Personajes de drama (I)

No me gusta el título de esta nueva serie de artículos, pero es cierto que en su día ya hicimos el equivalente en comedia y lo llamamos Personajes de comedia, así que lo normal era lo que es: Personajes de drama. Un espacio para agrupar, sin orden ni concierto ni periodicidad, pero siempre de tres en tres, a las mejores mujeres y hombres que han desfilado por nuestras series. Los tres que rompen el hielo los tenéis ahí arriba: Walter White, el señor de Nuevo Mexico; Laura Roslin, a bordo de la Battlestar Galactica; Matt Saracen, tímidamente a punto todos los viernes. Tres grandes que rescatamos, del parón o del DVD, para poder compartir sensaciones y recuerdos entre todos

Walter White, Breaking Bad

Walter White

Tiene que ser muy difícil ser Walter White. Muy difícil ser un tío que en 1985 participa en un proyecto premiado con un Nobel y que dos décadas después languidece en un instituto, gris profesor de química al que le acaba de caer un embarazo no deseado y un cáncer aparentemente fulminante. Cuando conocemos a Walter White es un hombre absolutamente anulado por su pasado, un pasado que no acabamos de tener muy claro: solo sabemos que un día tenía un futuro brillante en su propia empresa y que salía con su compañera de trabajo… y que luego algo hizo click en su cabeza, momento a partir del cual se acabó el trabajo y la chica y todo. Gray Matter amasa ahora dinero mientras que Walt no llegaría a fin de mes si no fuese por el pluriempleo. Una noticia en la tele y su condición de invitado a una redada (es poético que sea Hank quien, de alguna manera, lo propicie todo) forjan otro click: el que crea a Heisenberg. Y así arranca una de las mejores series del momento, con uno de los mejores protagonistas del momento, heredero de la dinastía de quienes hicieron de su nombre santo y seña (House, Dexter…) Mr. White firma una evolución tremenda: el negocio de la droga abre la válvula y empiezan a salir muchos sentimientos reprimidos. Walt cambia, poco a poco, pero inexorablemente. Pone al servicio del mal todo su apabullante engranaje mental, toda su capacidad. En su escalada (de violencia, de mentiras, de decadencia moral) ya hay varios cadáveres, y ante sí, a las puertas de la quinta y última temporada, se alza una partida de ajedrez en la que al final siempre parece llevar blancas. Enumerar los momentos mágicos de Walter White es sinónimo de tener un par de horas libres por delante: desde el Stay out of my territory hasta la risa diabólica, pasando por toses y bombas de humo. Un regalo de unos guionistas maravillosos y de un Bryan Cranston, tirano de los Emmy, que se mueve como pez en el agua tanto en el drama como en la comedia.

Laura Roslin, Battlestar Galactica

Laura Roslin

Reconócelo: no esperabas a Laura Roslin en esta sección. Tampoco nadie la esperaba al frente del maltrecho aparato político que resiste al ataque cylon. Nadie cree en ella como Presidenta de las Doce Colonias, como líder de los 50.000 supervivientes. Roslin es una profesora, nada más. Pero acabará la serie mereciendo ser su final, nada menos. Porque vale, Roslin tuerce muchas veces sus renglones en la serie, no es un personaje tan bueno, o tan ético, como lo podría ser Adama. Pero precisamente es el complemento ideal para The Old Man, es la otra cara de la moneda, y es una líder firme en muchísimas ocasiones pese a la gravedad de su enfermedad. Aún débil, es capaz de sacarles los colores a los cylon usando solamente la voz. Roslin nunca será la más popular del instituto, tira a gente por las escotillas y confiesa en voz alta que no le importaría firmar una buena quema de libros. Pero demuestra ser una líder muy capaz para lidiar con los tiempos que corren. Para un personaje como el suyo es todo un logro que nadie sienta compasión cuando piensa en ella. Encarna perfectamente el O la amas, o la odias. Yo, qué queréis que os diga, creo además que a Adama le sienta tan bien…

Matt Saracen, Friday Night Lights

Matt Saracen

Amo a Tami Taylor por encima de todas las cosas, al coach le confiaría sin dudarlo las llaves de mi coche y de mi casa… pero Matt Saracen es Matt Saracen. Para empezar, y hablando de llaves, posee las del corazón de Julie Taylor, cosa que dice no pocas cosas buenas del él. Matt, el 7 de los Panthers, ese QB reserva al que el mundo se le viene encima justo cuando a Jason Street, a él de verdad, se le viene el mundo encima, es dueño y señor de algunas de las escenas más tremendas de Friday Night Lights. Y en esta serie eso es mucho decir… A bote pronto y sin pensar demasiado, me acuerdo del Everybody leaves me. What’s wrong with me? (un fragmento que jamás dejará de emocionarme), o del capítulo The Son enterito (I want to tell him to his face that I hate him but he doesn’t even have a face, dice refiriéndose a su padre). Quintaesencia del yerno perfecto, Matt no tiene una adolescencia especialmente sencilla: cuidar de su abuela es una dura responsabilidad. El fútbol es de los pocos lujos que se permite, porque ni siquiera una interesante beca para estudiar arte logra sacar al QB de su autoimpuesto camino. Será hacia el final cuando Matt piense por una vez en sí mismo, después de la muerte de su padre, y decida huir a Chicago. Un primer adiós para el personaje, al que aún así nos dará tiempo a despedir como mandan los cánones: rodilla en el suelo y anillo. Matt y Julie, la segunda mejor pareja de Dillon…

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27 comentarios

  1. […] acelera Baby Blue y se acaba Breaking Bad, y se acaba Walter White, se despide uno de los personajes más fascinantes de la historia de la televisión, al que hemos […]

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