o en tensión. No, a veces necesito desconectar, y para eso nada mejor que Bull.

Como en toda ficción de este tipo, nos encontramos con un caso central que protagoniza el episodio. En este caso, nos presentan a una joven que aparece muerta en una playa. El acusado es el hijo de un multimillonario (Brandon Peters), un millennial de los de “tengo todo lo que necesito pero me falta el amor””. Para demostrar su inocencia entra en escena el Doctor Bull, con su americana, su sonrisa y su pelo perfecto.

bull-1

También nos presentan a su equipo, multidisciplinar por supuesto, su material informático y su tecnología de última generación, que puede hacer sombra fácilmente a las unidades de estudio del comportamiento del FBI.

Todo este equipamiento lo utilizan para construir la estrategia a seguir con el objetivo de demostrar la inocencia del acusado. Durante el capítulo ponen en práctica lo que denominan “ciencia judicial”: se analiza la comunicación verbal y no verbal no sólo de los allegados de Brandon, sino también de los miembros del jurado, sus patrones de conducta, sus redes sociales y sus interacciones.

Por otra parte, el Doctor Bull tiene la capacidad de identificar los pensamientos y emociones de los que se relacionan con él. El personaje tiene un sentido del humor peculiar, pudiendo llegar a ser sarcástico y a no caer muy bien a determinadas personas (véase el abogado defensor). Sin embargo, tiene algo muy positivo a su favor que yo definiría como un “déjame entrar”, es decir, un imán para que los demás le cuenten sus pensamientos y vivencias. Aunque el propio Doctor guarda sus propios secretos y sus propias miserias, que imagino serán reveladas a lo largo de la temporada.

bull-2

El piloto tiene de todo: drogas, bondage, secretos familiares… aunque varios aspectos en contra. Uno de ellos suele ser un clásico de este tipo de series: me ha resultado un poco previsible, no ahonda en el conflicto de los personajes y el “posible” misterio se resuelve en los cinco minutos finales. Sin embargo, eso no significa que no me haya entretenido. Al contrario, es una serie liviana de la que espero conocer más acerca de su protagonista, su equipo y de su forma de trabajar.

Conclusión: si tu procedimental de turno te ha abandonado, aquí tienes una posible sustituta. Si no es así… tranquilo, acaba de aterrizar la maravillosa Black Mirror en Netflix, Rick Grimes ha vuelto a AMC y aún estás a tiempo de engancharte a Westworld.


Categorías: Opinión Etiquetas: , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »